Clamor para la paralización de la Lomloe


El 51 por ciento (608 votos) creen que se debe paralizar, porque tramitarla en pleno estado de alarma es precipitado

socialcomunista Lomloe
Isabel Celaá./Foto: EP
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Isabel Celaá./Foto: EP

¿Se debe paralizar la nueva ley de educación, la Lomloe? Esta era la pregunta que, durante los últimos días se ha realizado a los lectores de La Voz de Córdoba. Y es que la tramitación de la nueva ley eduicativa del Gobierno de España durante el estado de alarma ha generado un profundo malestar entre la comunidad educativa.

Prueba de ello han sido los diversos comunicados emitidos, las quedadas digitales para protestar contra la ministra, Isabel Celaá, pero también el resultado de la encuesta propuesta por este medio es un buen indicativo. Así, de las 1.187 personas que han votado hasta este jueves, el 51 por ciento (608 votos) creen que se debe paralizar, porque tramitarla en pleno estado de alarma es precipitado. El 47 por ciento (557 votos) piensa que se debe detener, porque la ministra Celaá está actuando de mala fe con la comunidad educativa. Mientras que el 2 por ciento (22 votos) opina que debe seguir su curso porque es urgente y necesaria.

Cabe recordar que, desde la Concapa ya se advertía que “en un momento en el que la pandemia del COVID-19 está asolando a nuestro país, las organizaciones de la enseñanza concertada consideran que es necesario priorizar la vida y la salud de nuestra sociedad. Precisamente por eso, no es comprensible que el Ministerio de Educación trate de aprovechar una situación como esta para acelerar la tramitación de la Lomloe, sustrayendo a la comunidad educativa el sano y democrático debate que debe preceder a la aprobación de toda ley, especialmente en un asunto tan importante como el educativo”.

Mientras que se detallaba que “los representantes de la Plataforma Concertados, entidad constituida por Escuelas Católicas (FERE-CECA y EyG), CECE (Confederación Española de Centros de Enseñanza), Concapa (Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos) y Cofrapa (Confederación de Padres de Alumnos), y en la que también están integrados los sindicatos mayoritarios de la concertada FSIE (Federación de Sindicatos independientes de la Enseñanza) y Feuso (Federación de Enseñanza de la Unión Sindical Obrera), y abierta a nuevas adhesiones, se han reunido con carácter urgente ante la decisión de la Mesa del Congreso de no querer aceptar un aplazamiento del trámite de presentación de enmiendas. una actitud poco elegante y que, desde luego, manifiesta un déficit democrático inadmisible”.