José Ramírez: “Si Vox no funcionara, no nos podríamos ir a ningún otro sitio”


José Ramírez, candidato de Vox. /Foto: JC

Fue de los primeros en llegar a Vox en Córdoba y hoy encabeza la lista de este partido al Congreso de los Diputados. José Ramírez es padre de familia, profesor universitario y afirma tener claras sus ideas, que coinciden con las del partido liderado por Santiago Abascal. Por eso, afirma en esta entrevista que si esta formación fracasara un día, los militantes “no nos podríamos ir a ningún otro sitio” por su distancia con el resto de partidos.

-¿Por qué decide dar el paso a la política activa y por qué precisamente a Vox?

José Ramírez, candidato de Vox.
José Ramírez, candidato de Vox. /Foto: LVC

-Llevo en Vox desde 2014 y las razones por las que entro son porque soy muy provida, muy en contra de la ley del aborto y de considerar eso como un derecho. Después de las actuaciones del Partido Popular, que era el último de los partidos mayoritarios que se había sumado a posturas proabortistas, pues Vox se presentó como única alternativa a esa cultura de la muerte que está ahora mismo imperando en todos los demás partidos. A partir de ahí he colaborado en las direcciones de Vox Córdoba prácticamente desde el principio hasta ahora. Lo que sucede es que en los últimos tiempos es cuando esto tiene una mayor proyección pública. Hasta hace cuatro días nadie sabía que estaba en la dirección del partido en Córdoba. 

-Si entró en Vox en 2014 sabe lo que es poner en marcha la implantación de un partido en una provincia, ¿no?

-Sí, y es gracioso porque hace no muchos años tuve una conversación con la persona que había hecho la implantación del PSOE en Andalucía oriental. Coincidimos en una comida de una tesis doctoral y conocí a Juan de Dios Luque, un catedrático de Lingüística, que conoció en su día a Alfonso Guerra, que montó la estructura de su partido a finales de los 70 en Granada, en Jaén, y cuáles eran sus expectativas por entonces. Me ha hecho gracia cuando comparo ambas situaciones porque tienen muchos más aspectos en común de lo que pudiera parecer.

-El boom del PSOE vino con la victoria electoral de 1982. Veteranos militantes socialistas han reconocido el error de no haber sabido filtrar aquella avalancha. ¿Está teniendo Vox esa cautela en estos momentos?

-Hasta hace muy poco podíamos hacer un trabajo muy bueno con todas las personas que iban entrando en la organización porque yo tenía una reunión con ellos y les explicaba el programa del partido, ellos me contaban sus procedencias, de dónde venían y ahora, lógicamente, la avalancha es muy superior y estamos intentando que ese filtro lo puedan realizar los propios coordinadores locales. Evidentemente, a nosotros también nos entrará gente que no deba estar en la vida pública. Lo que esperamos es tener la habilidad y la firmeza para sacar a esa gente de la organización y del partido. Pero con la cantidad de gente que está llegando hay mucha que será muy positiva y que ayudará muchísimo a que el partido vaya bien y habrá alguna, escasa, que ya estamos teniendo que sacar, porque no contribuye al éxito del proyecto.

-¿Qué pesa más en Vox, Santiago Abascal o el ideario?

-Santiago Abascal, en un primer momento, no tenía protagonismo en Vox. Como entré en 2014 recuerdo una época en la que directamente había muchísima gente que tenía más admiración por la figura de Vidal-Cuadras o por otras figuras. Había mucha variedad. Lo que sucede es que la persona que ha perseverado en el proyecto de Vox y que ha encarnado y representa esas ideas ahora mismo es Santiago Abascal. Entonces, esa separación radical entre las ideas de Vox y Santiago Abascal no se produce. En estos momentos, el proyecto sigue existiendo gracias a la persistencia de esta persona en unas circunstancias realmente muy duras, muy difíciles. 

-¿A qué se refiere cuando habla de circunstancias duras y difíciles?

