Javier Piedra, director gerente de Supermercados Piedra: “Esta pandemia ha servido para ver cómo responde la industria alimentaria”

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Javier Piedra / Foto: LVC

Si los sanitarios reciben los aplausos merecidos, no es menos cierto que muchos profesionales han sabido responder a la excepcional situación que el coronavirus ha provocado. Y entre esos profesionales se encuentran los del sector de la alimentación, que han tenido que adaptarse sobre la marcha a nuevas medidas profilácticas sin dejar de realizar su trabajo. Lo que comenzó casi de manera anecdótica, e inexplicada, con el acaparamiento de papel higiénico, se ha desarrollado con momentos de incertidumbre por cuanto ha habido que optar por la telecompra en muchas ocasiones y dos meses después con la dificultad de poder comprar para comer. Supermercados Piedra ha sabido dar respuesta a la incertidumbre y ha seguido ofreciendo servicio desde el incio de todo este lío a sus clientes y también a los que la crisis, consecuencia del parón de la actividad económica, ha golpeado en poco tiempo.

Javier Piedra (Córdoba, 1968) es el director gerente de Supermercados Piedra y nos confiesa que ha dormido poco desde entonces. Que no es fácil y que hay que saber adaptarse tan rápidamente como las propias circunstancias.  Que es sólo cuestión de trabajo, mucho, pero que incluso el esfuerzo no siempre garantiza el éxito. Se puede discrepar en esto último, porque el éxito les llega diariamente con la respuesta y confianza que los cordobeses depositan en sus establecimientos y en los servicios que ofrecen incluso en estos duros meses en los que el horizonte que se dibuja no es el más halagüeño.

 

– Y de repente un reto con varios objetivos: estrictas normas profilácticas, los clientes en su casa demandando productos en línea y los supermercados que deben seguir ofreciendo servicio ¿Cómo se ha hecho frente a todo ello?

– Con mucho respeto a la situación.  En nuestro caso hemos tenido un equipo de trabajo que estábamos en contacto 24/7 y que marcaba prioridades: seguridad del operario y de las operativas de trabajo, seguridad para el cliente, no mirar los costes de las cosas necesarias que nos ayudasen a ganar en esa seguridad, y con esas premisas  dar el mejor servicio a nuestros clientes en sus compras y necesidades que ha habido. 

Pero he de reconocerle que al igual que muchas personas, he pasado más de una madrugada desvelado y muy preocupado. Gracias a Dios, hasta ahora ha ido bien y gran parte de eso se debe a la labor de todos los profesionales de nuestra empresa  y a la colaboración de los clientes.  

 

– Me gustaría detenerme en su servicio de atención a domicilio, que ha destacado en eficacia frente a otras firmas, que en algunos casos, y disponiendo de más infraestructura, han optado por no ofrecerlo.

– En primer lugar quiero mostrar el máximo respeto a las decisiones  que hayan tomado  cualquier empresa ya que le garantizo que no eran nada fáciles,.

En particular esta fue  de las decisiones más difíciles  en los primeros días.  Continuar con este servicio que nos estaban demandando continuamente las personas no era fácil.  Finalmente optamos por seguir con él y abordamos dos frentes principales:  mantener súper mentalizados a la empresa de transporte para que ningún repartidor cometiese ningún error ni abordase una situación que supusiera algún  riesgo excesivo , y tomar las máximas medidas  de seguridad, como por ejemplo  desinfectar todos los vehículos de una manera continuada  para minimizar al máximo una posible exposición al virus.

No obstante, hay anécdotas como la de una llamada de una señora que estaba con tratamiento oncológico y que nos pidió ayuda -ya que el riesgo de salir a comprar era altísimo para ella- ,y por supuesto,  ante estas situaciones  no te queda otra cosa que aceptar tu rol de responsabilidad  y  acudir en ayuda de esa persona.  Hemos recibido agradecimientos  por estos servicios de  entrega a domicilio, TelePiedra ( atención telefónica )  y Piedra On Line  ( e commerce)  . Permítame mostrar mi admiración  y respeto a los componentes de esos departamentos  porque se han dejado la piel en ello.  

