Mariano Ximénez, CEO de Ximénez Group: “El proyecto luminoso de Córdoba es único, nunca lo habíamos hecho antes”.

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Mariano Ximénez/Foto: LVC
Mariano Ximénez/Foto: LVC

Entrar en la nave de Ilméx, una de las empresas del grupo, es como hacerlo en una película americana, en un parque de atracciones navideño. Pero no es América, sino Puente Genil, en la provincia de Córdoba. América ha sido conquistada de nuevo por este grupo empresarial que en su tercera generación tuvo claro que el mundo era un lugar grande como grande fue anteriormente España, a la que habían iluminado desde 1945. En Denver, Colorado, han puesto su particular pica a modo de árbol digital, el más grande de EEUU. Y que alguien haga algo más grande que los propios yanquis tiene mucho mérito. Aunque el proyecto internacional estrella en 2019 se encuentra en la ciudad de Panamá, a la que se han llevado más de tres millones de puntos de luz. Hay que destacar también los 34 metros de árbol navideño digital en la Piazza del Duomo, en Milán, además de las instalaciones que han colocado de nuevo en Nueva York, Moscú, Ciudad de México, Liverpool o Portimao. La internacionalización de los proyectos luminosos era algo que tuvo claro desde primera hora Mariano Ximénez (Puente Genil, Córdoba, 1978) uno de los nietos del fundador y tercera generación de esta familia intrépida. No olvida que su abuelo ha alumbrado la Navidad en toda España, en tiempos menos consumistas, más tradicionales y sencillos, donde las propias luces ya eran un verdadero  lujo para aquellos españoles. Los de hoy siguen disfrutando el trabajo de Ximénez en Málaga, donde en esta edición han llevado “El bosque de la Navidad”, Madrid, Vigo, Granada o la sevillana plaza de San Francisco. Mariano Ximénez se muestra satisfecho pero no confiado: quiere hacer más y hacerlo mejor. Parece difícil que no pueda conseguirlo.

– ¿Cómo se alcanza el mercado internacional? ¿Cuál es el secreto para trabajar en ciudades como Nueva York o países como Australia? 

– Es un poco complicado, pero se consigue con tiempo y con trabajo. Y sobre todo, haciendo proyectos diferentes, que tengan un valor añadido. Y en nuestro caso, porque hemos conseguido elaborar proyectos que nuestros clientes, aparte de disfrutar del aspecto decorativo, viven en sí una experiencia. Eso hace que la gente viaje a los lugares donde instalamos esos proyectos y que, en definitiva, se muevan. Mover a la gente para que tenga esa experiencia es el secreto del éxito que estamos teniendo últimamente.

– ¿La expansión internacional partió de un plan previo o fue una oportunidad que supieron aprovechar?

– El comercio internacional para nosotros, sobre todo para mí, surge con la idea de la fabricación y la distribución, y fue siempre una meta, porque entendíamos que el mundo estaba evolucionando globalmente. Y estos son productos que se utilizan en cualquier parte del mundo. Podíamos llevarlos a cualquier parte.

