Beatriz Jurado, coordinadora del PP en Córdoba: “Cuando volvamos a pedir el voto lo haremos con un aval de gestión detrás”


Beatriz Jurado./Foto: Irene Lucena
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Beatriz Jurado./Foto: Irene Lucena

Estamos citados una hora antes de que comiencen los encuentros virtuales con los afiliados y simpatizantes que ella coordina. Quieren explicar qué han hecho como partido en el gobierno de la comunidad autónoma y en la capital cordobesa. A Beatriz Jurado (Córdoba, 1983) le preocupa especialmente que se conozca la gestión más que las siglas, aunque en realidad la gestión se nota – o no- y las siglas se añaden muchas veces desde la trinchera adversaria para todo lo contrario. El mundo de la política es complicado y muy ingrato aunque Beatriz se mueve en él como pez en el agua. De hecho  las críticas siempre le han venido por lo mismo: casi nació en la política, aunque antes se licenció en Derecho en la Universidad de Córdoba – bien es cierto que hizo su ‘mili’ activista como presidenta del Consejo de Estudiantes (2003-2006)- y su periplo le ha llevado a presidir Nuevas Generaciones (en Córdoba, Andalucía y a nivel nacional) , ser senadora por Córdoba en tres legislaturas, concejal en el ayuntamiento de la capital cordobesa y en la actualidad parlamentaria andaluza y portavoz del PP en la comisión de Salud y Familias. Esta joven madre de tres hijos en cierta ocasión confesó que “Rajoy le pidió que nunca perdieran la cercanía con la gente”, precisamente el presidente que acabó tan alejado incluso de los propios. Se lo tomó muy en serio porque conoce circunstancias, personas, casos y anécdotas que ilustran su discurso, y de manera muy particular ahora con la crisis sanitaria y social.

 

 – Los foros ‘Desde primera línea’ han comenzado esta semana, pero el PP no ha dejado de mantener encuentros con diferentes sectores y colectivos.

– Nosotros desde el comienzo de la crisis comenzamos a tener contacto – en principio telefónico- con todos los colectivos y asociaciones, y también internamente. Este es un partido grande, con presencia en 74 municipios, con estructuras locales y además por supuesto, un partido nacional, con lo que tenemos contacto con la dirección regional y nacional. Así que desde el principio de la pandemia el trabajo fue frenético, con muchas más horas de las habituales y además adaptándonos a las nuevas fórmulas. Comenzamos muy pronto con las videoconferencias a convocar a nuestros órganos internos y a mantener contacto con los afiliados. Para nosotros es fundamental que al afiliado de base de nuestro partido no le faltara información desde aquí, sobre todo en esos primeros momentos tan difíciles.

También tuvimos claro al principio que no era el momento de que los partidos estuviesen en primera línea, sino que era el momento de la gestión y de tomar decisiones muy difíciles. Mantuvimos, digámoslo así, un perfil bajo desde el punto de vista mediático porque entendíamos que el protagonismo no tenía que estar de ninguna manera en las sedes de los partidos. Cuando el desconfinamiento, a finales de abril y primeros de mayo, comenzó a formar parte del día a día, entendimos que la actividad del partido tenía que volver a la normalidad o a la máxima normalidad que pudiéramos.

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Beatriz Jurado./Foto: Irene Lucena

Ahora en junio comenzamos con nuestros foros, de carácter interno, con los que fundamentalmente queremos trasladar a los afiliados de nuestro partido cual ha sido nuestra gestión, para que se sientan orgullosos y conozcan cómo gestiona el Partido Popular en estos momentos tan difíciles. Hemos comenzado con Jesús Aguirre, que además es el consejero ‘estrella’ en la gestión de esta crisis en Andalucía. Seguiremos con el alcalde de Córdoba, José María Bellido, que es un símbolo para el partido y debemos estar muy orgullosos también por la gestión que se ha hecho en la ciudad, y luego nuestro delegado provincial de la Junta, Antonio Repullo. En julio continuaremos con otros cargos que han tenido responsabilidad a lo largo de estos meses para ir trasladando la gestión. Necesitamos, ahora más, que nuestros afiliados se sientan orgullosos de nuestro partido.

– Parece claro que tanto en Madrid, con lo que ha golpeado el coronavirus allí, como sobre todo en Andalucía, la gestión ha sido muy diferente respecto a otras comunidades ¿Por qué piensa usted que esto ha sido así?