Javier Piedra / Foto: LVC

– Dos líneas de actuación para un servicio profesional efectivo: los trabajadores y los clientes. En ese sentido ¿Cuál ha sido la comunicación con sus empleados y qué se ha querido ofrecer a los clientes en medio de esta situación?

– La comunicación, como le indicaba anteriormente, ha sido muy fluida ya que las tecnologías que hoy en día tenemos si las tienes aplicadas en la empresa, permiten implantar el teletrabajo en muchos puestos, o bien, te permiten bajar la presencia de muchos trabajadores, y en PIEDRA teníamos claro que cada puesto que podíamos convertir en no presencial, así se ha hecho. Además de eso, fuimos ágiles y, aunque no fue fácil, nos pudimos hacer de EPIS y medidas físicas de protección anti virus  antes de que se agudizara la falta de los mismos en el mercado :  mascarillas, gel, pantallas de metacrilato, señales de vinilo que marcaban las distancias entre personas, carteles informativos, además de mucha comunicación con  todos los centros de trabajo recordando las medidas a aplicar, estaban en nuestro día a día.   Pero insisto:  la mentalización y la colaboración continua de todos nosotros es fundamental, y ahora que hemos pasado de fase, hay que luchar porque nadie se relaje en las medidas que hay que seguir adoptando.  Esto no ha terminado todavía.

En cuanto a los clientes, han tenido un comportamiento de matrícula de honor, respetando y acatando en general las medidas que había que adoptar para entrar en los establecimientos, guardando cola en las puertas para no rebasar el aforo recomendado, adaptándose a los horarios que se habían reducido, manteniendo distancias entre ellos y nuestros trabajadores, aceptando cambiar unos productos  por otros en caso de hubiese rotura de stock. De verdad que ha sido ejemplarizante. Hay que agradecérselo también a ellos porque en muchas ocasiones nos daban las gracias a pesar de que éramos conscientes de que no les estábamos dando el mejor servicio, ya que las circunstancias no nos permitían otra cosa.

Hay que luchar porque nadie se relaje en las medidas que hay que seguir adoptando.  Esto no ha terminado todavía.

 

– ¿Ha temido que en alguna ocasión se produjera un desabastecimiento generalizado?

– Esta pandemia ha servido para ver cómo responde la industria alimentaria (fabricantes y distribuidores) de nuestro país ante una situación límite y sinceramente es para felicitarse. Hemos pasado todos una prueba durísima, y al menos nosotros no hemos tenido desabastecimiento de nada. Puede haber habido algún retraso en marcas concretas que el cliente ha podido sustituir por otra, pero desde luego desabastecimiento, en absoluto. 

Dicho eso, permítame la broma, yo todavía le sigo dando vueltas a lo del papel higiénico, pero tampoco hubo desabastecimiento.

– ¿Cómo cree que puede afectar la crisis económica que ya tenemos encima a su sector?

– Pues fuertemente. El comportamiento económico de una familia depende de la entrada de dinero que tiene y cuando disminuye el poder adquisitivo de la misma se comienza a recortar en todo. Es verdad que hay cosas más prescindibles que la comida, pero una cesta de la compra que se hace en una situación económica favorable no tiene nada que ver con una cesta de la compra que se hace en crisis económica.

A eso hay que añadir las circunstancias familiares tan penosas por las que muchas familias tienen que pasar cuando las situaciones de paro se dejan caer en las mismas.  Ojalá que los indicadores económicos que están adelantando sean erróneos y también podamos ir venciendo a esa crisis económica que nos acecha. 

Por eso es fundamental que esto comience a rodar de una vez, siempre que las condiciones de seguridad acompañen, para que de nuevo las empresas empiecen a contratar personas y a generar riqueza para la sociedad.

Permítame la broma: yo todavía le sigo dando vueltas a lo del papel higiénico, pero tampoco hubo desabastecimiento.

