Francisco Castejón, empresario: “Creo que lo mejor todavía está por venir”


Francisco Castejón / Foto: Jesús Caparrós

Hay un grupo de chicos y chicas jóvenes delante de las pantallas  en mesas separadas por mamparas de metacrilato. Una de las muchachas atiende un pedido y lo hace hablando portugués. Todos están a lo suyo aunque sin dejar de comunicarse entre ellos ante el número de pedidos que ‘Pienso y mascotas’ recibe a esa hora de la tarde, cuando los trabajadores del almacén han acabado su almuerzo y se dedican al embalaje y distribución de paquetes unos metros más allá de las oficinas. Francisco Castejón (Córdoba, 1978) nos recibe y nos sube a la primera planta de las instalaciones, donde hay más gente joven entre mamparas – profilaxis obligada en estos tiempos- con más pedidos. Está a punto de acabar el año maldito que para este  empresario no ha ido tan mal. Su fima ha conocido un crecimiento, como otras, en los meses en los que tuvimos que comprar desde casa. Y eso – vender on line – ya lo hacía él desde hace algunos años cuando se vio obligado a empezar de nuevo. Castejón habla deprisa pero muy claro,  ha presidio la Asociación de Jóvenes Empresarios, ha dirigido un periódico y ha conocido la dureza de eso que llaman emprendimiento. La barba que luce le da cierto aire de seriedad decimonónica pero es en realidad un ardid estético: Francisco Castejón es ciertamente un tipo joven.

Cae la tarde en las instalaciones del polígono industrial de Chinales y por la charla con nuestro anfitrión sabemos que el sol, buscando refugio, es solo el preludio de un nuevo día, de un nuevo inicio. De seguir hacia delante.

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Francisco Castejón / Foto: Jesús Caparrós

La verdad es que a usted, empresarialmente, le ha ido bien durante la pandemia ¿no?

Bueno, sí. No nos podemos quejar. La verdad es que durante la pandemia ha habido un cambio muy importante en el consumo y la gente ha cambiado su forma de comprar por motivos evidentes, pasando a hacerlo on-line. Todos los que estábamos implicados en este tipo de venta nos ha ido bien, y yo me encuentro entre ellos.

¿Qué lecciones está dejando toda esta situación a los empresarios?

Las lecciones son las mismas que nos han dado en los últimos siglos, me atrevería a decir. Y es que un empresario debe estar preparado para adaptarse al cambio. Y creo que cada vez más, porque cada vez se producen más cambios y hay que reaccionar más deprisa.  Eso, hace cien años, suponía tener tiempo para cambiar, pero ahora las cosas ocurren mucho más rápido y hay que tener capacidad de adaptación para las circunstancias. Nadie se podía imaginar que podía venir esta pandemia, y hay que adaptarse rápido. Esa es la lección fundamental.

Mucho del éxito de una empresa depende de la oportunidad de negocio, pero es difícil pensar que otras firmas más importantes de España no vieran esta oportunidad que usted sí vio.

Bueno, hay algunas que sí la han visto y otras que no. Por ejemplo, Zara ha apostado claramente por el cambio y creo que las empresas principales lo han hecho. Lo que pasa es que cuando tú tienes un negocio que es rentable y te va bien, meterte en otro nuevo que, como en todo, tienes que invertir y seguramente perder, es algo a lo que algunos son reacios. Este negocio iba  creciendo a un ritmo y nadie esperaba este cambio que ha adelantado en tres o cuatro años las previsiones que teníamos. Todo se ha precipitado en uno o dos meses.

 

Nadie esperaba este cambio que ha adelantado en tres o cuatro años las previsiones que teníamos. Todo se ha precipitado en uno o dos meses.

¿Cuántas veces ha perdido dinero?

Pues mira, yo me he arruinado. Me he arruinado y llegó un momento, cuando terminé con Córdoba Información, en que ese digital se había pulido todos mis ahorros. Me vi con deudas, tuve que pedir un préstamo para poder pagarlas. Dejé todo pagado, pero vamos, se puede decir que me arruiné completamente. Ganar y perder sucede casi a diario. A veces se gana y otras se pierde. Con los negocios no se puede pretender ganar todo. Por ejemplo, ahora gano con España pero pierdo en Italia. Lo importante es que ganes más que pierdes, porque si no te sale saldo negativo.

Pero tienes que estar preparado para perder, porque un negocio, cuando lo empiezas, lo haces perdiendo.

Ha hablado de ‘Córdoba Información’, uno de los primeros digitales de información generalista que se abrieron en la capital. ¿Aquello no fue bien porque hubo una mala gestión o porque la información no es un buen negocio?

