José Javier Rodríguez Alcaide, catedrático emérito de la UCO: “Espero que las redes sociales impidan que la democracia en España sea derrotada”


J.J Rodríguez Alcaide, en una reciente visita a Jerusalem / Foto: LVC

Hace unas semanas nos pusimos en contacto con José Javier Rodríguez Alcaide (Baena, Córdoba, 1938) para que nos hablara de los históricos Pactos de la Moncloa. El presidente Sánchez había sacado de su chistera mediática una propuesta similar para afrontar, con presunto consenso, la actual crisis sanitaria, y Rodríguez Alcaide conoció aquellos pactos de primera mano: fue diputado en el Congreso en la legislatura constituyente- 1977-  por Córdoba con la UCD de Adolfo Suárez , lo que significa que asistió al nacimiento  de la España democrática, a la Transición y a todo lo que ha venido después, que en su caso supuso abandonar la política cuando UCD desapareció.

Rodriguez Alcaide posee un amplio currículum porque tiene lo que coloquialmente se conoce como una cabeza muy bien amueblada, gran capacidad de trabajo y una constante disciplina que seguramente fue forjada, entre la Baena y el cordobés barrio de Fray Albino de su infancia, por sus padres, maestros ambos. Es doctor en Veterinaria por la Universidad de Córdoba (UCO) en la que ha sido profesor desde 1961 hasta su jubilación como catedrático emérito. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Sevilla, la vida académica le ha llevado por otras universidades como la de Cambridge, en el Reino Unido, o Rutges, en Estados Unidos. Su especialización en dirección estratégica de empresas le permitió dirigir desde el año 2000 la Cátedra de Empresa Familiar que creó el Grupo Prasa, y que se convertiría en un  hito formativo y académico en una capital y provincia donde, en efecto, las principales empresas eran familiares.

Rodríguez, en una intervención en el Real Círculo de la Amistad de Córdoba / Foto: LVC

Los medios de información no le son ajenos: fue uno de los fundadores de aquella Voz de Córdoba que a primeros de los años 80 del pasado siglo pretendió ser un impulso plural y moderno a la entonces monolítica y única prensa local; ha presidido en varias ocasiones el Diario Córdoba y hasta hace unos años ha sido columnista de la edición cordobesa de ABC. Ha publicado varios libros, de los que destacamos ‘El libro blanco de la empresa familiar’ (Almuzara, 2012) y un ensayo a medio camino entre la crónica nostálgica y la reflexión sentimental que es ‘Córdoba en el diván’ (Almuzara, 2013).

En nuestro anterior encuentro para este digital nos confesó que ha padecido – y superado- el virus que nos ha confinado en casa y paralizado parte del planeta. No es ese el motivo de esta entrevista, pero sí un punto de partida para que nuestro protagonista comparta sus reflexiones sobre esta terrible pandemia que, además de vidas, se puede llevar por delante gran parte del mundo conocido hasta el comienzo de este aciago 2020.

– Pues ha vivido usted este virus de cerca ¿cómo se encuentra?

Me encuentro muy bien. Dejé el hospital el día 7 de marzo tras dos semanas de hospitalización. He recuperado vitalidad desde el regreso al hogar.

– La comunidad científica trabaja contrarreloj, pero da la impresión de que aún no se le ha visto la verdadera cara al enemigo.

He leído muchos trabajos publicados y entrevistas a virólogos, inmunológos e internistas. Están poniendo en común experiencias clínicas y líneas de investigación. Se tiene la sensación de que el virus despliega varias estrategias de ataque en función del grado de defensas inmunológicas que desarrolla el paciente.

-Existe otra impresión, sobre todo en España, y es la de que no hay un plan previsto sino improvisación vestida de marketing.

Las grandes cadenas de televisión han magnificado el miedo a tener ante un enemigo invisible y han amplificado el aplauso, merecido, al ejército defensivo en primera línea del frente de guerra y se han olvidado de los que murieron en el frente de batalla y de los heridos. Se ha diseñado una pedagogía defensiva para mentes, supuestamente infantiles, que ahora surge como errónea y contraproducente.

– ¿Está desnudando esta pandemia, y mostrándonos su verdadera valía, a la clase política?

No es fácil enfrentarse a un enemigo invisible que ataca silenciosamente y por sorpresa. La mayor dificultad ha nacido de una estrategia defensiva centralizadora desde un Alto Estado Mayor que no ha contado en las primeras fases con los operativos de las Comunidades Autónomas y ha enviado ejércitos desprovistos de armas.

La estrategia defensiva ha sido confinarnos en bunkers como cuando se anuncia un ataque aéreo.

Se ha comprobado que, cuando se ha dejado actuar al ejército en primera línea de batalla, la estrategia defensiva ha dado resultados excelentes .

– Una epidemia que, debido a la paralización económica, ha colocado a Córdoba la primera en desempleo en España ¿Nos va a costar más trabajo a los cordobeses levantar cabeza?