– Estamos supeditados al factor sanitario pero, ¿cómo están pensando en regresar a una relativa normalidad?

– Pues poco a poco. En cualquier caso no tenemos ninguna prisa en ir quitando las medidas que implantamos en su día y sobre todo estaremos muy pendientes a lo que nos vayan indicando las autoridades. El ritmo lo deben marcar ellos.  

Javier Piedra, en una reciente comida benéfica de Cáritas / Foto: LVC

– Supermercados Piedra posee desde siempre un carácter de cercanía, de familiaridad… desde los barrios más humildes hasta otros de mayor poder adquisitivo. ¿Es eso un garantía de éxito a pesar de los tiempos difíciles que nos anticipan?

– Es mi opinión, pero cualquier empresa y entre ellas Supermercados Piedra debe tener la habilidad de un camaleón para adaptarse a las circunstancias y el entorno de cada momento, y la velocidad de un guepardo para hacer esos cambios.

Nuestro sector es de los más dinámicos junto al tecnológico y alguno más; nada tiene que ver el retail de hace diez años con el actual, y nada tiene que ver el retail que habrá dentro de diez años. Aquí, siempre tienes que ser joven de espíritu y con mente abierta a los cambios, si no, tu estructura se queda antigua y no compites. 

Lo único que puedes hacer es trabajar, trabajar y trabajar, y eso tampoco garantiza el éxito, aunque sí ayuda.

– En vista del éxito que ha tenido la venta ‘on line’ ¿piensan que ese hábito ha venido para quedarse o seguiremos, en cuanto se pueda, acudiendo a nuestro Piedra más cercano?

-Bueno, nuestra empresa ya lanzó hace dos años el comercio electrónico en supermercados  y ahora se presenta la división profesional para autónomos, empresas y hostelería. Fue un proyecto que desarrollamos con una empresa tecnológica cordobesa y los resultados ‘pre Covid’ ya eran muy buenos.  En cualquier caso, siempre podemos ir al Piedra más cercano.

El comercio electrónico no es que venga a quedarse: lleva instalado en el mundo muchos años y lo que ocurre es que aún nos cuesta aceptarlo, pero si nos asomamos a otros países nos damos cuenta de que el atraso que llevamos en nuestro país es muy importante.

No sólo en sectores como el comercio, sino otros como seguros, banca, contenidos de tv, y mil cosas más, cada vez está más presente a través de Internet y su fuerza es tan grande que no depende de ningún país el que avance más o menos, simplemente debes adaptarte a ello o pasará por encima de ti.

Cuando se inventó la máquina de vapor todo el mundo vio en ello una revolución industrial que debería usarse para la mejora del mundo. Pues esa revolución, comparada a la que estamos asistiendo en este momento, es mínima. El e commerce y todo lo relacionado con la tecnología es imparable.  

Lo único que puedes hacer es trabajar, trabajar y trabajar, y eso tampoco garantiza el éxito, aunque sí ayuda.

– Son ustedes una empresa familiar que han conseguido convertirse en una gran firma a base de esfuerzo y trabajo. Por mirar a sus orígenes ¿qué mensaje le enviaría a los pequeños y medianos empresarios que nos leen ahora?

– Buenos, mis padres nos enseñaron a ser tenderos y nos seguimos sintiendo así toda nuestra familia y toda nuestra empresa.

Pero si me permiten enviar un mensaje a mis compañeros de viaje empresarial o a aquellos que están pensando en serlo, les diría que cualquier persona puede ser emprendedora, inquieta y creativa; el mundo de la empresa es un mundo bonito que te permite ayudar a personas y desarrollar tus ideas. Por supuesto que habrá malos ratos, pero no conozco ningún sitio donde no los haya. Ahora hay sectores muy tocados debido al Covid 19 pero no deben decaer, sino seguir buscando soluciones y luchando, ese es el verdadero ADN  de un empresario. Mucho ánimo, porque de ésta ¡todos salimos juntos!

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