Esta es una empresa familiar que creó mi abuelo en 1945. Se fue desarrollando en todo el país y la segunda generación fortaleció  eso y acabó conquistando el mercado nacional. Nosotros, como tercera generación – y yo como primer nieto que entró en la compañía-  creamos esta empresa (Ilméx) que no existía, porque sólo nos dedicábamos a la instalación. Y cuando la creamos, en 1998, yo siempre tuve en la mente el que teníamos que salir al mundo, porque veíamos proyectos de iluminación decorativa en muchos países. Mucho más que en España. Lugares como EEUU, los países asiáticos, Latinoamérica… son sitios donde se ilumina mucho, se utiliza mucho la iluminación decorativa. En Japón, por ejemplo, es algo que está dentro de su cultura. Como te digo, siempre tuve eso en mente y fue en 2004 cuando hicimos la primera intentona para salir al mercado internacional, que fue una acción muy sencilla, acudiendo a una feria en Alemania. La llamo ‘intentona’ porque fuimos durante dos años pero nos dimos cuenta que el producto todavía no estaba preparado para el mercado internacional. Le faltaba el tema de las certificaciones, no estaba adaptado. Y después de dos ferias con muchas expectativas pero pocos resultados, nos paramos y adaptamos el producto totalmente a los certificados y condicionantes europeos. Transformamos la fábrica completamente para poder hacer ese tipo de producto y fue ya en una segunda iniciativa, en el 2009, cuando iniciamos de nuevo la andadura internacional con un departamento propio en ferias, para dar a conocer un producto un tanto diferente a lo que se estaba haciendo hasta entonces. Más contemporáneo, con acabados más pulidos y sobre todo, y muy importante, fabricados en España, en Europa. Porque la mayoría de las compañías que competían de manera mundial fabrican en países de bajo coste. Además, a diferencia de estas empresas, nosotros nos encargábamos del transporte y de la instalación. Tras esta segunda etapa con más intensidad y un producto muy definido, con trabajo y esfuerzo, empezaron a abrirse puertas y mercados por diferentes partes del mundo. Eso nos ha permitido crear proyectos más concretos que son los que nos han dado más desarrollo internacional, porque al final, hasta que no haces un proyecto que te ponga en el mapa, no empiezan a fijarse y a confiar en ti.

Después de dos ferias internacionales con muchas expectativas pero pocos resultados, nos paramos y adaptamos el producto totalmente a los certificados y condicionantes europeos. Transformamos la fábrica completamente para poder hacer ese tipo de producto.

Mariano Ximénez/Foto: LVC

– ¿Cómo se compite con esas empresas que ha señalado, ‘de bajo coste’?

– Pues mira: con mucha dificultad. Porque nosotros, realmente, tenemos cada día más problemas y dificultades importantes para poder competir en precio con estas compañías. Ten en cuenta que cualquiera de ellas fabrican el 80% en Asia, en China concretamente, y el resto en países del Este como Bulgaria, Rumanía e incluso en Túnez. Los precios son ‘hipercompetitivos’ y nos cuesta la vida seguir fabricando aquí en España.

– Porque la estrategia de Ximénez no es de precio.

– La nuestra no.  Es de diferenciación, como te comentaba. De proyectos muy definidos y pulidos y que hagan vivir experiencias a nuestros clientes. Aunque, quieras o no, estas otras empresas van consiguiendo realizar proyectos muy parecidos a los nuestros a un precio mucho más económico. El precio, en muchos casos no es importante, pero en otros, sí. Se nos pone cuesta arriba sobre todo en los márgenes. tengo conocimiento de que los márgenes de esta empresas son mucho más elevados que los nuestros. Nuestros márgenes de beneficio, al final, son muy reducidos, aunque tenemos el valor, no siempre reconocido, de fabricar en España. Pasamos algunas dificultades en este aspecto, pero bueno, de momento nos mantenemos firmes y con el convencimiento de seguir fabricando aquí, en nuestro país.

– Tienen en Puente Genil, de alguna forma, el laboratorio anterior a lo que van a mostrar después al resto del mundo ¿no?

– Sí, esa es una iniciativa que viene heredada de mi abuelo y que luego siguieron mi padre y mi tío, y nosotros la continuamos. Puente Genil es nuestra tierra, nuestro pueblo de toda la vida. El 80 % de nuestros empleados son de aquí. Mi abuelo tenía muy claro que, después de iluminar España,  las familias pontanesas debían tener algo bonito con lo que disfrutar en esas fechas navideñas. De entonces parte esa idea y aquí hacemos las pruebas con los materiales más novedosos, tecnología sobre todo, en la calle principal y el espacio central del pueblo. Es como un ‘banco de pruebas’ y posteriormente esa iluminación puede ir a cualquier ciudad de nuestro país o del mundo. En muchos casos ha sido así.

