Lo de Cuba en Córdoba, según


Nos asomamos a la red social Twitter para ver el apoyo, o no, a las revueltas en la Cuba comunista

Es posible que la rebelión ciudadana en Cuba, espontánea para unos o financiada por los yanquis según los del Juan XXIII, quede en nada como en nada suele quedar cualquier intento de rebelión bajo el yugo de una dictadura comunista. Porque de las dictaduras de extrema derecha se sale, de las comunistas no, oiga, y Cuba es una buena prueba de ello.

De todas maneras es bueno que el mundo visibilice la miseria, la tiranía y el crimen que el comunismo es y supone. Sobre todo porque produce una generalizada y “perversa fascinación en la gente”, como sostiene el excomunista Jiménez Losantos. Ese “cuento de hadas con 100 millones de muertos” que define Antonio Escohotado (otro que fue rojo) de vez en cuando queda en el entredicho ante la hipnotizada masa de seguidores, el elenco de intelectuales cómplices y vividores de él y la caterva de artistas millonarios que disfrutan de los placeres de La Habana porque ellos sí pueden. Pero quedar expuesto no significa que sea reconocido como la perversión que es. Además del silencio cómplice está la justificación. El asunto se ve según la orilla por la que se transite.

El mar de Twitter y las dos orillas

Debo advertir al lector que he estado demasiado tiempo consultando esta red social solo por trabajo. Más de 5 minutos de Twitter es perjudicial para la salud. A mí se me ha ido una tarde entera y me han entrado ganas de coger un lanzallamas. No digo más. He leído insultos a Sánchez Dragó, al propio Sánchez Dragó escribiendo sobre efluvios humanos masculinos (¿era necesario, don Fernando?); a José Antonio Abellán – está vivo, sí- retando a un duelo de barrio en la calle a Florentino Pérez, que en ese momento era trending topic, o sea, que se había replicado la tira de veces. Y gran cantidad de majaradas vitriólicas. Porque en Twitter si algo hay, es veneno. También gente saludable, como el portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Córdoba. Pedro García, que se nos muestra comunista sano y no precisamente del Malecón: por el diámetro de la cintura y el color de cara podemos diferenciar el lugar de residencia del comunista en cuestión. El nuestro está rosado y bien alimentado. En su Twitter tira de clásicos: la dignidad, el comandante, Julio Anguita, el bloqueo norteamericano y demás. 

Ese que acaban de leer,  como declaración de intenciones. Julio dejó bien colocados a muchos camaradas en la trinchera cordobesa y eso se lo ha agradecido hasta el PP, tan centrista y conciliador. Por lo demás, clásicos argumentos como decimos: un retuiteo del ex-concejal Rafael del Castillo con el padre Anguita y la homilía del bloqueo.

Otro argumento clásico es que nuestra policía democrática pega más que la cubana, que suelta mecos revolucionarios que son mejores. Pedro retuitea la tradicional manta de palos fuera de contexto.

Seguimos en la orilla izquierda y nos vamos a la cuenta de @podemoscordoba que no se manifiesta sobre lo de Cuba y sigue con retuiteos sobre el periodista Inda, Feijoo y la búsqueda incansable de franquistas. Ellos, en lo suyo.

Por su parte el PSOE, en sus diferentes cuentas locales @psoecordoba,  @PSOEayuncordoba, @PSOEcordobacap y @PsoeDipuCordoba no hace mención al asunto, algo llamativo por cuento precisamente en Twitter la crítica más ruidosa en el momento de la jornada que consultamos la red social es que el líder máximo Sánchez y por ende, su gobierno, no define a Cuba como una dictadura. El PSOE cordobés está en pleno entrenamiento espadista. 

Vamos con Ciudadanos, que sí se muestran muy activos. Prácticamente en todas sus cuentas locales abordan la crisis  aunque, eso sí, retuiteando o copiando/pegando los misiles de la nave nodriza. 

Ciudadanos se ha tomado muy en serio el asunto. No es para menos, claro. Pero también se nota la estrategia. Esto es política, no lo olvidemos.  Y esto lo retuitea @CsCordoba_Prov

El que nunca defrauda es Fran Carrillo, coordinador provincial de Ciudadanos en Córdoba. Aunque ha tenido una jornada larga desmintiendo que desde el Gobierno andaluz se vaya a proponer un sueldo vitalicio para los ex-presidentes de la Junta, no deja pasar la oportunidad de poner su granito de arena y de paso dar su habitual zasca al socialismo.

Los Populares de Córdoba andan enfrascados más en asuntos como la PAC o también el tema de los sueldos vitalicios, que José Antonio Nieto desmiente en el perfil del PP andaluz  y se retuitea desde Córdoba. Pero están atentos a lo que desde la central se comunica respecto a las revueltas cubanas, que están más dirigidas al concepto de ‘dictadura’ que Sánchez no reconoce. Como si a Cum Fraude le importara, por cierto.

El presidente provincial de los populares, Adolfo Molina, siempre atento, sí se hace eco con el retuit del grupo parlamentario andaluz:

El alcalde de Córdoba, José María Bellido, no hace referencia a este tema en su perfil. 

Por último, los que “dan la batalla en todas las redes”, o sea, VOX, que andan exultantes con la decisión del Tribunal Constitucional de tumbar el confinamiento, tras recurso del partido de Abascal.

La mayoría de los tuits de la formación recogen declaraciones del propio Abascal al respecto. Para llegar a la crisis cubana, y en el perfil de VOX Córdoba, hay que bajar un poco para encontrar un retuit de Rocío Monasterio.

Pero en el perfil de Paula Badanelli, la portavoz municipal, el asunto adquiere otro nivel: Ortega Smith y Santiago Abascal, seguidos en su línea de publicaciones, sin concesión.

 

Mientras seguimos atentos a las últimas noticias de la isla. Cuando estamos dando los último retoques a esta pieza en Twitter proliferan los tuits sobre la concentración ante la embajada cubana en Buenos Aires, que está siendo muy numerosa. A ella se han unido una amplia representación de venezolanos. 

Unión. Muy necesaria para luchar contra este cáncer que se extiende en Latinoamérica y que ya se ha instalado en el gobierno español. Un cáncer liberticida que produce fascinación perversa en su seguidores y que arruina países, pueblos y vidas. Un tumor que a sus dirigentes los muestra llenos de contradicciones pero indemnes ante ellas, moral y legalmente. 

Permítanme un último tuit, de esos que están alejados de la pose y la frase epatante. Una propia latinoamericana con acento de desgarro.