– Por la capacidad de gestionar. Por estar centrados en unos objetivos y trabajar con ellos. Aquí tenemos un cogobierno, en Andalucía, como existe un cogobierno en España. Pues en este año y pico  que llevamos de gobierno en ninguna crisis, como cogobierno,  hemos tenido momentos difíciles. Ni con la listeriosis ni con ésta. Nunca se ha entendido que tenga que hacerse un problema interno que dificulte la gestión. Y, por el contrario, lo que tenemos en España es un desgobierno, preocupado por sus cuitas internas y por dejar el sello de su ideología y de su pensamiento político muy por encima de lo que son los objetivos. Yo creo que en Andalucía, desde el primer momento, se ha sido muy contundente. Se creó un gabinete de crisis antes, ya en el mes de enero, y se tomaron decisiones sin cortapisas, cuando había que tomarlas. De hecho, antes de que se creara la ‘autoridad única’, antes de que se decretara en estado de alarma, en las convenciones sectoriales de sanidad ya se venían pidiendo medidas. Y en Andalucía se ha trabajado de una forma seria, ordenada, con objetivos claros y siguiendo los protocolos. Esa teoría que tiene el PSOE y Susana Díaz de que al sur ha llegado el virus menos fuerte, a parte de rozar lo absurdo, creo que insulta a la inteligencia de los andaluces y  son incapaces de tener el sentido común para ser agradecidos, no sólo con Gobierno de la Junta de Andalucía, sino con todos los profesionales que han estado trabajando para la prevención y tratamiento, y sobre todo, con el sentido responsable de los andaluces.

Lo que tenemos en España es un desgobierno, preocupado por sus cuitas internas y por dejar el sello de su ideología y de su pensamiento político muy por encima de lo que son los objetivos.

– Antes ha dicho usted que optaron por un ‘perfil bajo’ en comunicación de partido para centrarse en la gestión. Sin embargo, desde el Gobierno de España no han dudado en vender siglas e ideología desde el principio. ¿Piensa que esa estrategia comunicativa no le ha restado precisamente capacidad de dar a conocer la gestión?

– No, porque creo que la sociedad lo que necesitaba en esos momentos era que se gestionara. Y eso pienso que se va a agradecer. Nosotros entendemos la política como el vehículo para conseguir los objetivos que necesitan nuestros vecinos. Nada más. Y en una crisis como la que hemos vivido, durante las primeras semanas, la generosidad y responsabilidad de un partido estaba en mantener la mayor de las calmas posibles y la confianza en nuestros gobiernos. En el caso de Andalucía, insisto que nos sentimos tremendamente orgullosos en la gestión que se ha hecho. Ese es nuestro aval. El aval del Partido Popular, aparte de la gestión política propiamente dicha, es precisamente eso, la gestión. Y cuando dentro de un tiempo – ojalá que no mucho- vayamos a pedirle el voto a los españoles, se lo vamos a pedir con una aval de gestión detrás. Para nosotros eso es hacer política: gestionar, no meter a presión una ideología.

Eso es lo que hemos intentado hacer durante estas semanas. Insisto en algo: que digamos que hemos mantenido un perfil bajo no significa que no hayamos estado trabajando. Simplemente no hemos hecho públicas todas las reuniones y contactos diarios que hemos venido manteniendo con todas las asociaciones, entidades, y personas afectadas, haciendo un seguimiento y trasladando todas su propuestas a las consejerías respectivas.

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Beatriz Jurado./Foto: Irene Lucena

– Retomo el título de estas jornadas ¿Qué es lo que usted está observando en la ‘primera línea’?

– Estoy viendo una crispación en la sociedad provocada por una izquierda populista que está generando un nuevo clima político y social. Esa es una lectura que yo hago de la realidad que se está viviendo en los últimos meses, y a lo que apelo desde mi formación política es a la moderación, al sentido común y a la contundencia. Creo que tenemos por delante retos muy importantes porque la situación de desempleo, la crisis social y económica que va a venir tras esta crisis sanitaria no requiere solo eslóganes o mentiras. No necesita acabar con los pilares de la democracia, sino que lo que se precisa ahora mismo es altura de miras, propuestas, y objetivos claros. El Gobierno de España ha dejado meridianamente claro en los últimos meses que es incapaz de gestionar la crisis y mucho más para la salida de esta crisis.

En el contacto con la gente hemos notado mucha preocupación, lo que todos vivimos cerca, en nuestras familias y entorno. Y lo que vemos a través de los medios de comunicación. Hemos encontrado gente joven muy desesperada porque en estos meses han perdido muchas oportunidades. Una generación a la que ya había azotado fuertemente la crisis anterior, con una incorporación muy tardía al mercado laboral que no les ha permitido unos proyectos de vida estables y que cuando ahora parte de ellos estaban encontrando cierta estabilidad les ha venido este mazazo. Esta generación de los treinta y tantos que ya ha sufrido en menos de 10 años estos dos impactos necesita que se le contemple.

Hemos encontrado gente joven muy desesperada porque en estos meses han perdido muchas oportunidades. Una generación a la que ya había azotado fuertemente la crisis anterior.