Puente Genil es nuestra tierra, nuestro pueblo de toda la vida. El 80 % de nuestros empleados son de aquí.

– ¿Es Ximénez una empresa preocupada por el medio ambiente? Se lo pregunto además porque estamos en una semana particularmente interesante con la celebración de la Cumbre del Clima.

– Sí, mucho. En la última década hemos hecho un esfuerzo inmenso, tanto productivo como económico y transformamos desde el año 2012, aproximadamente, todo nuestro stock y componentes de la antigua incandescencia al LED. De hecho, con toda esta transición, hemos conseguido ahorrar el 90% del consumo que teníamos hasta entonces y emitir toneladas de CO2 menos de las que producíamos antes. Y hoy en día nuestros proyectos son totalmente sostenibles, es decir, puede llamar mucho la atención para alguien que no tenga la noción de lo que supone la potencia en vatios que un árbol como el que tenemos puesto en la Puerta del Sol, en Madrid, consuma como un secador de pelo. Y tenemos mucho ahorro con los horarios actuales, que se controlan mucho. Antes eran hasta las 3 o 4 de la mañana y ahora, por ejemplo en Madrid, es de 6 de la tarde a 10 de la noche. Cuatro horas solamente. Claro , que puede haber un poco de desinformación sobre lo que consume un elemento de este tipo, que son LEDs radiales, smd… Los usamos de varios tipos, pero todos con muy bajo consumo. Cuando le dices a una persona que ese árbol que puede ver, tan alto, de 30 metros, con una barbaridad de luz, consume como un secador de pelo durante cuatro horas, pues se sorprende. Imagina cuántos secadores de pelo se usan en una ciudad como Madrid diariamente, no 20 o 30 días al año, sino durante todo el año y continuamente…

Es algo que nos preocupa mucho y no solo en nuestros productos, sino en el ahorro de combustible de nuestros vehículos, en que todos los componentes provengan de materiales reciclados y sean a su vez reciclables. De hecho el año pasado creamos la Fundación Ximénez, cuyo cometido principal es promover iniciativas que vayan a favor del medio ambiente y la transición ecológica. En la inauguración de la Fundación hicimos el primer Foro de la Transición Ecológica Fundación Ximénez, y el próximo 12 de diciembre celebraremos un seminario en el que se va a tratar, con técnicos en la materia, toda la prospección medioambiental y de consumo por metro cuadrado que hay en las ciudades. Ahí está nuestra lucha, no sólo en el bajo consumo, que ya lo hemos conseguido, sino en muchos más campos de la empresa. Somos los únicos que tenemos la ISO medioambiental y la de prevención de riesgos, que también es un capítulo muy importante en nuestra actividad. Por cierto, que esta semana hemos sido premiados en el marco de la Cumbre como una de las mejores 101 iniciativas por el Clima.

Mariano Ximénez/Foto: LVC

– Tan importante es cuidar el medio ambiente como crear puestos de trabajo…

– En los últimos años hemos creado una media de 15 a 20 puestos de trabajo estables al año. En los dos últimos han sido 40. Ten en cuenta que nosotros tenemos la temporalidad muy acusada, por el tema de la Navidad. Incluso en los años de crisis profunda que tuvo el país, en vez de decrecer, creamos empleo entonces. Y cuando hablamos de Navidad, pues lo hacemos no sólo aquí, sino en todo el planeta, y para atender esos pedidos tenemos que generar una campaña en la que aumentamos el empleo un 15 o 20%, sobre todo para el ensamblaje de LEDs y demás.

En la última década hemos hecho un esfuerzo inmenso, tanto productivo como económico y transformamos desde el año 2012, aproximadamente, todo nuestro stock y componentes de la antigua incandescencia al LED.

