Manuel Novo: “En el estado de alarma los contrapoderes deben funcionar mejor que nunca”


El profesor de Constitucional de la Universidad Loyola Andalucía explicó en el podcast El Coro algunas de las claves legales de la 'situación de anormalidad 'que vivimos

Manuel Novo / Foto: Loyola Universidad

¿La crisis política y administrativa del coronavirus ha dejado en el entredicho a la Carta Magna? Es una pregunta que muchos ciudadanos se hacen y motivo de debate entre juristas. Más allá del amparo que la Constitución Española supone para el estado de derecho y la democracia parlamentaria, sí que se tiene la impresión de que en este ‘estado anormal’ las administraciones, con el Gobierno a la cabeza, está ‘ajustando las leyes’ y algunos derechos fundamentales al albur no solo del desarrollo de la pandemia, que parece incontrolada, sino también de intereses políticos que pueden suponer una seria amenaza a la ‘línea de flotación’  del mismo estado de derecho que los españoles refrendamos en 1978. 

Hay quien apunta en esta línea. Sin ir más lejos, Federico Jiménez Losantos así lo manifestaba en su último artículo para ‘Libertad Digital’ titulado El Parlamento vota a favor de la dictadura de Sánchez. “Es una ofensa a la razón, una burla a la Constitución, una tomadura de pelo a la democracia y una puñalada al sistema representativo”, escribe Losantos en ese artículo. 

En el podcast semanal de nuestro diario , El Coro, optamos por preguntar a juristas, como es el caso del profesor doctor en Derecho especializado en el área de Derecho Constitucional de la Universidad Loyola, Manuel Novo, que realizó una brillante exposición tanto de los conceptos como de la situación en la que nos encontramos. 

manuel novo
Manuel Novo

Limitación de derechos, no suspensión

Novo insiste en que “el Congreso debe ser el núcleo sobre el que pivote, en una situación de anormalidad, los controles del Gobierno”, que es justo lo que parece que no va a ocurrir desde el pasado jueves, en el que la soberanía nacional parece más en manos de socios interesados que en los diputados del Congreso. Novo recuerda que los derechos fundamentales “en un estado de alarma se limitan, no se suspenden”.

Reconoce el doctor, no obstante, que “el Congreso va marcando la pauta pero con una ley (LO 4/1981, de 1 de junio) que no estaba preparada para esto.

‘Sine die’

Advierte Manuel Novo, que “el estado de alarma se puede prorrogar de manera infinita” y que puede generar una situación que él denomina ‘la normalidad de la excepción’, y que tiene una lectura preocupante: el ciudadano puede no llegar a distinguir lo que es normal de lo que lo que resulta excepcional. Y en cuestión de derechos fundamentales, esto resulta preocupante y ciertamente peligroso.

Los confinamientos son un claro ejemplo. Y aquí, de nuevo, hay que aclarar los conceptos- y el uso-  de ‘estado de alarma’ y ‘estado de excepción’. Novo además afirma que las medidas anteriores al estado de alarma, todas ellas, “eran inconstitucionales”.

El profesor de la Loyola defiende que en esta situación ” de anormalidad constitucional se tiene que fortalecer la democracia. El control. Los contrapoderes tienen que funcionar mejor que nunca”.

Respecto a la gestión de la propia crisis, Manuel Novo nos dejó una reflexión en  El Coro, una certeza quizá más que una impresión: “El Derecho ha ido al amparo de una incapacidad”.