La CONCAPA pide la presencialidad en las aulas como objetivo irrenunciable


La Cofederación Católica de Padres y Madres han emitido un comunicado de cara al inicio del próximo curso escolar

Alumna./Foto: Concapa
Alumna./Foto: Concapa
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Colegio Virgen de Luna de Villanueva de Córdoba./Foto: Antonio Jesús Dueñas

“CONCAPA Andalucía aboga por el desarrollo de una educación presencial para nuestros hijos, lo que establece como objetivo irremplazable e irrenunciable para su adecuada formación cultural, emocional y educativa”. Este es el primero de los puntos de un comunicado que la confederación católica ha hecho público de cara al inicio del próximo curso escolar. La incertidumbre, la desconfianza y la inseguridad ante el mismo es palpable y de manera general en el ámbito docente y educativo, a pesar de las medidas que la Consejería  de Educación ya ha preparado desde hace semanas y que fueron anunciadas en toda la comunidad autónoma.

Frente a este panorama – la incertidumbre resulta inevitable dado el desarrollo de la pandemia-, la confederación católica aboga por la unidad frente a distintas movilizaciones y protestas que ya se han anunciado y una colaboración en común de todas las partes implicadas: “La imprevisibilidad de la situación sanitaria actual, debe abogar por un máximo esfuerzo de los sectores educativos afectados (padres, profesores y personal administrativo), instituciones y organismos educativos públicos y privados, de la autoridades sanitarias y de la comunidad científica, que cristalicen en la creación de un observatorio de información, asesoramiento, seguimiento y control del desarrollo de la actividad educativa, donde se normalice el control y seguimiento de las vicisitudes que al respecto puedan necesitar tanto los centros educativos como los sectores afectados”.

Concapa  cree imprescindible la presencialidad de los alumnos pero bajo estricta supervisión sanitaria. No obstante la confederación católica ‘ve razonable’ que si los padres no estuviesen seguros de las garantïas sanitarias del centro ” siempre previa comunicación a la delegación educativa, pueda adoptar cualquier decisión que transitoriamente trate de preservar la salud de su unidad familiar, sin que quepa para ello se demonicen comportamientos ni amenazar con denuncias sobre absentismo”. 

Las propuestas de la CONCAPA

La Confederación católica, ” consciente de la imprevisibilidad que plantea la situación actual, así como la imposibilidad previa de determinar la suficiencia o no de las medidas que se adopten” ya propuso en el mes de junio una serie de puntos de cara al ahora inminente reinicio de curso aunque, según dicen en el comunicado, desconocen si han sido consideradas o no. “Único profesor para cada grupo de infantil y primaria (a pesar de que transitoriamente el bilingüismo pudiera resentirse), minimizar actividades que contengan riesgo de eliminación de la distancia sanitaria adecuada, uso imprescindible de mascarillas, toma de temperatura a la entrada al colegio a diario, impidiendo el acceso en su caso, reducir o incluso excluir actividades comunes, lúdicas o no, incluido recreos comunitarios, establecer los máximos y diversificados horarios de entrada y salida del centro, procurando menor contacto entre las familias; en aquellos centros educativos donde fuere posible, establecer espacios en el acceso donde pueda llevarse a cabo tareas de recogida y entrega, horarios y separaciones en comedores escolares, uso de geles y desinfecciones, presencialidad mixta en Eso y Bachiller, procurando la reducción de ratios, control por el centro educativo de la implementación de las medidas, supervisión por el autoridad sanitaria de su desarrollo y correcta aplicación, Observatorio de seguimiento, etc”.

Algunos de esos puntos, como el reparto de mascarillas e hidrogeles sí están contempladas en las medidas de la Consejería. 

Un problema no sólo del ámbito educativo

Por último CONCAPA Andalucía, en su comunicado, ha querido dejar claro que no actúa desde un interés meramente sectorial. ” Este es un problema que trasciende del ámbito educativo, por las repercusiones que una mala gestión del mismo sin duda provocará en otros grupos de población a los que afectará de lleno: padres, abuelos, etc. Es por ello, que tratar esta problemática sin tener en cuenta su carácter evidentemente sanitario y reducirlo en exclusividad al propio recinto educativo, es algo que esta organización no va a compartir”.