– Temporalidad, sí, pero en el resto del año se siguen celebrando fiestas como los carnavales, ferias…

_ Sí, eso es lo que cubrimos con nuestra plantilla estable. Atendemos todos esos eventos e incluso Ramadán y algunas fiestas hindúes, además del carnaval o las fallas de Valencia. Pero en Navidad nos viene todo junto, porque, claro,  todas estas festividades se van alternando, pero en el periodo navideño es todo a la vez. Así que todo el empleo extra lo generamos en la campaña de Navidad, que suele durar unos cinco meses: empezamos en julio/agosto y acabamos en diciembre.

– Cuando acaba la Navidad, uno de los engorros en cualquier casa es recoger toda la parafernalia y guardarla. ¿Ustedes como hacen lo de recoger las luces?

– (Risas) Las guardamos en uno de los muchos hangares que tenemos en Puente Genil, tanto propios como naves alquiladas, algo que va creciendo porque cada año tenemos proyectos nuevos. Y luego hay que mantenerlo, hacerle una comprobación y que esté todo bien, porque son elementos que están en la mayoría de los espacios a la intemperie, combatiendo el viento, la nieve o el agua. Son instalaciones efímeras, con lo cual requiere mucha manipulación, y hay que conservarlo y cuidarlo con un buen mantenimiento. Tenerlo todo a punto para que al año siguiente pueda volver a salir.

– ¿Cuál es el lugar más lejano que este año ilumina Ximénez?

– Creo que este año es Sidney, Australia.

Mariano Ximénez/Foto: LVC

– Es ya noticia la iluminación de la capital cordobesa, sobre todo por los oscuros precedentes de ediciones anteriores. ¿Qué han querido hacer de especial?

– Córdoba se ha sumado un poco a la tendencia de ciudades que ven el proyecto de Navidad como una promoción en sí de la ciudad, del comercio y del turismo. Que sea un evento que transforme esa acción en impacto económico para la ciudad. No han tenido mucho tiempo, pero creo que ha quedado bien, que es un proyecto interesante, en modo ‘light show’ como hacemos en otras ciudades, salvando los diferencias de espacio, porque cada sitio tiene un espacio diferente. Es como una obra de teatro: cada escenario es diferente. Espero que esté gustando dentro de , ya te digo, las posibilidades de espacio y dimensiones, y la licitación que el ayuntamiento ha tenido a bien sacar. Nosotros hacemos proyectos ‘light show’ en todo el mundo y ninguno es comparable, desde magnitudes impresionantes hasta los más pequeños, o con elemento único. Y en Córdoba, dependiendo del espacio que teníamos, creo que queda bien. Nunca lo hemos hecho en ningún sitio así, es sólo para Córdoba, y no puedo decirte el efecto que causará.

 

1 Comentario

  1. La Empresa Ximenez
    Si, si mucho renombre internacional, pero no se quisieron hacer cargo de la rotura de mi cazadora-anorak cuando estaba paseando por una calle de esta ciudad, y un empleado suyo me engancho la misma, hace dos años cuando quitaban los cables despues de las fiestas, menos mal que fue en el brazo, porque si es en la cara me la destroza completamente ya que son cables de acero. Me puse en contacto con ellos por los datos del encargado que estaba en el desmontaje y se negaron a indennizarme. Puse en comisaria una denuncia y la archivaron porque solo era 75 euros el valor de la cazadora y tenia que reclamarlo por lo civil. Puse denuncia en Ayuntamiento, y adios muy buenas, solo gane una cosa, la perdida de tiempo que tuve con defenderme de estas estas anomalias, y el perdedor pues el ciudadano de a pie, asi que mucho renombre internacional y demas pero verguenza le deberian de dar que no me atendieran y me indennizaran o compraran otra cazadora por el estilo, porque ellos comprobaron mi version por el encargado que me dio todos los datos a donde llamary hablar con la personal de atencion al cliente
    SINVERGUENZAS

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