Salvador García, coordinador del Instituto Andaluz de la Juventud: “Mi sueño es ser concejal del Ayuntamiento de Córdoba”


Salvador García./Foto: Irene Lucena
Salvador García./Foto: Irene Lucena

Ni alcalde ni diputado: concejal raso. Salvador García (Córdoba,1986) ya conoce no obstante los pasillos e intríngulis de la casa consistorial, porque con tan solo 29 años, en 2015,  recaló como asesor del grupo Ciudadanos, que por primera vez llegaba al Ayuntamiento. Salvador fue el coordinador de aquella campaña electoral- a la que le han seguido otras- con la dificultad añadida de trabajar con una formación nueva en el territorio nacional y con gente no muy versada en el siempre difícil arte de la política. En realidad, Salvador García está en la política porque se fue a Barcelona en el 2013 a hacer un máster (es MBA en Administración y Dirección de Empresas por la Escuela de Negocios de Cataluña) y allí conoció a Albert Rivera y a los entonces ‘Ciutadans’ que comenzaban a llevar su mensaje liberal, centrista y español al resto del Estado. Y se enamoró del proyecto y del liderazgo de Rivera.

Antes de Ciudadanos, y durante también, García ha sido encargado en Telepizza, empresa que abandonó para convertirse en autónomo y trabajar con productos chinos, o sea, teléfonos móviles que todavía no eran suficientemente conocidos y que ahora abundan en los bolsillos de la mayoría de los usuarios. Cuestión de olfato. De ahí cambió de sector y trabajó en la automoción (vehículos de ocasión) y también, en la actualidad, en un proyecto de lavandería industrial de ropa. Este es el Salvador García emprendedor. Pero como asesor municipal y coordinador de campaña dejó una buena estela que le llevó, hace un año, a convertirse en el coordinador del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ). Ha presentado esta semana su segundo Festival de Eutopía y a pesar del contratiempo vírico, García está feliz por cómo ha quedado perfilada esta edición que a punto ha estado de no celebrarse. Además traen a Pole. , que es un artista emergente que lo peta en Instagram.

 

Usted inicia su cargo con bajada de sueldo. En política eso muy normal no es.

Bueno, cuando llegamos al Instituto Andaluz de la Juventud  a los pocos días recibimos la noticia, efectivamente, de que pasamos de coordinadores a asesores de programas. Un aspecto técnico, pero que también implicaba una rebaja salarial. Y en este caso pues por mi parte y por todos mis compañeros en la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación fue bien aceptado, sin reticencias.

¿Y qué balance hace de su primer año en el IAJ?

En el aspecto personal es positivo porque es mucho más edificante de lo que me esperaba trabajar en Juventud. He conocido muchísimos aspectos de la provincia relacionados con las políticas de juventud y sociales que me han dado un conocimiento  más amplio del que yo tenía de mi provincia, que por cuestiones personales e inquietudes conocía bastante bien, pero ha sido un año difícil respecto al ajuste técnico que ha conllevado poner el IAJ al día en cuanto a la dirección provincial de Córdoba. Ha sido bastante duro.  Y seguimos perfilando y terminando esos ajustes que nos permitan tener la casa al día y en ello estamos.

Habitualmente la juventud se ha convertido en instrumento utilizado políticamente desde las instituciones ¿Esto ha cambiado?

Bueno, se sigue utilizando mucho la juventud como acicate político, como una cantera, pero no se mira como la solución a los problemas que nos vienen y que ya tenemos encima. Eso es algo que yo repito constantemente como un mantra: la solución a casi todo lo que vivimos está en la juventud. La solución a la economía, a la innovación, a los nuevos sectores económicos… Si apuestas fuerte por política de juventud, estás combatiendo la despoblación que tan acusada es en zonas como el Valle de Los Pedroches o la comarca del Guadiato. Sin embargo esa despoblación no la vivimos en municipios de la Campiña, como por ejemplo Puente Genil, Cabra o Priego que sí están haciendo políticas de juventud que son muy activas. Entonces, si miras a la juventud como futuro observamos en nuestra provincia contrastes muy grandes. Por desgracia existen políticas de carácter municipalista que tratan a la juventud prácticamente de manera residual, solo en cuanto a aspectos de ocio y poco más. No se han hecho programas integrales de juventud en muchos municipios de Córdoba y eso se está notando.

