Paula Badanelli, portavoz municipal de VOX: “Hasta el mes de marzo que llegó la crisis, en Córdoba solo ha habido más de lo mismo”


La concejala realiza un balance del primer año de la formación de Abascal en el consistorio cordobés.

Paula Badanelli./Foto: Irene Lucena

Llega en moto a la entrevista. Esta jerezana afincada desde hace varios años en nuestra capital no solo está motorizada para trasladarse: ella misma es toda velocidad y movimiento. Paula Badanelli es periodista pero ahora está en política sin ser una política al uso, porque milita en VOX, que es la novedad y también, parece ser,  las siglas del cansancio de lo políticamente correcto. También ha sido empresaria. Dos profesiones y una militancia no exentas de riesgo, claro. VOX apareció en el Parlamento andaluz algunos meses antes de aterrizar en el consistorio cordobés con dos concejales. El mátrix bipartidista estaba más resquebrajado y surgían en escena políticos que no lo habían sido antes. Su apoyo fue importante para que ahora nos gobierne un cogobierno – permítanme la casi redundancia- y ejercen la oposición. Badanelli tiene oficio y se explica con claridad. Nada de ‘politiqués’, que diría el periodista Fernando Díaz Villanueva. Hemos tratado de que nos resuma este primer año de mandato y no sólo lo ha hecho sino que de paso ha dejado unos cuantos titulares.

Paula Badanelli./Foto: Irene Lucena

– ¿VOX es oposición o leal oposición?

– VOX es leal siempre, hasta en la oposición.

– ¿Cuáles eran las líneas claras de actuación que tenía su grupo cuando llega al consistorio?

– Lo primero, dignificar la política. Estaba tan desprestigiada, tan denostada, que la verdad es que era complicado que alguien entrara en política. Venimos prácticamente todos de la empresa privada. En VOX no hay ‘políticos de carrera’’, es un partido nuevo. Así que lo primero era intentar que la gente confiara en nosotros.

En lo que al Ayuntamiento se refiere el objetivo es cambiar las cosas. Esta ciudad ha tenido muchos años de gobiernos de izquierdas que entendemos que han supuesto un freno y una parálisis en el desarrollo económico. Queríamos cambiar las cosas. Y en esa pelea estamos, aunque es difícil.

– ¿Y se pueden cambiar las cosas cuando no se tiene experiencia en política?

– Creo que, precisamente, al no tener esa experiencia es cuando de verdad se cambian las cosas, porque todos los demás tienen vicios adquiridos y están condicionados. Tiran pronto la toalla. “Es que esto es así” Pero bueno ¿por qué? “Es que siempre ha sido así”. Esa respuesta de ‘siempre ha sido así’ a mí me enerva, porque si las cosas siempre han estado mal, habrá que cambiarlas ¿no?. Entonces los que llevan en política 15, 20 o 25 años asumen como normales cosas que no lo son. Nosotros vamos a intentar no caer en eso.

-¿Cuáles son los ‘siempre así’ de Córdoba que hay que cambiar, entonces?

– Por ejemplo el hecho de que en el Ayuntamiento las delegaciones se hagan para repartirlas en lugar de hacerlas para que funcionen. Aquí, desgraciadamente – porque creo que no es positivo- en los últimos años ha habido siempre cogobiernos y al final todo ha quedado en un reparto de sillones y de cuotas de poder. No se ha pensado en la eficiencia ni en la capacidad de cada concejal a la hora de gestionar. Y lo estamos viendo: hay concejales que no funcionan. No tienen nada que ver con sus concejalías, no tienen experiencia anterior, y al final eso lo paga la ciudad. Y luego también está el tema de los recursos municipales, con tantísimos asesores siempre. Y te dan la excusa de que son los mismos asesores que antes. Y yo me pregunto: ¿lo mismo que antes? ¿se puede sentir alguien orgulloso de tener 10 o 12 asesores en Alcaldía? Esas cosas, aunque se vayan heredando porque conviene a muchos, pues alguien tiene que poner pie en pared.

Luego, los presupuestos se heredan. Las partidas presupuestarias son las mismas. Nadie se atreve a plantear un presupuesto nuevo con base cero, que responda a una Córdoba del siglo XXI y no del siglo pasado; llevamos heredando presupuestos desde la época de Anguita.

– En los presupuestos actuales ¿qué ha pedido VOX que se haya contemplado?

– La verdad es que hemos sido bastante condescendientes por ser el primer año y por no retrasarlo más. Esta ciudad ha estado hasta mayo con el presupuesto del PSOE y de IU con lo que eso condiciona y limita, y no ha sido por el coronavirus, sino porque no han sido capaces de consensuarlo. Y es verdad que cuando se entra en un gobierno en junio se dispone de poco tiempo para hacer un presupuesto nuevo, eso no lo vamos a negar, por eso nos hemos limitado a aspectos como dar cabida a otras organizaciones y asociaciones que no tenían apoyo municipal, y luego hemos incluido inversiones puntuales que, desgraciadamente, ahora mismo están paradas por la situación del coronavirus. Se ha contemplado más del 90% de lo que hemos pedido.

Paula Badanelli./Foto: Irene Lucena

– ¿La crisis sanitaria ha creado también nuevas oportunidades? Se lo pregunto porque muchos profesionales han tenido que reinventarse.

