Las frustraciones que ha dejado la base logística


Toledo y Jaén son las candidatas que han manifestado su malestar tras conocerse la designación del Ministerio de Defensa

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Julio Millán, alcalde de Jaén. /Foto: Ayuntamiento de Jaén
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Parada militar en la base de Cerro Muriano (Córdoba) para despedir al contingente de la BRI X que se marcha a Letonia./Foto: Bri X

La oferta de la base logística por parte del Ministerio de Defensa ha sido un caramelo -sin azúcar, por supuesto- al que se han abalanzado numerosos ayuntamientos para hacerse con él. Unos con razones bien fundadas; otros, por probar suerte. El número de empleos a crear, la inversión de varios cientos de millones de euros, así como una renovación industrial y tecnológica para la ciudad constituían un aliciente al que pocos se resistieron.

La designación de Córdoba como sede de la base que llevará el nombre del general Varela ha destapado la frustración de aquellas candidatas que se se veían triunfadoras en el proceso de elección y que se han quedado en el camino. Mientras unas ciudades han guardado un más que descriptivo silencio tras conocerse la designación final, otras no han podido exteriorizar su malestar, como es el caso de Toledo y Jaén.

Jaén habla de “decisión personal” de Carmen Calvo

La explicación dada por la ministra de Defensa, Margarita Robles, de que el proyecto de Córdoba estaba “muy estudiado, trabajado y detallado” no ha convencido a algunos. En el caso de Jaén, su alcalde, el socialista, Julio Millán, se ha rodeado de todos los concejales de su grupo para lanzar una advertencia a la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, a la que culpa de haberles excluido y para recordarle que es “vicepresidenta de España, de todos los españoles, también de Jaén y no sólo de Córdoba”. 

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Julio Millán, alcalde de Jaén. /Foto: Ayuntamiento de Jaén

Millán ha asegurado que el día de Nochebuena se le informó desde el Ministerio de Defensa de las posibilidades que tenía su candidatura. Pero finalmente no ha sido así. Por esto, el regidor jiennense ha criticado que “la decisión final se haya visto afectada por una decisión personal de una vicepresidenta del Gobierno de España sin valorar otros criterios”, por lo que ha pedido que se paralice el proceso para investigar qué es lo que ha ocurrido, y todo esto se lo ha remitido en una carta al propio Pedro Sánchez.

Desde el resto de candidaturas no ha sido bien visto que Córdoba haya sido la tapada en todo este proceso, que presentara su dossier sólo hace 15 días y que finalmente haya salido triunfadora. Esta celeridad es la que ha despertado las diversas sospechas en algunas ciudades que llevaban bastante tiempo optando a la base logística.

Toledo, la favorita de Agustín Conde

Es el caso de Toledo, una de las primeras en poner sobre la mesa su voluntad de albergar la base logística del Ejército de Tierra. Su candidatura era una de las más veteranas, ya que saltó a la palestra en tiempos del Gobierno de Mariano Rajoy, cuando era secretario de Estado de Defensa Agustín Conde, un exalcalde de Toledo que apadrinó la candidatura hasta convertirla en favorita.

Quien ha levantado la voz en Toledo para manifestar su malestar ha sido la portavoz del PP, Claudia Alonso, quien ha culpado a la alcaldesa, la socialista Milagros Tolón, de no haber luchado su suficiente para lograr la base logística. “Pese estar en la dirección del PSOE de Pedro Sánchez, a su cercanía al presidente del Gobierno y a la ministra de Defensa, de las que tanto presume, no ha sido capaz una vez más de demostrar fortaleza para conseguir un proyecto que era para Toledo y los toledanos”, ha explicado.

La competición vivida entre las distintas ciudades tenía su fundamento. Lo que está estaba en juego no se podía despreciar por ningún Consistorio en estos tiempos de crisis y de futuro incierto. El denominado plan de Concentración de los Órganos Logísticos del Ejército lleva aparejada la creación de unos 1.600 puestos de trabajo directos, estables y bien remunerados, además de una inversión que ronda los 350 millones de euros, prácticamente lo que necesita la ciudad de Córdoba para funcionar un solo año, que no es poco. Además, la base generará unos ingresos anuales para la capital cifrados en unos 40 millones de euros.

También, a la sombra de la base logística está previsto que se desarrolle una industria auxiliar en materias tan innovadoras como es la realidad aumentada, la impresión en 3D, la calibración de armas, así como las más diversas materias en las que el Ejército de Tierra tiene como aliada a la Universidad de Córdoba, con la que ya colabora en algunos asuntos y que ha sido una pieza fundamental en este asunto.