“Hace fresquete”


Una masa de aire frío, de origen polar, nos acompaña durante los próximos días.

La Nochebuena ha sido más de entretiempo que de pelliza. El otoño cálido, casi primaveral, había conseguido que olvidáramos que en invierno suele hacer frío o que recordáramos inviernos de gorro, manta y mesa camilla de otros años en esta época tan propicia para la nostalgia.

Pero ya está aquí la tradicional masa de aire frío y de repente la rebequita se queda muy corta. El descenso de las temperaturas se notó bruscamente ayer por la tarde, en un día de Navidad extraño por aquello de la pandemia y los horarios regulados y las reuniones restringidas. Al caer la tarde también cayeron los grados. La sensación térmica era incluso más gélida porque una brisa movía los escasos grados centígrados con los que se ponía el sol.

La Agencia Estatal de meteorología nos dice que en los próximos días las temperaturas se mantendrán bastante bajas tanto por el día como por la noche. Noches gélidas con heladas que se van a seguir produciendo hasta la próxima semana y mañanas en las que el termómetro no pasará de los 10/12 grados de máxima, incluso en las ‘horas centrales del día’, que suelen coincidir con el vermú o la caña en la terraza de nuestro bar favorito. 

En el norte de la provincia cordobesa la rasca se va a notar bastante más en este fin de semana y como mucho tendrán máximas de 8 grados y heladas de esas que precisan rascador y alcohol para los parabrisas. Alcohol de botiquín, no se nos confundan. Mejor que el agua caliente que algunos suelen emplear y que puede dañar el cristal.

Se agradecerán en estos días las mascarillas obligatorias. Las gafas se empeñarán igualmente, eso sí. Nos espera una semana de frío que tendrá un próximo fin de semana con bastante probabilidad de lluvias. “Hace fresquete”, dice la señora de un Alsara próximo mientras ayuda a descargar un camión de género. 

Cuestión de perspectiva.