A las comarcas no. Pero a la capital sí porque es ciudad de servicios y de escasa producción industrial. Cuando arrecie la crisis económica se contingentarán pensiones y sueldos de funcionarios y se tendrá que reducir el gasto público consumptivo a fin de sanear y reducir la deuda y el déficit públicos.

Adolfo Suára, entonces presidente del Gobierno, junto a Rodríguez Alcaide en una visita a Córdoba, a finales de los años 70. / Foto: LVC

– ¿ Por qué Córdoba es más débil económica y productivamente que otras ciudades o provincias? ¿Qué es lo que no conseguimos corregir?

Córdoba pudo ser el baricentro económico de Andalucía porque lo es topográficamente, pero no tuvo visión de ciudad mundial desde hace mucho tiempo e, incluso, de ciudad metropolitana. Corregir esta visión es urgente y requiere mucha coordinación y entrega al nuevo concepto de ciudad.

Córdoba pudo ser el baricentro económico de Andalucía porque lo es topográficamente, pero no tuvo visión de ciudad mundial desde hace mucho tiempo.

– ¿ Y cree que esta crisis nos enseñará otras oportunidades para mejorar eso?

Ante cualquier crisis se precisa análisis reposado,  servicios coordinados para superarla y de información veraz sobre el enemigo. Obviamente, también de diseño de nuevas armas defensivas, como puedan ser vacunas y antivirales.

No solo debemos saber cómo defendernos del enemigo sino de ser capaces de reconstruir la destrucción del enemigo, provocada en nuestra economía productiva.

– Usted es doctor en Veterinaria. ¿Se debería contar más con los conocimientos veterinarios en el control de epidemias? Se lo pregunto porque en algunos países incluso hay veterinarios al frente de los comités de crisis creados a causa del Covid19.

Creo que de los veterinarios se puede aprender mucho pues de las 1400 enfermedades catalogadas en el mundo casi 900 son zoonosis. Gracias a los veterinarios se han erradicado no sólo enfermedades específicas de los animales, como las provenientes de África, sino aquéllas que los animales transmiten al ser humano. La cuarentena es práctica común en la lucha contra enfermedades infecciosas que afectan a rebaños y granjas pecuarias.

– Volvamos a la economía. ¿Estar en la UE nos salva de la catástrofe?

La Unión Europea es colchón salvavidas, paño de lágrimas y suministradora de liquidez al sistema productivo y a las arcas del gobierno de la nación, a través del mercado secundario de bonos emitidos por el gobierno. Luego, deberán exigirnos corregir nuestros errores y la devolución de la liquidez prestada.

– Su vida profesional también ha estado vinculada a los medios de comunicación ¿triunfará el discurso único que pretende implantar el actual Gobierno?

Espero que fracase. El discurso único sería la muerte de la libertad y de los derechos constitucionales. Espero que las redes sociales impidan que la democracia en España sea derrotada

– ¿Aplausos a las 8 o cacerolada?

Estoy en desacuerdo con el diario batir de palmas que ha terminado avergonzando al personal sanitario y a muchos de quienes todavía en servicios de atención primaria no se les ha hecho test diagnóstico de coronavirus. Tampoco estoy de acuerdo con las caceroladas como contrarréplica al aplauso . Prefiero que se salga a la calle para protestar contra la infantil programación, orientada a la aceptación plácida del confinamiento. Me preocupan esas unanimidades olvidadizas en relación a los derechos constitucionales y a la creación de nuevos derechos, mediante decretos urgentes del Gobierno, que están conculcando derechos reconocidos en nuestra Constitución.

Me preocupan esas unanimidades olvidadizas en relación a los derechos constitucionales y a la creación de nuevos derechos, mediante decretos urgentes del Gobierno.

– Usted asistió en primera fila al nacimiento de esta España democrática y plural. Es curioso que cuando ha venido una crisis de estas características lo primero que se haya suprimido bajo un mando único es el Estado de las Autonomías.

Lo que se está contraponiendo al gobierno centralizado y autocrático son los poderes políticos regionales para poder cumplir responsablemente con sus ciudadanos que desde la lealtad a ese gobierno central matizan actuaciones tras intuiciones y reflexiones sensatas. Sin las Comunidades Autónomas y sin los Ayuntamientos nada podrá  hacer ese centralizado alto estado mayor para neutralizar al enemigo que sigue invisible y artero.

Rodríguez Alcaide posa junto a la estatua de Suárez en Ávila / Foto: LVC

– ¿Qué mundo cree que se van a encontrar sus nietos cuando crezcan?

Las jóvenes generaciones tendrán que labrarse su futuro. No sólo la generación de mis hijos sino la que ahora empieza con mis nietos. Si son incapaces de hacerlo, desde la libertad, deberán esperar el milagro del advenimiento. Tendrán que ganarse de nuevo la libertad y recuperar derechos que se están ahogando.

Espero que el umbral para despertar a la verdadera libertad no se les haya bloqueado.

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