La búsqueda de José Morilla se traslada a Fátima


Numerosos voluntarios participan en la quinta jornada de búsqueda del hombre que desapareció en la zona de Colón hace seis días.

Puesto de búsqueda en Fátima / Foto: LVC

Son las 11:15 de la mañana y el barrio de Fátima desayuna en las terrazas. La crisis no ha pasado por aquí o, si lo ha hecho, los vecinos han optado por el carpe diem. También están ajenos al dispositivo que unos metros más allá de las tostadas y el café, reúne a un grupo de voluntarios que colaboran en la búsqueda de José Morilla, el hombre de 85 años que desapareció hace seis días por la zona de Colón y al que ya se ha tratado de localizar en distintas partes de la ciudad. 

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Puesto de búsqueda en Fátima / Foto: LVC

Tras el instituto ‘Gran Capitán’, en un terrizo que normalmente hace las veces de aparcamiento para los vecinos, dos carpas y varios vehículos de Policía Local, Policía Nacional, Protección Civil y el Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA) reúne al grupo de profesionales que están trabajando en el dispositivo de búsqueda, y que buscan también cobijo en la sombra de las carpas porque a esa hora el sol de agosto ya está pegando. Varias cajas con botellas de agua mineral son el avituallamiento indispensable para un día de verano como éste. En el puesto de mando hay 8 personas, dos de ellas y de forma constante de la policía nacional.

Desde las 8:30 h. un grupo de aproximadamente 90 voluntarios están siendo coordinados para realizar su misión, algo que requiere conocimientos técnicos y profesionales más que buena voluntad. ¿Cómo se hace? José Luis Medina es el coordinador del 112 en el operativo y nos lo explica: “Lo primero que se hace es dividir a los voluntarios en grupos, a los que se les asigna un líder o jefe al que se le da medios técnicos (GPS, móvil y planos). Esta persona debe tener cierta experiencia en Protección Civil o búsqueda. Antes de salir cada grupo se le asigna una zona y se les da una nociones básicas de cómo debe buscar, dependiendo del perfil de la persona que se ha perdido”. Así, los buscadores saben si tienen que mirar en los caminos o a los lados, ir despacio y qué separación de metros deben guardar, o cómo realizarlo en bandas. Desde el puesto de mando saben qué zona peinan los buscadores porque están conectados por el GPS. 

¿Por qué Fátima?

Han sido diferentes las zonas de búsqueda. Hoy toca Fátima. “Los criterios de búsqueda y las zonas nos las indica los responsables de la investigación que recae en la Policía Nacional. Dependiendo de los indicios que haya o prioridades, ellos nos indican la zona donde se va a buscar”, dice Medina. El puesto de mando se monta en las proximidades de la zona de búsqueda también para facilitar el acceso a los voluntarios que se incorporan. Un poco más tarde del mediodía se tiene la intención de parar debido al calor. Puede que retomen la actividad por la tarde o no, dependiendo de éxito del operativo o de las indicaciones de la Policía Nacional

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Puesto de búsqueda en Fátima / Foto: LVC

La Unidad Canina

David Pino es policía local de Montilla y está hoy aquí con sus perros Ares y Kiara. Es miembro de la Unidad K9 de la localidad montillana y ya ha participado con éxito en la búsqueda y localización de otras personas desaparecidas. En cualquier caso no debe ser los mismo para el perro (el pastor alemán Ares sobre todo) seguir un rastro en la ciudad que en el campo. “Sí claro, sobre todo en el asfalto y el cemento. Hay menos partículas odoríferas. Pero los entrenamos mucho en este tipo de suelo, no tan contaminados como en esta ocasión”. Los perros han llevado a la unidad hasta el Brillante y en concreto hasta dos clínicas “de forma clarísima. Querían meterse allí”. Ya se han solicitado las imágenes de las cámaras de vigilancia de las clínicas, que pueden ayudar a la investigación. “La verdad es que yo confío mucho en mis perros”, nos dice Pino.

¿Son optimistas?

“El optimismo siempre, si no, no estaríamos aquí”, sostiene José Luis Medina, del 112. “Lógicamente, cada día que pasa es más difícil, pero que duda cabe que es posible. La esperanza nunca se pierde”.

Lo que sí está claro es que la desaparición de José Morilla ha demostrado una vez más ese lado solidario y generoso de las personas. De todos aquellos que voluntariamente están prestando horas de su tiempo y esfuerzo en esto día calurosos para localizarlo. Y ojalá que sano y salvo.