Se sigue utilizando mucho a la juventud como acicate político, como una cantera, pero no se mira como la solución a los problemas que nos vienen y que ya tenemos encima.

En los dos festivales de Eutopía que ya ha organizado esta legislatura sí se ha notado un cambio respecto a lo que usted está diciendo: no se ha abandonado el aspecto lúdico o artístico pero sí se han potenciado el profesional y empresarial.

El año pasado ya dimos un pequeño paso a pesar de todas las limitaciones que nos encontramos al llegar, principalmente con remates técnicos previos, de años anteriores – desde el 2016- , pero este año ese cambio es bastante más profundo. De hecho, hemos pasado en un solo año de tener 80 propuestas encima de la mesa a más de 200. A pesar de ser un año muy difícil en el que Eutopía se ha tenido que transformar sobre la marcha, porque era complicado que saliera adelante pero decidimos cambiar el formato y se comunicó más tarde, cuando ya estaba cerrado el anterior modelo de festival. Bueno, pues eso ha dado lugar a que la creatividad y el talento joven o las propuestas en pro de formar a la juventud hayan sido mayores. Recogidas  de manera digital, con un formato único para todas, con una explicación previa transparente y con una interlocución y comunicación muy mejoradas con todo aquél que quiera interactuar con el Festival para presentar propuestas. Hemos recogido proyectos de todo tipo y han venido creativos hasta de Bilbao a presentar iniciativas para este festival.

Salvador García./Foto: Irene Lucena

¿Eso no pasaba antes?

La llamada ‘asamblea de creativos’ que es un formato que me parece válido y muy positivo, tenía un carácter más local y eso limitaba las propuestas que se acercaban al Instituto o a las que ya conocían Eutopía. Pero si es el ‘festival de la creación joven andaluza’ tenemos que abrirnos, como mínimo, a toda nuestra comunidad autónoma, que es muy rica y diversa en distintos aspectos. Este formato digital (o semi-digital) planteado como un plató de televisión que muestra hacia fuera la creatividad joven, nos ha dado esa versatilidad para tocar las puertas de determinados proyectos que vienen de toda Andalucía y de bastante nivel. Almería, Sevilla… Entonces se hacía, pero con una vocación más local.

¿Permite un festival de estas características hacer una radiografía de la juventud andaluza que además la aleje de los tópicos?

Sí. Y es muy transgresora. Te muestra aspectos que ni uno mismo conoce como gestor de políticas de juventud. El año pasado yo descubrí tendencias de las que no tenía ni idea. Grupos musicales que no conocía. Grupos que arrastran a muchísimos seguidores, tendencias que mueven masas, juegos de creación on line, nuevos nichos de mercado que atraen mucho al público… Gente joven muy concienciada que quieren hacer proyectos de desarrollo sostenible y que quieren apostar por una ciudad diferente.

Todo eso lo saqué de un festival como Eutopía el año pasado, en el que ya observé tendencias muy distintas. Todos tenemos en la cabeza la programación típica de cualquier festival: batucadas, performances, mandalas… creaciones que todo el mundo conoce. Pero también nos llamaban la atención otro tipo de cosas muy distintas. Este año hemos dado un paso más en esa dirección, precisamente. Y eso ha generado que los creativos jóvenes estén más animados.

Hablando de juventud… Ciudadanos ha sido un partido marcado por el ímpetu y la juventud de Albert Rivera ¿Qué es Ciudadanos hoy sin Rivera?

Yo creo que aunque Albert Rivera no esté con nosotros, su legado y liderazgo nos siguen marcando a día de hoy. Y tenemos la suerte de contar con Inés Arrimadas, que es una persona también joven que ofrece ese liderazgo claro que tenía Albert Rivera dentro de Ciudadanos y que ha formado parte del equipo del propio Albert. Eso ha propiciado que el paso sea más natural. Ciudadanos hoy sigue siendo una apuesta clara por el centro, muy distinta a las otras opciones que nos encontramos a izquierda y derecha, y que además ofrece ese aspecto fresco de ser un partido útil. Yo me siento así dentro de Ciudadanos.

