La beatificación de los 127 mártires es “una justicia de amor”


Miguel Varona detalla el proceso seguido por la Diócesis de Córdoba para su reconocimiento por la Iglesia

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Miguel Varona. /Foto: Jesús Caparrós
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Miguel Varona. /Foto: Jesús Caparrós

El próximo sábado, a las 11:00, acogerá la catedral cordobesa la ceremonia de beatificación de 127 mártires cordobeses que fueron asesinados por odio a la fe durante el periodo de persecución religiosa sufrido en España entre 1931 y 1939. El solemne acto estará presidido por el prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal Marcello Semeraro, en nombre del Papa Francisco, y en opinión del postulador de la causa, Miguel Varona, “se trata de una justicia de amor”.

Varona es quien mejor conoce tanto la vida de estos mártires como todos los detalles del proceso iniciado en 2010 y que se resume nada menos que en 17.000 folios que perfectamente encuadernados en numerosos tomos ocupan toda una estantería de su despacho. 

Aunque hay precedentes en obispos cordobeses como Adolfo Pérez Muñoz o José Antonio Infantes Florido, fue Juan José Asenjo quien presidió en el altar mayor de la Catedral la apertura de la causa de beatificación y canonización de Juan Elías Medina y 127 mártires de la Diócesis de Córdoba. A partir de ese momento se inició un minucioso proceso de recogida de testimonios y de documentos que probaran que la muerte de estos sacerdotes, religiosos y laicos fue por odio a la fe.

Mártires, “los mejores hijos”

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Miguel Varona. /Foto: Jesús Caparrós

“La Iglesia tiene el derecho y el deber de reconocer a sus mejores hijos, a aquellos hombres y mujeres que han seguido el camino de Cristo”, reconoce Varona como justificación de un trabajo que no tiene como objetivo “buscar los verdugos, los asesinos, venganzas, etcétera, porque esta es la justicia del amor de Cristo”.

Una de las primeras voces en alertar en Europa sobre lo que estaba ocurriendo en España en la guerra civil fue el poeta francés Paul Claudel. En mayo de 1937, a menos de un año del inicio de la contienda, escribió el poema ‘Aux martyrs espagnols’, como prólogo del libro ‘La Persecution religieuse en Espagne’ de Joan Estelrich. En uno de sus versos ya dejaba ver el carácter martirial de estas muertes al afirmar que entre todas ellas no había “ni una sola apostasía”.

Después vendría el clásico de Antonio Montero ‘Historia de la persecución religiosa en España (1936-1939)’, con reediciones constantes en las seis últimas décadas, y las diversas obras del historiador valenciano Vicente Cárcel. Estos trabajos tuvieron un carácter divulgativo que fraguó en el deseo de diócesis, órdenes y congregaciones religiosas de abrir las causas para beatificar a los suyos.

Arranca el proceso

La Conferencia Episcopal Española creó hace tres lustros una oficina coordinada desde la Secretaría General para canalizar “todo lo relacionado con los casos de beatificación y canonización en España, con especial dedicación a las causas de la persecución religiosa en España entre 1934 y 1939”, detalla Varona. 

Uno de los primeros pasos “fue formar con similares estudios al Studium de la Congregación para la Causa de los Santos de Roma a sacerdotes, laicos y religiosos que tuvieran que ver con estas causas de martirio y especialmente propusieron que las causas de cada diócesis o familia religiosa agrupasen a los candidatos para una mayor eficacia”, de ahí que la causa de Córdoba se denomine como la de Juan Elías Medina y 127 compañeros mártires.

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Miguel Varona. /Foto: Jesús Caparrós

Esta causa diocesana de Córdoba tuvo una duración de seis años y finalizó en 2012. Arrancó con la búsqueda de candidatos a través de un decreto que se remitió a las parroquias, a las familias religiosas y a los interesados. “Como postulador diocesano recibí múltiples testimonios para saber quiénes habían muerto por ‘in odium fidei’ y los que habían muerto por fe además de por otros motivos que no entran dentro de la causa de martirio”, detalla Varona. 

El postulador diocesano aclara que el martirio ‘in odium fidei’ “es la duda procesal a la que se enfrenta una causa de martirio” y que aborda el martirio material y el martirio formal, así como numerosos detalles sobre los últimos instantes de vida del candidato a mártir, para demostrar “que haya muerto perdonando, como ha hecho Cristo, el primer gran mártir”.

Este proceso de los 127 mártires cordobeses agrupa a 79 sacerdotes, cinco seminaristas, tres franciscanos, una Hija del Patrocinio de María y 39 laicos. Entre ellos, como señala Varona, se dan las más diversas circunstancias: hay hermanos, matrimonios, una madre y dos hijas y numerosos casos más. Además, todos estos mártires son un reflejo fiel de la sociedad, ya que están representadas todas las clases sociales, puestos que entre ellos hay desde un notario hasta un campesino.