Los ecosocialistas no se aclaran: cisma verde con el nuevo ‘evangelio’ sostenible


En un mismo día las plantas solares son bienvenidas o rechazadas según la administración que las promueva

Ayer miércoles cuando el precio de la luz alcanzaba una cifra de  228,5 euros el megavatio hora en el mercado mayorista (un 12,2% respecto a la jornada anterior) y Pedro Sánchez pactaba de espaldas a sus ministros el precio de los alquileres de las viviendas con sus socios bolivarianos, aquí en Córdoba los ecosocialistas andaban en pleno cisma esquizofrénico.

En un misma jornada la Diputación de Córdoba (socialista) a través de su delegación de Medio Natural, presentaba ufana y feliz el inicio de las obras que permitirán la instalación de una central solar fotovoltaica en las instalaciones de Pino Cocinas y Baños en la localidad de Villafranca. Francisco Palomares, el delegado de Medio Natural citaba la carta sostenible de la Agenda 2030 a los consumidores sufrientes y anunciaba el evangelio solar: “Esta iniciativa, además de abastecer las instalaciones de esta empresa local, generará un excedente de producción de energía limpia de más de un 30%.Así, el autoconsumo llevará implícito un ahorro de costes y una reducción importante de las emisiones de CO2 a la atmósfera, algo de lo que se beneficiarán los vecinos y vecinas de la localidad” Alabado sea el dios Sol, la Pachamama y el autoconsumo. 

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Unas horas más tarde la plataforma SOS Guadalcázar, a través del Ayuntamiento de la localidad, emitía un comunicado anunciando el apocalipsis paisajístico y medio ambiental. ¿La causa? Una planta fotovoltaica similar a la de Villafranca. 

En el comunicado se recuerda la futura construcción de una planta a la que se accedería por la carretera de la Alameda del Obispo, que lleva el nombre de Silverio 1 y es una actuación que desarrollará el grupo Ric Energy. El proyecto, en su primera fase, abarca una parcela de 60 hectáreas para la generación de 20 Mw con un presupuesto inicial de 23 millones de euros. Una pasta, sin duda. Un dato no menor a tener en cuenta: esta planta viene auspiciada/tramitada por la Junta de Andalucía (PP/Cs). En Guadalcázar gobierna el PSOE

Entre los argumentos en contra alegan “el impacto visual, ya que no se procura la conservación del paisaje rural, y consecuencias para la flora y la fauna; afección a la biodiversidad, además de los efectos no evaluados para proteger la salud humana”. La última razón es como no puede ser de otra manera, democrática: “Esta planta no es aceptada por la mayoría de la población local y desde la plataforma explican que así lo demuestran las diferentes protestas y notas de prensa publicadas”. Una nota de prensa, un voto.

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La lista es más amplia aún, y es que esta futura instalación es el armagedón para Guadalcázar ya que, según detallan, existe con la misma “riesgo de incendio, afecta gravemente al paisaje periurbano por su cercanía al pueblo, atenta contra el patrimonio arqueológico, puede producir despoblamiento gradual y deslumbramiento”.

Mientras en Villafranca son felices. La Diputación Provincial, arzobispado laico de la Agenda 2030, apuesta por la energía fotovoltaica sin deslumbramientos, sin riesgo de despoblamiento ni incendios. “Esta acción pone de manifiesto el compromiso con las generaciones futuras; una apuesta por el uso de las energías renovablesinagotables y no contaminantes que contribuyan al desarrollo sostenible, a la creación de empleos verdes y al impulso de la economía en Villafranca”.

¿Las plantas solares son buenas y nos llevan de excursión o representan la manifestación el demonio neoliberal? Depende, como pueden comprobar. Según el ecosocialismo, las suyas son las verdaderamente sostenibles. Aunque el sol sea el mismo para todos.