Bueno, yo creo que no lo hice bien. No soy periodista, monté un negocio sin serlo y no supe cuidar bien el producto. Algunas sí hice bien: gané en la inmediatez, porque se daba la información de manera rápida, pero no era una información exclusiva, y eso nos afectó, aunque tuvimos un número importante de lectores.  También es cierto que nos cayó la crisis de entonces, pero de aquella crisis yo puedo decir que me vino bien, porque me hizo cerrar negocios en los que yo no era experto y eso me dio la oportunidad de entrar en otros donde sí me considero que soy un experto. De esa ruina que tuve saque una buena oportunidad y gracias a ella estoy aquí.

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Francisco Castejón / Foto: Jesús Caparrós

¿Cómo nace ‘Piensos y mascotas’?

En ‘Córdoba Información’ aprendí mucho de marketing en Internet. Me gusta mucho leer y soy estudioso de la materia y vi que el comercio electrónico estaba creciendo mucho, que era el futuro. Yo conocía el sector de la hípica – montaba a caballo- y decidí montar una tienda de hípica on line que todavía tengo. Comenzó a ir bien pero buen, la gente que monta a caballo es la que es, y no se puede hacer un negocio muy grande. Tenía un amigo que era propietario de una clínica veterinaria y me comentó cómo sus clientes le llevaban las mascotas a la clínica pero habían dejado de comprar el pienso que él también ofrecía, que lo adquirían por Internet. Me ofreció montar una tienda juntos. Junto con un hermano suyo, que estaba desempleado, iniciamos esta tienda on line. Desde el principio vi que la escalabilidad era infinita, porque invertíamos dinero y la repercusión era grande. Así comenzamos los tres socios y, hace como cuatro años, como ellos estaban con otras actividades fuera de Córdoba, decidí comprarles su parte y quedarme con el negocio.

Se queda usted en Córdoba, como empresario cordobés. Pero hoy en día la ubicación importa poco ¿no?

Estamos en una economía cada vez más globalizada, y aunque no nos guste, es así. Antes, comprar un producto en otra parte del mundo era  muy complicado: había que hacerlo por teléfono, el teléfono valía carísimo, contactar costaba mucho trabajo… Todo era más difícil. Pero eso ya se ha simplificado mucho. Con una videollamada puedes hablar con cualquier parte del mundo y hacer negocios con gente como si estuvieran en frente de ti. Con las comunicaciones, pues se puede coger un avión y plantarse en cualquier lugar…. La logística está muy mejorada porque cada vez hay más conexiones y es más barata. Esa globalización es cada vez mayor y pienso que cuando montas un negocio hay que tener una visión más grande y no centrarse en la gente que tienes alrededor. El cliente que está cerca de ti puede comprar a tu negocio o a otro que está en Alemania o Francia. El comercio electrónico es un ejemplo claro de ello.

Negocio hay que tener una visión más grande y no centrarse en la gente que tienes alrededor. El cliente que está cerca de ti puede comprar a tu negocio o a otro que está en Alemania o Francia.

¿La globalización de la economía implica la precarización de los sueldos?

Bueno, no tiene por qué. Las cosas tienen que cambiar, evidentemente, pero lo que está claro es que no tiene sentido que una persona que apriete un tornillo cobre equis en un sitio y equis en otro, porque la productividad es la misma. Nosotros lo que debemos hacer es convertir nuestros empleos en algo mucho más productivo y que eso nos diferencie. Muchas de las cosas que se hacían aquí ahora se fabrican en otros sitios  de forma mucho más barata. Esos países en los que antes no tenían capacidad de compra ninguna ahora pueden ser nuestros clientes si nos formamos. Si se sabe enfocar bien el camino conseguiremos incluso que se incrementen los salarios.

¿Es un error humanizar a las mascotas o eso forma parte de su negocio?

La gente tiene cada vez más mascotas y menos hijos. Eso son datos estadísticos. Y no solo eso, sino que tratan a la mascota como uno más de su familia. Conozco gente que compra la marca blanca del supermercado para ellos pero para su perro adquieren productos de gama alta. Leí el otro día que en Cecosam van a crear un cementerio para mascotas. Imagínate hasta donde estamos llegando. Y la verdad, el hecho de que los traten como a su familia a mi negocio le viene bien.

Fue de los primeros en aceptar pagos con la aplicación Bizum. ¿Cuándo va a desaparecer el dinero físico?

