El mercado que pudo ser un teatro


El Ayuntamiento cedió el inmueble al IESA para una nueva sede, pero la Junta de Andalucía no autorizó el proyecto

mercado alcázar
Mercado del Alcázar. /Foto: Archivo Municipal

Tras más de una década de abandono total, el mercado del Alcázar tendrá una nueva finalidad, ya que se convertirá en un centro vecinal, como ha anunciado esta semana el presidente de la Gerencia de Urbanismo (GMU), Salvador Fuentes. Serán necesarios cinco meses de obras y una inversión de casi 600.000 euros para dar un nuevo destino a este edificio situado en la avenida del Doctor Fleming, junto al Campo Santo de los Mártires.

mercado alcázar
Interior del mercado antes de la reforma de 1991. /Foto: Archivo Municipal

De mercado a centro vecinal, pero entre medias pudo ser otras cosas, como nueva sede del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) o un teatro como centro de agitación cultural en este extremo occidental del casco histórico. Ninguna de estas dos opciones cuajaron, aunque por motivos bien distintos.

El arquitecto autor del proyecto de rehabilitación, Javier Valverde, ha destacado los valores de este edificio, construido en los años 50 del pasado siglo, por los arquitectos Carlos Sáez de Santamaría y Víctor Escribano. Es un referente de lo que se conoce como arquitectura moderna y se inauguró el 2 de febrero de 1956, a la misma vez que el de la plaza de España, para atender la demanda de productos frescos de los vecinos de San Basilio, la Judería y de las nuevas viviendas que se iban a construir en unos años en la Huerta del Rey en torno a la avenida del Doctor Fleming.

Este mercado inició su andadura con 65 puestos, de los que 30 fueron para frutas y verdura, 15 para carnes, chacinas y semillas; diez para pescado y seis para productos diversos, como aceitunas y encurtidos. Con el paso del tiempo fue evolucionando hasta que en 1991 se tuvo que someter a una profunda reforma, dado que la legislación vigente prohibía que se vendieran los productos alimenticios poco menos que al aire libre, como se hacía en este lugar.

El fin del mercado

mercado alcázar
El mercado, tras la reforma. /Foto: Archivo Municipal

Con este remozado aspecto estuvo hasta 2007, momento en el que echaron la persiana tanto la cantina como un puesto de fruta que aguantaron hasta el final. Los vecinos del entorno habían cambiado sus hábitos de compra hacia otro tipo de comercios en el barrio y los puestos fueron cayendo como fichas de dominó.

En aquel momento, José Delgado-Llergo capitaneó una iniciativa que pudo haber revolucionado la vida cultural de la ciudad con “una filosofía más europea que cordobesa”, explica. El objetivo era que estuviera abierto “24 horas al día, 365 días abierto”.

La iniciativa partía de un grupo vinculado a la Escuela Superior de Arte Dramático “que queríamos seguir creciendo y necesitábamos un espacio para nuestro trabajo”. Algunos de ellos vivían por la zona y conocían el estado de abandono en que estaba el mercado del Alcázar, que “reunía las condiciones por la viabilidad económica de lo que se podía hacer allí”, detalla Delgado-Llergo.

mercado alcázar
Puestos del mercado del Alcázar. /Foto: Archivo Municipal

Con toda la ilusión del mundo fueron a presentar el proyecto al Ayuntamiento en septiembre de 2006, “pero todo fueron peros”. Además, un año más tarde, el concejal Rafael Blanco les dijo que el IESA estaba interesado en el mercado, y que la adaptación se iba a hacer con unos fondos Feder que había que gastar antes del 31 de diciembre.

“Nos ofrecieron el antiguo cine Magdalena y hubo un proyecto magnífico, pero la estructura estaba en mal estado y hubo que demolerlo”, añade Delgado-Llergo. Se demolió, efectivamente, con el compromiso de levantarlo de nuevo, pero el solar, al cabo de los años, aún sigue.

Los intentos del IESA

El IESA, mientras tanto, no pudo hincarle el diente al mercado. Pese a formalizarse la cesión por el Ayuntamiento en 2011, elaboró un proyecto que no contó con la autorización de la Junta de Andalucía, al prever en el solar un edificio de cuatro plantas, por lo que superaba las dos plantas fijadas en el PGOU para este lugar. 

Finalmente, el IESA renunció en 2018 a la cesión y devolvió las llaves al Ayuntamiento. Desde entonces, el mercado del Alcázar ha esperado una solución que ahora parecer ser la definitiva.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here