La patronal de centros privados valora positivamente la propuesta de la Junta para el final del curso escolar


Rafael Caamaño, Secretario General de CECE ha destacado que "se deja en manos de los centros y los docentes las decisiones finales".

Rafael Caamaño, de CECE, junto al consejero Javier Imbroda / Foto: LVC

Los principales aspectos que han querido destacar en el borrador  de la viceconsejería de Educación y Deportes para afrontar el último trimestre del curso actual, marcado por la situación de alarma, y al que ha tenido acceso La Voz de Córdoba, han sido la flexibilidad y la autonomía, y según la Federación Andaluza de Centros de Enseñanza Privados (CECE) lo han conseguido.

“En general la valoración es positiva porque se permite un final de curso en el que se evalúa y el trabajo de los profesores y alumnos tiene sentido” ha declarado a La Voz de Córdoba Rafael Caamaño, Secretario General de CECE. “No cae en aprobados generales ni en anular el trabajo de este trimestre. Y la otra caracterísitca que vemos positiva es que deja en manos de los centros y los docentes las decisiones finales, auque haga recomendaciones sobre que no se suspenda, y el carácter extraordinario de la situación. Pero no impide cualquier decisión que deba tomar un profesor”.

En ciertos sectores se ha criticado lo que aparentemente es una propuesta para conceder un aprobado general, pero Caamaño no piensa así: “Son recomendaciones que a alguno le ha parecido que fomentan el aprobado general. No estoy de acuerdo con eso. Es verdad que se recomienda que se valore fundamentalmente los dos primeros trimestres del curso, que han sido presenciales, y que el tercer trimestre se dedique al refuerzo de los alumnos que fuesen mal y a un poco de avance para el resto. Y que también se procure que aquellos contenidos que se pudieran dar el curso próximo ‘quepan’ en otra asignatura similar o por continuidad se trasladen ahí. Es decir, se vacía un poco el contenido del tercer trimestre pero nos parece razonable: no todo el mundo está siendo capaz de seguir la educación a distancia, bien por falta de medios o porque hay chavales que no se han adaptado bien. Entonces no se puede pretender que, en ese sentido,  este trimestre sea igual que los otros”

Trabajo en casa

Uno de los aspectos en los que se detiene el borrador de la viceconsejería es en dejar claro que los padres no deben soportar la carga añadida – algo por lo que se han quejado muchos-  de acompañar a sus hijos en el trabajo escolar en casa. Camaaño no cree que eso haya sido exactamente así: “Otra cuestión es que estén poniendo más trabajos de los que deberían en el afán de tener ocupado al alumnado. Pero toda la labor debe seguir siendo de los tutores, profesores y equipos de coordinación”

Menos regulación  y menos páginas

En líneas generales la valoración de este documento, aun no definitivo, es positiva, aunque Rafael Caamaño puntualiza: “El documento es largo y responde a una tendencia que no es nueva y que nosotros siempre hemos querido que se simplifique. Que no se regule tanto. Se regula demasiado. Quizá lo que está demostrando esta situación es que hay muchas circunstancias, muy variadas, y no se puede regular todo. Si verdaderamente se cree en la autonomía de los centros educativos, en su valor y profesionalidad, debería regularse menos y no dar tantas tantas indicaciones y sugerencias. Un documento de 21 páginas se podía haber hecho con la tercera parte”.

En cualquier caso desde CECE esperan que “el documento final sea más sencillo, como hemos sugerido”.

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