No sé si va a desaparecer. Ahí ya no me atrevo a opinar. Lo que sí está muy claro es que cada vez se va a usar menos. Yo prácticamente no llevo dinero físico. Pago todo con tarjeta y las generaciones, cuanto más jóvenes son, menos utilizan el efectivo y más la tarjeta. Ya lo están limitando en algunos sitios y puede que desaparezca, pero no me atrevo a decir que lo haga aunque tampoco lo descarto.

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Francisco Castejón y Rafael González / Foto: Jesús Caparrós

Ha presidido la Asociación de Jóvenes Empresarios. Que la AJE le concediera dos premios, ¿no es un poco onanista?

El primer premio, de Iniciativa Empresarial, lo gané antes de ser presidente, con lo cual no creo que tuviera mucho que ver. Y el segundo no lo gané antes porque, como era presidente, no me podía presentar, cosa que hice cuando dejé el cargo. Había un jurado formado por profesionales que decidió darme el premio y no voy a discutir su criterio (ríe).

Sin embargo lo que usted no ha dejado de ser todavía es joven…

Yo me considero joven, y además siempre digo que la juventud está en el espíritu. Una persona, en mi opinión, deja de ser joven cuando piensa que sus objetivos personales ya están cumplidos. Yo, en cambio, creo que estoy empezando todavía, iniciando mi carrera profesional y que me queda mucho recorrido, que tengo que mejorar, avanzar y seguir creciendo. Creo que lo mejor, todavía, estar por venir. Por eso me considero joven.

¿La política es un freno para la iniciativa empresarial o al final los empresarios suelen sacar beneficio de la coyuntura política?

La política, bien gestionada, es necesaria para regular adecuadamente las normas del juego, para que funcionen las cosas. El problema es cuando va más allá y quiere interferir, regular tanto que supone un freno. A veces, para montar algo, te encuentras con una normativa tan extensa que hace que tu negocio no sea rentable. Ojo, que tiene que haber una regulación para esas ‘reglas del juego’ para que todos participemos en las mismas condiciones. Pero debe ser una regulación baja, porque aquí, en España, si las reglas son difíciles de cumplir y en otro país son mucho más fáciles, los costes de producción serán más altos aquí que allí. Hay que buscar un equilibrio para que esas reglas no sean un lastre.

Usted, en ese sentido, tiene perspectiva porque su mercado está principalmente en España, Portugal e Italia ¿Hay mucha diferencia?

Los españoles y los portugueses, en temas europeos, vamos juntos. Somos muy parecidos en costumbres. La diferencia está en los métodos de pago, que en Portugal es un ‘multibanco’ completamente distinto a lo nuestro. Allí tienen una forma muy rara de pagar, que es a través del cajero. Los italianos también se parecen a nosotros bastante en el carácter mediterráneo, muy similar al nuestro. Lo que sí está claro es que el cliente español es mucho más exigente. Mucho más que el italiano y que el portugués. Un ejemplo son las entregas del reparto: el español está acostumbrado a recibirlas en 24 horas, y si no es así, se mosquea. Sin embargo, en otros países europeos son bastante más flexibles  a ese respecto.

Me refería, no obstante, a las ‘reglas de juego’ que ha mencionado antes.

Afortunadamente nos encontramos en la Unión Europea y eso crea un marco global que cada vez está más armonizado, aunque todavía queda mucho. Las reglas fiscales no son exactamente iguales, por ejemplo, y eso no tiene mucho sentido. La armonización fiscal considero que es una cosa importante y una asignatura pendiente todavía en Europa.

La armonización fiscal considero que es una cosa importante y una asignatura pendiente todavía en Europa.

¿Cuál es el negocio del futuro?

Bueno, eso no se sabe. Si yo lo supiera, sería rico. Pero sí tengo claras dos cosas claves que hay que tener muy en cuenta: primero, que la gente quiere vivir más y mejor. Eso es fundamental. Y lo segundo es el fenómeno de la globalización, y esa visión amplia la tiene que tener cualquier empresario. Que estamos en un mercado globalizado y hay que tener esto en cuenta.

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Francisco Castejón / Foto: Jesús Caparrós

¿Tiene un mensaje de optimismo para los empresarios de cara a este 2021 o seguimos preocupados por la pandemia?

El mensaje es que 2021 es un año nuevo. Hemos sufrido mucho en 2020, porque muchas empresas han caído, pero hay que hacer una lectura correcta de ello, observar los cambios que ha habido en ese año y estar bien preparados. Nuestras empresas deben ser flexibles, estar preparadas para el cambio y tener la visión de ir siempre por delante. Cuando llega un periodo de crisis como éste siempre hay oportunidades, y es muy importante leer bien el mercado y saber adaptarse. No hay que tener miedo al cambio, porque el cambio es fundamental, cada vez más importante y las miras deben ser siempre amplias.