– Aunque suene un poco duro, pienso que a todos se nos había ido un poco la cabeza. Vivíamos en un mundo muchas veces absolutamente artificial, frívolo, con pocos valores, en el que se primaban cosas que no son verdaderamente importantes. El propio hecho de confinarnos en nuestras casas ha propiciado que se unan familias que llevaban años sin estar juntas más allá de los días de Navidad. Esto nos ha obligado a pararnos y pensar si de verdad íbamos hacia el sitio correcto. En cuanto al ámbito empresarial a mí me trasladan algo parecido: los empresarios se están dando cuenta de lo que de verdad es necesario, de la gente que verdaderamente es importante en su empresa, de los que han arrimado el hombro estos meses y de los que no, a los que les duele la empresa y a los que no. Porque al final no todos somos iguales y en las situaciones límite es donde se comprueba la calidad humana y la profesional de las personas.

Y luego hay que reconocer y admirar cómo han respondido las asociaciones vinculadas a la iglesia, las que están siempre, aunque a la izquierda le duela. Si no es por Cáritas, Don Bosco, Trinitarios, Banco de Alimentos, en Córdoba habría ‘colas del hambre’ que darían susto al miedo. Y no ocurre porque los cordobeses han sido solidarios y estas asociaciones han dado la talla y se han volcado. No nos engañemos: no ha sido el Ayuntamiento el que ha solucionado la falta de recursos básicos en la que se han visto muchísimas familias de la noche a la mañana. Ha sido la solidaridad y las asociaciones vinculadas a la Iglesia que son las que están a pie de calle ayudando. Siempre. También Cruz Roja.

– Hablando de la izquierda ¿a usted le resulta más difícil negociar con sus antiguos compañeros de partido (PP) o con las formaciones de izquierda?

– Depende de con qué excompañeros de partido y depende de con qué izquierda. La política local es mucho de personas.  Ideológicamente es obvio que VOX tiene  mucha más afinidad con el PP y luego con Ciudadanos, que con PSOE o Podemos. Pero aquí las mociones tampoco están cargadas de mucha ideología y se negocian generalmente cosas más de andar por casa, más locales. Insisto, yo creo que es sobre todo cuestión de personas. Tengo buena relación personal con concejales de Izquierda Unida a los que respeto profundamente y que, aunque estemos en las antípodas ideológicamente hablando, son honestos con lo que ellos defienden.  En general los concejales de Vox no tenemos problemas para negociar con nadie.

Paula Badanelli./Foto: Irene Lucena

– Se lo preguntaba también por la propia etiqueta que tiene VOX a nivel nacional.

– A todo el mundo le conviene que VOX sea un demonio. Al PP y a Ciudadanos porque les quitamos votos, y al PSOE, IU o Podemos porque somos los únicos que llamamos a las cosas por su nombre. ¿Qué es duro lo que decimos?… Es que la realidad es muy dura. Tengo que reconocer que a veces en nuestro propio discurso yo percibo esa dureza. Pero es que es la realidad. Cuando decíamos que aquí se pretendía acabar con nuestras libertades y que se quiere instaurar un régimen dictatorial, utilizando las instituciones para un beneficio político, se está demostrando que es cierto. Ante eso no se puede ser tibio. Pero eso sí, somos absolutamente respetuosos. Invito a cualquiera a que busque una descalificación mía en un pleno a alguien, o un insulto. A mí me han llamado de todo: machista, racista, xenófoba, homófoba… Y encima me dicen que no, que no me están insultando ¿Quién pone aquí el nivel del insulto? Porque para mí,  eso son insultos gordísimos. 

Creo que nosotros tenemos un discurso claro y directo. Llamamos a las cosas por su nombre y eso da mucho miedo porque estamos acostumbrados a que se maquille la realidad y que algunos partidos por conseguir votos, sean más de ‘ni frío ni calor’.

– ¿Qué titular le pondría al primer año de mandato?

– Es una pena, pero en realidad “Más de lo mismo”. Dime tú tres cosas que hayan cambiado. Que cualquier persona haga ese ejercicio. Que piensen en algo honestamente, en lo que se note que ha  entrado el mal llamado ‘gobierno del cambio’.

– Bueno, hemos tenido una crisis sanitaria de la que no se ha salido todavía.

– En marzo no había crisis del coronavirus, habían pasado ya nueve meses de gobierno y todo seguía igual. El problema no es que no haya ya logros, el problema es que ni siquiera se ha iniciado el camino. Este gobierno no va a ningún lado. Aquí no hay un proyecto de ciudad diferente. A mí me escandaliza que el presupuesto coincida en un 80 o 90% con el presupuesto del mandato anterior y que se queden tan panchos. Me escandaliza que no se plantee externalizar ni un solo servicio público ¡Un gobierno de derechas! Han mantenido la misma política de externalizaciones que Izquierda Unida ¿Qué es lo que han cambiado? Más allá de mucho selfie, mucha propaganda… en eso sí son mucho mejores que los anteriores. Pero hombre ¿para eso no estamos, no?. El dinero público no puede ser para mayor gloria del gobierno. Debe devolverse a los cordobeses y ser útil para cambiar de una vez todo lo que hay aún por mejorar en nuestra ciudad.

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