Luis Martínez: “Para el seguimiento de la pandemia es fundamental lo que se hace en Microbiología”


En la siguiente entrevista nos explica en qué consiste la labor que realizan en su departamento, en qué consiste una PCR o cuál es la cepa predominante en Córdoba

microbiología
Luis Martínez./Foto: HURS
whatsapp image 2021 04 10 at 215807 1
Luis Martínez./Foto: HURS

Luis Martínez es presidente de la Sociedad Andaluza de Microbiología y Parasitología Clínica (Sampac) y jefe de Microbiología del Hospital Reina Sofía. Una responsabilidad, esta última, que ha sido fundamental a lo largo de la pandemia del coronavirus. En la siguiente entrevista nos explica en qué consiste la labor que realizan en su departamento, en qué consiste una PCR o cuál es la cepa predominante en Córdoba, entre otros aspectos.

¿Cuál es la labor que se realiza en un laboratorio de microbiología?

Lo que hace es recibir muestras de los pacientes, aplicar sobre ellas una serie de pruebas diagnósticas, obtener resultados, plasmarlos en la historia clínica del paciente, comunicarlo al médico que -directamente- atiende al paciente para que se tomen decisiones clínicas. Porque eso tiene un impacto en el diagnóstico, en el tratamiento y en el pronóstico de cualquier cuadro infeccioso.

Solamente en hacer PCR para el coronavirus se han hecho más determinaciones que todo el conjunto de todas las demás pruebas que se hacen en microbiología, para cualquier otro tipo de infección

¿En qué consiste una PCR?

Para el caso del diagnóstico por la infección del nuevo coronavirus, nosotros estamos utilizando varias herramientas (test de antígenos y de anticuerpos). Todos los seres vivos tienen un genoma, un conjunto de genes que determinan distintos tipos de funciones. Esos genes los podemos detectar utilizando técnicas microbiológicas moleculares. Una de estas técnicas es la PCR. Consiste en amplificar, aumentar el número de copias que se disponen de un determinado gen, para que cuando ese número de copias sea lo suficientemente grande se pueda detectar la presencia del gen en cuestión. Como normalmente, en el caso de un virus, de un gen hay una copia es muy, muy difícil -con la tecnología actualmente disponible- detectar la copia de ese único gen. por tanto, lo que nosotros hacemos en el laboratorio es aplicar una técnica, que es reacción en cadena de la polimerasa (PCR por sus siglas en inglés) y de esa manera, en vez de tener una copia del gen, tenemos millones de copias y es ya bastante fácil de detectar.

¿Cuántos se han hecho de media a lo largo de la pandemia?

Ha variado mucho a lo largo del periodo que estamos considerando. Al principio de la pandemia, hace ahora más de un año, se hacían unas cuantas decenas de pruebas al día, por poner una cifra de referencia. Pero en el pico de la pandemia -que ha sido recientemente en esta tercera ola- se han llegado a hacer 2.000 muestras de PCR al día. Lo cual es un trabajo ingente. Solamente en hacer PCR para el coronavirus se han hecho más determinaciones que todo el conjunto de todas las demás pruebas que se hacen en microbiología, para cualquier otro tipo de infección. 

Para conocer realmente lo que está sucediendo, los sistemas de salud pública se apoyan e los resultados que se obtienen en los servicios de microbiología

¿Ha cambiado mucho la forma de trabajar?

Radicalmente. Por una parte nosotros tenemos una actividad habitual, de lunes a viernes, de 8 a 3, más un periodo adicional durante la tarde con menos personas, hasta las 8 de la tarde y, de esa hora hasta las 8 de la mañana del día siguiente ha habido siempre un personal de guardia localizada, para atender las necesidades que se plantearan en el servicio. Todo esto era antes de que se iniciara la pandemia. Cuando la demanda de pruebas diagnósticas creció de forma enorme, ese modelo se cambió y ahora se trabaja 24 horas al día, los siete días de la semana, sin interrupción. De modo que la posibilidad de hacer pruebas de diagnóstico del coronavirus está disponible durante todas las horas del día. Eso implica que ha habido que reforzar la plantilla. Especialmente se ha incrementado el número de personal técnico, administrativo y ligeramente el número de facultativos. 