Salvador García./Foto: Irene Lucena

¿Cómo vivió el día de la dimisión de Albert Rivera?

Pues fue un día complicado y además con muchos sentimientos internos porque yo llego a Ciudadanos por Albert Rivera, por una figura como él y un partido que estaba comenzando a abrirse al resto de España y que ya en Cataluña había tenido un éxito notable. Me sentí triste y contrariado porque, claro, se va una figura que ha sido mi referente político desde que llegué a Ciudadanos. En mi caso, cinco años los que he compartido con él como líder del partido. Siempre ha sido nuestro referente y lo será por mucho tiempo junto con Inés Arrimadas. Fueron días duros, no solo el de la dimisión.

Ciudadanos ha sido un partido marcado por la llegada de profesionales con una vida laboral  a la política y no al revés, como ocurre en los partidos con más trayectoria. También fue su caso. ¿Usted se considera más empresario que político?

Mi vocación sigue siendo empresarial a pesar de los tiempos tan difíciles que vivimos para ser autónomo, empresario o tener iniciativa por cuenta propia. Mi vocación empresarial sigue más latente en mí que la política y cuando yo pienso en mi futuro lo hago como empresario, como autónomo. Difícilmente me veo trabajando por cuenta ajena porque mi mentalidad y forma de ser, el haber descubierto lo que es trabajar para ti mismo y construirte tu propio camino, es lo que más me atrae y me gusta de la vida. No digo que no pueda trabajar como asalariado en cualquier empresa, pero yo, cuando empecé de autónomo, descubrí que esa era mi vocación. Me sentí bien a pesar de lo duro que fue el camino y pienso en mí el día de mañana como un autónomo más. A pesar de mis 34 años he tocado ya varios sectores y no me duele en prendas decir que el día de mañana me haría inmensamente feliz seguir en ello si las circunstancias personales me lo permiten.

Mi vocación empresarial sigue más latente en mí que la política y cuando yo pienso en mi futuro lo hago como empresario, como autónomo.

¿Y qué ha aportado ese empresario que es usted a su trabajo ahora en el terreno político?

Hemos hablado antes de Eutopía.  Pues un festival de estas características implica unas relaciones con la sociedad civil considerables. El hecho de tener una trayectoria como autónomo, haber recorrido mucha calle, te hace conocer muy bien los costes reales que puede tener una actividad así. Lo que cuesta organizar un concierto, un montaje o los materiales para una actividad concreta. Intento evitar esos sobrecostes que muchas veces desde lo público se dan, por el simple hecho de que sea la Junta de Andalucía la que te llame para una actividad o evento. Conocer la realidad social y empresarial de Córdoba me ha ayudado a poder acercar servicios y juventud en las relaciones con el IAJ. Por ejemplo, el carné joven, que necesitaba un impulso y acercar ese tejido empresarial, cultural y patrimonial nuestro, pero que no tenía interrelación con la casa, con el IAJ. La Mezquita  Catedral a día de hoy está en el carné joven y fue un acuerdo que cerramos en esta legislatura aunque me consta que se había intentado anteriormente. El hecho de tener una buena predisposición ha conseguido que la Mezquita Catedral cuente hoy con un 15% de descuento para todos los jóvenes que nos visitan y, bueno, ese tipo de cuestiones hacen que nos podamos beneficiar un poco todos al haber conocido ese tejido empresarial y social de la ciudad de Córdoba. Son muchas más las iniciativas que a través del carné joven han llegado aquí a la dirección provincial desde hace un año.

No sólo el tejido empresarial sino el agroganadero. Me llama la atención la colaboración con ASAJA,  hace unos años algo impensable.

