Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte y falta conciencia de ello


Experto afirma que seguir hábitos de vida saludables es la única forma de prevenir estas patologías que se están incrementando

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Existe poca concienciación de la importancia de las enfermedades cardiovasculares, que son actualmente la causa de muerte más frecuente en los países desarrollados, por encima del cáncer, según ha destacado el jefe de servicio de Cardiología del Hospital Quirónsalud Córdoba, Manuel Anguita, que ha añadido que es preciso sensibilizar sobre la gravedad de estas patologías.

El doctor Anguita ha explicado, con motivo del Día Mundial del Corazón, que se celebra mañana, que numerosos estudios demuestran que seguir hábitos de vida saludables es la única forma de prevenir estas patologías, lo que mejora la calidad de vida. Los casos de infarto han mejorado en los últimos años, pero hay enfermedades cardiovasculares como la insuficiencia cardíaca, que no dejan de aumentar, “de hecho la mortalidad de los pacientes con ingreso hospitalario por este motivo ha subido, y también en otras patologías del corazón, que están incrementándose”, ha indicado el especialista.

Es preciso tener en cuenta, ha resaltado el doctor Anguita, que una vez que se ha producido una enfermedad cardiovascular, “prácticamente ninguna se cura y queda como enfermedad crónica con tratamiento y seguimiento”. Cada vez hay más técnicas de diagnóstico y tipos de tratamiento, por lo que “lo más importante es la prevención, que implica tener hábitos de vida cardiosaludables como seguir una dieta mediterránea, no fumar, realizar ejercicio físico moderado de manera regular, y controlar el peso y los factores de riesgo de estas enfermedades como diabetes, colesterol alto e hipertensión”.

Últimos estudios científicos

El doctor Anguita ha señalado que existen varios estudios recientes sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares que han concluido que la sustitución de la sal sódica por sales sin sodio disminuiría tres veces la mortalidad por problemas cardiovasculares, lo que confirma que su consumo debe disminuir para reducir la hipertensión y por tanto, las enfermedades del corazón.

Los últimos estudios también destacan que el ejercicio físico moderado es fundamental en la reducción del riesgo cardiovascular y en reducir la incidencia de la fibrilación auricular, que es una arritmia muy grave y frecuente, que puede producir trombos e ictus. Incluso hay estudios sobre la ingesta de café que establecen que tomando un máximo de 3 tazas de café al día se reduce la incidencia de problemas cardiovasculares, a diferencia de la creencia anterior a este respecto.