Los kioscos de prensa, a duras penas entre la crisis del papel y la ‘Generación Z’


En los últimos años Córdoba ha pasado de 50 kioscos repartidos por casi todos los barrios, a 26 que resisten ante el mercado digital y la falta de lectores.

El kiosco de la familia Camacho ha estado abierto en la Plaza de Las Tendillas durante tres generaciones, desde finales de la década de los 50 del siglo pasado. Pero no ha visto la llegada del mes de mayo de 2021: su último propietario ha bajado la persiana definitivamente en busca de otro sector más productivo para llevar las habichuelas a casa. Se suma a la lista de kioscos de prensa que se han visto abocados al cierre en las últimas fechas.

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En la calle Sagunto, desde hace más de dos años, un kiosco permanece silencioso sin noticias ni famosos en sus vitrinas. Solo cambian periódicamente los anuncios de sus laterales, pero dentro no hay nadie. Permanece como un testigo callado de otro tiempo, cuando en esa esquina con la calle Fernando IV se agrupaban lectores del Marca, chiquillos comprando estampas y coleccionistas de minerales o barcos de guerra en miniatura. Al kiosco le ha pasado un confinamiento pero ya estaba realmente confinado. 

Resignación ante los cambios de época

Tres propietarios de despachos de prensa han sido los consultados por La Voz de Córdoba, entre ellos el presidente de los kiosqueros cordobeses, Mariano César, que se muestra resignado ante el cambio que la era digital ha propiciado en el consumo de prensa y publicaciones en papel en general, aunque no entiende muy bien que “quien pretende cobrar por una publicación lo ofrezca a la vez gratis en Internet”. Una resignación que comparten Rafa Fernández, en la Avenida de Cádiz, cerca de la Plaza de Andalucía y Fernando Romera que ahora regenta el único kiosco que queda en Las Tendillas. “Los tiempos cambian y el papel se acabará”, nos declaran, conscientes de que están obligados a ofrecer otros servicios ante la inevitable situación de que cada vez se lee menos en soporte físico. En Barcelona, nos apunta Rafa, comenzaron una iniciativa que compaginaba la venta de prensa con el despacho de bebidas para llevar. Aquí la cosa parece más complicada.

La regulación administrativa no ayuda

Y es que como señala el presidente del sector “existe una competencia desleal porque en otros establecimientos sí se puede vender prensa pero yo no puedo vender gasolina o alimentación”. Una concesión administrativa estricta permite lo que permite a los kioscos -en cuanto a productos que pueden ofrecer- y además los impuestos por uso de vía pública no ayudan. Sacarse un sueldo decente es cada vez más complicado. 

Un problema generacional

A pesar de que los niños siguen acercándose a los kioscos y hay una amplia oferta específicamente dirigida a ellos, son cada vez personas más mayores los que van quedando como clientes más o menos fijos a la hora de adquirir prensa diaria u otro tipo de publicaciones. De hecho, la denominada como ‘Generación Z’ – nacidos entre 1995 y 2010- son los que menos uso hacen, no ya de la prensa escrita, sino de las publicaciones en general. Han nacido en la era de Internet y han crecido con la tecnología. Para ellos un kiosco es un sitio en el que comprar, como mucho, un refresco o unos frutos secos. 

Hoy nos hemos acercado hasta los kioscos de prensa y nos han contado eso y mucho más…

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