Hay otra cuestión fundamental y son nuestros mayores. Es necesario que redoblemos la atención hacia ellos porque hemos visto que son los más vulnerables en esta crisis, pero lo son para todo. Deben estar absolutamente protegidos desde todas las perspectivas, y eso como estrategia política pero no para ahora sino pensando en el futuro. También hemos observado algo muy claro y es la dificultad de la conciliación pata todos, para hombres y mujeres, pero especialmente esa carga familiar ha recaído sobre las mujeres y el hecho de que no exista todavía una certeza sobre la incorporación de los niños al colegio genera mucha incertidumbre en las familias, que no saben cómo van a afrontar ya no sólo estos meses de verano sino la vuelta a la normalidad, si es que regresa en septiembre. Unido todo ello al número de ERTES y las familias que aún no lo han cobrado, y el no saber si regresarán a su puesto de trabajo y en qué condiciones. Lo que hemos visto de las cifras de desempleo, o la noticia sobre Nissan -cómo están cayendo las industrias – pues está provocado muchísima incertidumbre.

– Sobre el retraso de los pagos de los ERTES se está culpando a la administración andaluza.

– Pues el que quiera culpar a la Junta es porque desea mentir y tergiversar, porque la consejera lo ha dejado meridianamente claro. El presidente Juanma Moreno, cuando el Gobierno de España a través de la autoridad única estableció el mecanismo para solicitar los ERTES, ya anunció que era imposible que con los recursos humanos existentes, tanto a  nivel andaluz como nacional, se le pudiera hacer frente. Cualquiera con sentido común sabía que la balanza de ERTES necesitaba de otro procedimiento, y directamente se tenía que haber hecho con el Gobierno central y mando único para evitar es aglomeración que ha habido. Y desde luego hay que agradecer a los trabajadores de la Junta de Andalucía el esfuerzo sobrehumano que han hecho. La Junta ha hecho todo lo que le correspondía y el Gobierno de España debe de dejarse de excusas, y el PSOE debe de dejar de ser el parapeto de un gobierno ineficaz, porque al final quienes lo están sufriendo son las personas que no han cobrado o han cobrado tarde ,y eso les ha llevado a tener que pedir comida o pedir ayuda a la familia o a las instituciones para poder hacer frente a la alimentación de sus hijos.

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Beatriz Jurado./Foto: Irene Lucena

– Hablando de gestión… ¿A qué se debe el baile de cifras de infectados y fallecidos?

– Pues eso querríamos saber nosotros. Es una vergüenza. No es comprensible.  Son 12 o 13 mil más… qué cifras crees, cuáles no crees, no sólo con los fallecidos sino también con los sanitarios afectados. lo que está claro es que la conciencia que se queda en la población, y ya no hablo como partido, es que el Gobierno nos engaña vilmente, no solo con las cifras de fallecidos sino con todo lo demás.

– Ha hecho mención a la crisis de las listeriosis como uno de los frentes que les tocó lidiar. ¿Ha sido una suerte contar con un médico como Jesús Aguirre al frente de la Consejería de salud y Familias?

– Por supuesto que sí. El consejero tiene, aparte de una trayectoria profesional dentro de la medicina, otra en el ámbito político. ¿Por qué lo destaco? Porque la importancia a la hora de gestionar le hace capaz de tomar decisiones, es decir, crear buenos equipos, estar al pie del cañón, ser diligente, no dudar, ser contundente, previsor, y yo creo que todas esas características las reúne. Pero no solo el consejero, sino que también las reúne el presidente de la Junta de Andalucía ,Juanma Moreno, que es el que está encima y trabajando de manera global, porque no solo se ha realizado la labor desde la Consejería de Salud y Familias, sino también de manera muy importante desde la de Asuntos Sociales, la de Empleo o la de Agricultura. Es que esta crisis sanitaria ha puesto en jaque, en primer lugar a nuestros hospitales, centros de salud y personal sanitario, pero también al resto de estructuras y presupuestos de la Junta. Esto en realidad no ha hecho nada más que empezar.

Esta crisis sanitaria ha puesto en jaque, en primer lugar a nuestros hospitales, centros de salud y personal sanitario, pero también al resto de estructuras y presupuestos de la Junta. Esto en realidad no ha hecho nada más que empezar.

– Ha recordado que en Andalucía tenemos un cogobierno (PP-Ciudadanos) ¿Está el centro derecha más unido y mejor coordinado aquí que en el resto de España?

– Yo sé que aquí trabajamos con objetivos comunes y en esto casi dos años que llevamos de gobierno no ha habido en ningún momento ninguna cuestión que haya supuesto una suspicacia o un problema. Y en el trabajo parlamentario, con los compañeros de Ciudadanos, exactamente igual. Creo que se hizo un acuerdo con los objetivos claros y que está sirviendo de ejemplo para otras comunidades. Igual ocurre en el Ayuntamiento de Córdoba, que es el ejemplo cercano. Cuando uno pacta no lo hace para llegar al Gobierno, sino para cumplir unos objetivos. Si tu objetivo solo es el sillón del poder no te sirve tu socio de gobierno. S tu objetivo es conseguir oportunidades para tus vecinos, sí te sirve ese pacto. Por tanto lo que ocurre es que el pacto en Andalucía o Córdoba es un acuerdo real de objetivos ,y en España está claro que Pedro Sánchez quiere la silla de la Moncloa y Pablo Iglesias imponer el comunismo en nuestro país. Esa es la diferencia.