Investigadores de la UCO desarrollan un sistema que aumenta la producción de las plantas fotovoltaicas


Los expertos han determinado y comparado los efectos de los diferentes modos de seguimiento

El método que proponen desvía la dirección de los paneles de la posición solar para evitar el sombreado cuando sea necesario y conseguir un mayor rendimiento./Foto: LVC
El método que proponen desvía la dirección de los paneles de la posición solar para evitar el sombreado cuando sea necesario y conseguir un mayor rendimiento./Foto: LVC
El método que proponen desvía la dirección de los paneles de la posición solar para evitar el sombreado cuando sea necesario y conseguir un mayor rendimiento./Foto: LVC
El método que proponen desvía la dirección de los paneles de la posición solar para evitar el sombreado cuando sea necesario y conseguir un mayor rendimiento./Foto: LVC

Un equipo de investigación de la Universidad de Córdoba (UCO) ha desarrollado un sistema de seguimiento solar que aumenta la producción eléctrica de las plantas fotovoltaicas, ya que amplía el rendimiento de la energía solar mediante un simple reajuste en el software que controla el movimiento de los paneles, logrando entre un uno y un dos por ciento más de electricidad al evitar el sombreado.

La técnica, según ha informado la Fundación Descubre, supone un incremento en la producción de electricidad equivalente al consumo de más de 47.000 hogares en España en un año, lo que se consigue al desviar la dirección de los paneles de la posición solar, para evitar el sombreado cuando sea necesario, y conseguir un mayor rendimiento, de forma que, mediante una ecuación, los expertos de la UCO han conseguido que los paneles solares aprovechen mejor la luz que les llega.

Así lo detallan en el artículo ‘A novel backtracking approach for two-axis solar PV tracking plants’, publicado en la revista Renewable Energy, en el que demuestran cómo las placas evitan sombreados que impiden que ejerzan su función en ciertas horas del día, con un simple reajuste en las órdenes de movimiento que reciben.

Actualmente, las placas solares se mueven por ecuaciones basadas en el movimiento astronómico del sol. Miran hacia al Este por la mañana y van girando durante el día hasta situarse hacia el Oeste al atardecer.

Ello implica que “en las primeras y últimas horas del día se producen sombras entre los paneles que reducen su producción, pero con el nuevo modelo que proponemos logramos evitar el sombreado, ya que las placas pueden seguir trayectorias distintas y no molestarse unas a otras”, según ha dicho a la Fundación Descubre el investigador de la UCO Rafael López, autor del artículo.

El trabajo realizado por los investigadores es el primero que modifica la configuración de los movimientos mediante la aplicación de una sola ecuación. Así logran optimizar el seguimiento solar teniendo en cuenta las incidencias que reducen la captación de energía en cada planta concreta. Plantean con un solo cambio en el software que gestiona el movimiento de las placas, sin necesidad de inversión alguna, el aumento directo de la rentabilidad de las plantas.

Los seguidores solares son los sistemas que se utilizan para determinar el movimiento que deben seguir los paneles. Son controlados por ingenieros que los revisan y ajustan dependiendo de las condiciones del tiempo y de las estaciones. Su funcionamiento es similar en todas las plantas eléctricas.

Los expertos plantean un simple cambio en la configuración de estos sistemas que incluya la ecuación que proponen para maximizar el rendimiento, especialmente en los paneles de dos ejes, ya que pueden orientarse tanto horizontal como verticalmente, consiguiendo cualquier disposición y, de esta manera, captar la mayor incidencia de luz posible. Aún así, el modelo descrito en el artículo puede aplicarse de igual manera en los de un solo eje con similares resultados.

Los métodos comúnmente utilizados se apoyan en el seguimiento astronómico que tiene en cuenta el ángulo formado entre los rayos solares directos y la superficie de los paneles. Buscan que la incidencia directa de la luz, aquella que proviene directamente del sol, sea la más alta posible y se configuran para que este ángulo se mantenga.

Pero en días nublados, cuando el sol no es visible o cuando los módulos PV se sombrean entre sí, la radiación directa no llega a las placas y, por lo tanto, la captación no es máxima en las posiciones indicadas por los modelos anteriormente mencionados.

Para evitar esto, los autores han profundizado en la técnica llamada de retroseguimiento, que consiste en desviar la dirección de los paneles de la posición solar para evitar el sombreado cuando sea necesario y conseguir un mayor rendimiento.

El modelo tiene en cuenta la geometría de la posición del Sol y la Tierra, así como la de las plantas solares, incluyendo en el estudio otras formas de placas además de las rectangulares convencionales. También incorporan en el trabajo diversas distribuciones y superficies topográficas de los campos solares, lo que aporta la información necesaria para cada planta concreta.

Además, los expertos han determinado y comparado los efectos de los diferentes modos de seguimiento, considerando también la radiación global, que incluye la que dispersa al atravesar la atmósfera, y no solo la directa, típica del seguimiento astronómico.