GALERÍA | Urbanismo estudiará qué hacer en Cercadilla en el futuro


Salvador Fuentes anuncia que "vamos a priorizar otras cosas, porque los recursos están con quienes tienen que estar"

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Yacimiento de Cercadilla. /Foto: JC

En estos días se cumplen 30 años de la destrucción de buena parte del palacio tardoimperial de Cercadilla con un Gobierno central y la Junta de Andalucía en manos del PSOE y el Ayuntamiento gobernado por IU. Ahora, es el PP al que le toca remediar el estado de abandono en que se encuentra esta zona arqueológica y desde la Gerencia de Urbanismo (GMU) ya se está actuando en su limpieza así como el lo que hacer en el futuro.

Hoy, el presidente de la Gerencia de Urbanismo (GMU), Salvador Fuentes, ha explicado lo que se puede hacer desde este organismo autónomo. Para que nadie se haga ilusiones ha afirmado que “no me quiero comprometer a cosas que no podamos hacer”, por lo que de momento se va a proceder a la limpieza de matorrales de los 16.000 metros cuadrados de Cercadilla a la vez que se hará un diagnóstico del yacimiento para decidir qué hacer en un futuro, que dependerá de la disponibilidad presupuestaria.

Sobre esta cuestión económica, Fuentes ha dejado claro como delegado de Hacienda que “vamos a priorizar otras cosas, porque los recursos están con quienes tienen que estar”, en clara alusión a la necesidad de atender las situaciones generadas por la crisis del coronavirus.

Aún así, a medida de ir teniendo liquidez, desde la Gerencia de Urbanismo se harán actuaciones con la finalidad de abrir Cercadilla a la visita pública. Fuentes ha explicado que las actuaciones se harán en tres fases: primero, limpieza del terreno; segundo, conservación, y tercero, puesta en carga.

Los avatares de Cercadilla

Además, este concejal ha relatado los avatares vividos por el yacimiento de Cercadilla desde su aparición en 1991. El arqueólogo de la GMU, Juan Murillo, ha explicado que “el problema es que no se previó la carga arqueológica de un proyecto de este calado”, que sorprendió a todos cuando no había posibilidad de dar marcha atrás.

Quien peor queda en toda esta historia en la Junta de Andalucía, como desencadenante de la situación actual de Cercadilla. Tras no prever la aparición de los restos, solicitó al Ayuntamiento la cesión de los suelos para su gestión, algo que no se remató al negarse la Consejería de Hacienda a inscribirlos en el Registro de la Propiedad, por lo que revirtió a manos del Ayuntamiento en 2017, cuya Delegación de Cultura lo ha gestionado de forma provisional hasta ahora.