“Solo pedimos que la ley sea igual para todos”


Los vecinos afectados por el complejo deportivo construido en terrenos de La Salle, todavía sin licencia de apertura, denuncian las molestias sufridas y las irregularidades ,a su juicio detectadas

 

Más de 50 denuncias presentadas en la Gerencia de Urbanismo, Policía local y Disciplina Urbanística. Son 7 familias, vecinos residentes entre las calles Salvia, San Juan Bautista de la Salle y Teólogo Núñez Delgadillo. El motivo: un centro deportivo y de ocio que “no responde al uso permitido por ley” y “muy alejado del propósito” que en un principio llevó a promover la construcción del complejo, auspiciado por los Hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle). Y una china en el zapato para la Gerencia de Urbanismo, que hereda un asunto que fue autorizado- aunque con restricciones- por Izquierda Unida durante el mandato anterior.

Parte de estas denuncias se circunscriben a los meses posteriores a octubre de 2019, cuando la Gerencia no permitió la apertura del complejo deportivo, cuya promotora había presentado una declaración responsable pero que Urbanismo rechazó. “Lo único que ha frenado la actividad irregular ha sido la pandemia”, nos dice uno de los vecinos afectados. “Hasta marzo el centro ha estado operativo y Gerencia ha hecho la vista gorda”, añade este vecino. Aportan fotografías y vídeos de esa actividad para este periódico y que también acompañan varias de las diferentes denuncias interpuestas. Exceso de ruido, estacionamientos en doble fila, atascos… efectos colaterales de una actividad que no estaba contemplada en la verdadera naturaleza del uso de los terrenos: la educativa.

Esto significa que solo se permitían equipamientos educativos y horarios propios del centro escolar, no para el uso de terceros no vinculados, en este caso, a La Salle. Pero lo que finalmente se ha construido, con una inversión cercana a los 9 millones de euros, es un complejo deportivo y de ocio. “El gimnasio tenía previsto comenzar a las 6 de la mañana hasta las 11 de la noche. Eso supone que comenzamos a tener tráfico desde la madrugada hasta la media noche por lo menos”, nos comenta otro de los vecinos.

Visión de negocio

La Salle presentó en su momento un modificado del proyecto inicial para reconocer de manera formal los cambios que el plan de actuaciones tuvo sobre la marcha. “Ha primado el interés lucrativo al educativo”, sostiene otro de los afectados, que además cree que ha existido “fraude de ley” porque las instalaciones del centro de ocio se dirige a socios privados y “no al uso para la comunidad educativa que en un principio anunció el colegio”, por lo que se le concedió licencia en 2016 para comenzar la construcción. Es más, los vecinos piensan que tanto las cocinas como el comedor auspiciados por el centro escolar “se han convertido en un servicio de catering para otros colegios, y eso requiere un permiso para uso industrial que no posee el suelo”.

Más allá del derecho al descanso

No solo se trata de que se rompa la tranquilidad de una zona residencial en la que “no ha habido problemas de convivencia con el colegio en 50 años”. En este periodo de denuncias los vecinos – en concreto de tres casas- han sufrido daños estructurales en sus viviendas. “las obras han sido de envergadura por la propia naturaleza del terreno. Había días que toda la casa temblaba”, comentan.

Tanto el centro escolar como la promotora del complejo deportivo han puesto el acento en las últimas semanas en los perjuicios laborales y económicos que la inactividad les está provocando. La Gerencia de Urbanismo no ha concedido la licencia de apertura y no hay actividad desde que finalizase el confinamiento. Existe un número importante de trabajadores afectados y una inversión millonaria en el aire. De hecho los propietarios del centro de ocio han anunciado que emprenderán acciones legales contra el Ayuntamiento por el perjuicio que sufren.

Los vecinos quieren dejar claro que “ellos no están en contra ni del colegio ni de la empresa promotora” y que “solo exigimos que la ley sea para todos”. Así mismo se quejan del “silencio administrativo” que la Gerencia mantiene ante varias solicitudes de reunión con los responsables del ente municipal.

La Gerencia

“Ellos han hecho consultas y han estado en el despacho de los técnicos”, nos informa Salvador Fuentes, presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo refiriéndose a los vecinos afectados. “En su momento serán recibidos al igual que los empresarios. Lo que quiero es darle buenas noticias a los vecinos, a los constructores y al colegio. No me gustaría hacerlo para decirles que esto es imposible”, añade Fuentes que reconoce la complejidad del asunto. “ Lo que ahora nos preocupa, a la Gerencia y a toda la ciudad, es sacar el proyecto adelante, por la envergadura del mismo, por la importancia social y educativa que supone, pero siempre que sea un acto en toda regla”, para concluir que “ esta es una licencia compleja, un proyecto complicado en el que no hay verdades absolutas, y lo que estamos tratando es precisamente adaptar todo ello a la ley, y que encaje en una obra reglada”.

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