El obispo califica de “una expropiación bastante abierta” el anteproyecto de Ley de Patrimonio


Demetrio Fernández afirma que "se parece a los países dictatoriales, en los que no puedes respirar sin permiso del Estado"

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Monseñor Demetrio Fernandez, obispo de Córdoba. / Foto: José I. Aguilera
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Monseñor Demetrio Fernandez, obispo de Córdoba. / Foto: José I. Aguilera

El anteproyecto de Ley de Patrimonio que elabora el Gobierno de Pedro Sánchez continúa sumando reacciones en contra. A las conocidas la pasada semana de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento de Córdoba, se suma hoy la de la Diócesis, cuyo obispo, Demetrio Fernández, ha calificado esta posible normativa como “una expropiación bastante abierta”.

Al igual que ya hicieran la consejera de Cultura, Patricia del Pozo,y el alcalde, José María Bellido, el prelado ahonda en la intención del Gobierno central de invadir las competencias de otras instancias. “Es un proyecto de ley invasivo, con una mentalidad del Estado soy yo y soy propietario de todo, y a partir de ahí legislo sobre lo humano y lo divino”, ha explicado.

Tanto la Diócesis como el Cabildo Catedral van a presentar alegaciones al anteproyecto de ley, pese al breve plazo dado por el Gobierno y que finaliza el lunes. El obispo no ha desvelado el contenido de estas alegaciones por obvios motivos, pero sí ha mostrado sus críticas hacia algunos de los contenidos de la misma, como el hecho de que “todo Patrimonio de la Humanidad quedará como Patrimonio Mundial, una figura nueva que expropia a todos de sus competencias y tendrá una comisión gestora con mayoría del Ministerio de Cultura”.

Una ley con pretensiones “expropiatorias”

Para Demetrio Fernández, las intenciones del Gobierno de Pedro Sánchez quedan claras en el texto que elaboran y que es “una ley con pretensiones invasivas, expropiatorias, que no tiene en cuenta la libertad religiosa, que no es que yo pueda rezar el avemaría, sino que pueda expresarlo en público y en privado”, por lo que todo esto “se parece a los países dictatoriales, en los que no puedes respirar sin permiso del Estado”. 

Por último, el obispo ha expresado que lo que se conoce sobre la Ley de Patrimonio “nos ha afectado profundamente”, por las intenciones que se esconden en el articulado que “afecta a todos, pero sobre todo a la Iglesia”.