Efectivamente. Esta semana hemos tenido unas jornadas en las que hemos puesto encima de la mesa medidas de carácter formativo para que los jóvenes puedan seguir en su territorio y trabajando las explotaciones agroganaderas, pero a la vez se les den herramientas para que conozcan qué ventajas, caminos o políticas pueden emprender. Hace dos semanas debatimos sobre la reforma de la PAC y la aportación de los jóvenes a esa reforma, con una acogida muy buena. No es fácil que por la mañana más de 100 jóvenes se conecten on line para un tema concreto como ese y la verdad es que agradezco a ASAJA y a los ponentes lo profesional de la formación, porque permitió conocer distintos aspectos que desde la juventud tenemos que recoger y luego defender ante Europa en una reforma tan importante como la PAC.

Salvador García./Foto: Irene Lucena

¿Echa de menos sus años como asesor municipal?

Echo de menos el Ayuntamiento. Mi sueño era y sigue siendo ser concejal del Ayuntamiento de Córdoba. Para mí es lo más. No aspiro a más en la política. Yo creo que lo más bonito que te puede pasar como cordobés es representar a tus vecinos y ciudadanos que te han elegido para ser miembro del Pleno. Hay quien sueña con ser ministro, o alcalde. Mi sueño es ser concejal de Córdoba. No sé si algún día lo conseguiré o no. El Ayuntamiento es muy intenso en su actividad diaria. Los tiempos son muy distintos a los de la Junta. Aquí tienes que llevar una planificación a medio o largo plazo para que se puedan desarrollar administrativamente todo este tipo de iniciativas, y sin embargo el Ayuntamiento tiene esa inmediatez, esa cercanía que a veces resulta muy difícil pero que a mí me llena muchísimo. Aunque la verdad es que estoy muy feliz en el IAJ porque me permite también tener ese contacto diario con ayuntamientos, asociaciones, o colectivos con iniciativas. No todo el que me gustaría porque no se tiene tiempo para todos, aunque he visitado muchos pueblos en la provincia en este año, pero dentro de las políticas de la Junta de Andalucía se puede decir que es relativamente parecida en cuanto a las relaciones diarias, aunque los plazos, la inmediatez y la cercanía, como te digo, es muy distinta al Ayuntamiento.

Yo creo que lo más bonito que te puede pasar como cordobés es representar a tus vecinos y ciudadanos que te han elegido para ser miembro del Pleno.

¿Qué valoración hace del trabajo de sus compañeros, ahora en el equipo de gobierno?

Pienso que el balance es positivo. La política municipal es dura. Muy difícil. Les está tocando vivir una situación, con una pandemia y una crisis sanitaria que nadie esperaba y que nos ha obligado a reinventarnos a todos. Nadie sabía cómo afrontar esta situación. Conozco muy bien a los cinco concejales que están actualmente en el grupo y a muchos de mis compañeros que están en el ayuntamiento, y sé que están siempre dispuestos a hacer cosas positivas por Córdoba. Y además el hecho de compartir gobierno en el Ayuntamiento y en la Junta nos facilita mucho iniciativas como la de Eutopía o acuerdos comunes que personalmente a mí me están facilitando mucho la labor.

Incluso con Diputación. Aquí no ha habido problemas con los colores políticos ¿no?

En mi caso no. Y ha sido duro el camino porque este año, por ejemplo con el festival, veíamos que perdíamos a la Diputación precisamente a consecuencia de la crisis sanitaria. A última hora pudimos cerra un acuerdo para que ellos se incorporaran y la verdad es que me siento bastante orgulloso de ello porque casi nunca se ha hecho Eutopía sin la Diputación de Córdoba y es muy importante porque ese apoyo nos va a permitir de manera digital acercar una competición on line a todos los municipios de la provincia que quieran participar en ella y estimular a la juventud en esos municipios,  que la verdad es que es bastante necesario.

Salvador García./Foto: Irene Lucena

¿Cuándo se deja de ser oficialmente joven para la Junta de Andalucía?

(Ríe) Las políticas de juventud de la Junta vienen marcadas desde los 14 años hasta los 30 en aspectos formativos y materia social y en empleo, hasta los 35. De hecho las subvenciones de ‘Innovactiva’ que se han publicado en el BOJA esta semana, van desde los 18 años, que puedes ser autónomo legalmente en España, hasta los 35 años.

O sea, que usted puede solicitar todavía el carné joven…

No, en mi caso es hasta los 30. Mucho me temo que ni tú ni yo.

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