Alberto Rosales: “La hostelería y los locales de ocio están cumpliendo las medidas sanitarias al 99%”


El presidente de Córdoba APTC ha querido salir en defensa de los propietarios de la sala Babylonia, local donde concluyó la fiesta de fin de curso del posible brote.

Alberto Rosales / Foto: LVC

 

 

Babylonia./Foto: LVC
Babylonia./Foto: LVC

Cualquiera que haya acudido alguna vez a la sala Babylonia sabe que no caben 400 personas. Sería superar con mucho el aforo permitido incluso antes de la pandemia. Pero no importa: las redes sociales, el jueves por la noche ya daban la cifra por buena y habían dictado su digital sentencia de culpabilidad hacia el local y propietarios. Incluso hay medios que dan la cifra por correcta. Se mezcla en todo ello esa extraña consciencia de clase que suele aparecer cuando los protagonistas son príncipes o colegios privados, como es el caso del centro que celebró su – ya inolvidable- fiesta de fin de curso. Los comentarios en redes sociales hablan de pijerío y se vuelven más ácidos, con más bilis. Son los que está recibiendo, por ejemplo, nuestro compañero Javier Tafur con su columna de hoy, en la que destaca que en cualquier caso, los brotes, dada la situación, son una lotería que a cualquiera le pude tocar.

La hostelería cumple la normativa

Más allá de los datos  y las conclusiones que aporte la investigación del asunto de Babylonia, Alberto rosales, presidente de la asociación Córdoba APTC, ha realizado un llamamiento a la calma. “Es mejor que nos relajemos todos un poco”. Rosales nos dice que les “parecen injustas la cantidad de conjeturas en torno a este asunto. Los locales de ocio están cumpliendo al 99% con todas las medidas de seguridad y están siendo ejemplares añ igual que bares, restaurantes y tabernas”. 

En este sentido, el presidente de Córdoba APTC ha destacado la responsabilidad de los gerentes de la sala de fiestas. “Los empresarios de Babylonia han dado ejemplo con el cierre de su otro negocio (Sala Góngora) automáticamente, hasta que no se aclaren las cosas. Hay que dejarles que den las explicaciones pertinentes y no criminalizarlos como de alguna forma se está haciendo”. 

No conviene bajar la guardia

Alberto Rosales no quiere quitar importancia a lo ocurrido pero sí contextualizarlo: ” No nos pongamos dramáticos, estas cosas estaban dentro de lo posible. Cuando surge un brote tenemos que aprender de él y ver los motivos”. Cree que no es bueno “hacer conjeturas”, porque algo así “puede marcar para siempre el futuro de estos empresarios, el devenir de sus locales y el puesto de muchos compañeros que trabajan en la hostelería”

Rosales anima “a seguir siendo estrictos con las normas y que no se relajen ni clientes ni propietarios”.

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