Su labor es esencial para conocer la tendencia de la pandemia.

Para conocer realmente lo que está sucediendo, los sistemas de salud pública se apoyan e los resultados que se obtienen en los servicios de microbiología. Hay que recordar que, más allá del propio servicio de microbiología, existe la posibilidad de hacer pruebas rápidas basadas en la detección de antígenos -que en muchos casos se están haciendo en la cabecera del paciente- y esos datos alimentan también al sistema de información. Para el seguimiento de la pandemia es fundamental lo que se hace en Microbiología, porque el número de PCR es el marcador inmediato del número de cómo evoluciona la pandemia. 

Hay una cuestión adicional, en los últimos meses se está dando especial importancia al seguimiento de las variantes que tiene el virus, porque algunas de esas variantes pueden tener mayor capacidad de diseminación; o puede que hubiera (en subjuntivo) alguna menor respuesta frente a los programas de vacunas. De modo que alguna variante pudiera escaparse y la respuesta inmunitaria ya no sea tan efectiva. Y para el seguimiento de ese tipo de cuestiones lo que se está haciendo es detectar qué variantes están circulando en cada zona geográfica. De modo que nuestro laboratorio no solo hace PCR para detectar si hay o si no hay virus, sino que hace también otras PCR más específicas, para determinar qué tipo de virus están circulando en nuestra provincia. Y, en general, en cada laboratorio de Andalucía y de España. Y, además, un subgrupo de esas cepas se están estudiando con métodos de secuenciación masiva para estudiar el genoma completo del virus. Tiene aproximadamente 30.000 letras, por decirlo de una manera gráfica, y lo que se hace es leer el conjunto de esas 30.000 letras, para saber si hay variaciones importantes en la secuencia genómica que tengan importancia. 

¿Qué cepa predomina ahora mismo en Córdoba?

La variante que está predominando es la que denomina variante inglesa. Puede suponer en torno al 70% por ciento de todas las muestras que se secuencian.

Estamos acostumbrados a que cuando se realizan los cribados con test de antígenos salen resultados de contagios muy bajos ¿A qué se debe?

microbiología
Luis Martínez./Foto: HURS

Por una parte, al hacer cribado poblacional lo más habitual es que la mayoría de las personas no estén infectadas por el virus. Aunque el virus se transmite con cierta facilidad, no todo el mundo se infecta. Luego, si se coge a una población global de un entorno geográfico concreto, la mayoría de la gente no va a ser positiva. No es de esperar que las cifras sean muy altas.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que los test de antígenos tienen una sensibilidad ligeramente inferior, en algunos casos, que las propias PCR. Pero la razón fundamental no es que los test sean inadecuados, los  test funcionan razonablemente bien en general. La población a la que se aplica no está mayoritariamente infectada, por tanto, no es de esperar que exista una tasa alta. Si ocurriera tal caso es porque el virus se hubiera diseminado de forma masiva por la población. Y eso todavía no ha ocurrido, afortunadamente.

Si tuviera que destacar la importancia de un laboratorio de microbiología, que señalaría.

El laboratorio es el elemento de referencia inicial de donde parte toda la información clave, que luego se utiliza en distintos ámbitos. En el clínico, para tratar a los pacientes, porque hay que determinar si está o no infectado. Para saber su pronóstico y para, eventualmente, conocer focos de transmisión de una determinada persona en su entorno inmediato. Y, además, tiene importancia porque esa información se utiliza por los sistemas de salud pública para conocer la evolución de la pandemia. Sin nuestros datos, toda esa información no se podría llevar a cabo.