OPINIÓN | Que no nos volvamos locos


Nos anuncian una bajada de impuestos y el permiso de la movilidad entre provincias en un mismo día

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Juanma Moreno ha mostrado el cartel de la cuarta ola, que es una espumita blanca comparada con las anteriores. Ha sacado pecho y nos ha dicho que somos campeones en vacunación – más de dos millones de viales gracias a los ‘culillos’ sobrantes- y nos ha pedido que no nos volvamos locos. Que nos dejan ir a Estepona a comer espetos o a Canena a mojar pan en aceite desde el jueves. 

Unas horas antes, Juan Marín y Elías Bendodo se cruzaban cambiándose de atril  como haciendo un minué – cosas del protocolo-  para comparecer ante la Andalucía que madruga y la que quiere madrugar y han manifestado que nos bajan los impuestos. No nos han pedido cordura en esta ocasión. 

No hace falta. La cordura, sobre todo si miramos a la campaña electoral madrileña, parece desde luego instalada en Andalucía, que a su vez está haciendo campaña de hechos consumados para ejemplo de la gente buena de Madrid, esto es , para los que no hacen montajes prisaicos  ni persiguen al fascismo, o lo sufren a golpe demócrata de adoquín.

Que las medidas son para celebrarlas es algo que tras tantos meses de recortes en libertades parece bastante claro. Que en una misma jornada Juanma Moreno además ha mostrado un camino a los madrileños de cómo gobierna el centro derecha en una tierra ultrajada no por el fascismo, sino por la corrupción socialista, progresista y de izquierdas, también. De todas maneras eso seguro que la mayoría de los madrileños lo saben.

Pero no está de más que a veces, desde aquí, se muestre a la capital cómo se hacen las  cosas o pueden hacerse. Cómo nos comportamos responsablemente y con sentido del sacrificio, y cómo, aunque lo recuerde Moreno, no se nos va a ir la pinza.

Aunque una bajada de impuestos bien lo merezca.