-Hombre, ir a elecciones generales y sacar unos resultados malísimos o ser ninguneados hasta hace muy poco tiempo en medios de comunicación para un político es difícil, o para personas que estaban irrumpiendo en el mundo de la política. Eso, desde luego, es una prueba. Tirarte tres o cuatro años sin que aparecieras en el mundo de los medios de comunicación la mayoría de los partidos no sobreviven a ese tipo de experiencias, a esas pruebas. Mire cómo le está yendo a UPyD después de salir del Congreso y prácticamente va camino de la desaparición. Pues Vox ha tenido una persistencia mucho mayor y creo que se debe a la persistencia personal de muchos miembros del partido y a la convicción que tenemos de que somos los únicos que defendemos unas determinadas ideas. Nosotros, si Vox no funcionara, no nos podríamos ir a ningún otro sitio.

-En el ecuador de la campaña electoral, ¿cómo se está desarrollando concretamente en Córdoba?

José Ramírez, candidato de Vox.
José Ramírez, candidato de Vox. /Foto: JC

-En realidad, lo que sucede es que como llevamos una larguísima precampaña hablar de ecuador de campaña, y además con la Semana Santa, en la que casi todos hemos dejado en suspenso muchos actos electorales porque interferirían, lo que está siendo la campaña es rara, muy extraña, porque a los pocos días comenzó la Semana Santa. Para nosotros, de todas formas, como nuestras campañas han sido muy diferentes a las de los demás partidos nos está afectando en menor medida. Nuestra campaña es mucho del boca a boca, de la entrevista persona a persona, de hablar con grupos pequeños que van a la sede, a los que vas convenciendo con visitas a pueblos. Nosotros, hasta cierto punto, no tenemos una gran diferencia de la precampaña a la campaña electoral. Llevamos mucho tiempo haciendo estas mismas actividades. Como no tenemos presupuesto de campaña, que las andaluzas nos costaron 3.000 euros en Córdoba, esto hace que nuestra forma de verla sea diferente. Nosotros estamos en campaña casi permanente desde Vistalegre hasta el día de hoy y va muy bien porque vemos un entusiasmo tremendo de la gente. Comparar las situaciones en que nos hemos visto con ésta es para nosotros extraordinario, es motivo de alegría.

-Está reciente la campaña andaluza donde Vox fue la sorpresa al obtener un resultado que nadie había vaticinado. Por las percepciones que está teniendo, ¿puede ocurrir algo parecido en las generales?

-Pienso que vamos a tener un buen resultado, lo que pasa es que es diferente el momento de entrar en las instituciones. Las expectativas más disminuidas, que pueden ser las del CIS, nos dan treinta y pico de escaños. Eso, para un partido que entra de cero, sería un resultado bueno. Sin embargo, nuestra percepción en la calle y cada vez que vamos a cualquier sitio, yo, que soy una persona muy poco dada a la notoriedad pública, veo que la gente me está parando por la calle por el discurso del otro día en el Palacio de Congresos o por la candidatura. Nuestra percepción es que el apoyo es muchísimo mayor; vamos, en algunos aspectos es masivo. Hace unos días hemos puesto aquí unas mesas informativas y estaban las del Partido Popular, la de Ciudadanos y la nuestra con unas distancias cortísimas. Nosotros en Cruz Conde, el Partido Popular en las Tendillas y Ciudadanos enfrente de El Corte Inglés y es que no tenían nada que ver. Nosotros nos quedábamos sin merchandising prácticamente a la hora y media de empezar la mesa y si pasabas por las otras había una tranquilidad y una parsimonia que no tenían nada que ver. Entonces, la reacción de la gente en la calle nos habla de más, de un resultado excelente, pero nosotros no tenemos dinero para hacer grandes encuestas y sabemos también que hay mucho voto oculto a Vox. Estas dos cosas las sabemos en parte por lo que sucedió en las andaluzas y en parte porque cuando estás yendo a los pueblos, montas candidaturas y ves las dificultades que mucha gente tiene para expresar sus posturas cercanas a Vox, por la demonización que se ha hecho de nuestro partido por parte de algunos medios de comunicación, piensas que aparte de las buenas sensaciones que puedas tener el resultado puede ser aún mejor. 

-Ha dicho que uno de los puntos fuertes de la campaña es el boca a boca, el cara a cara. ¿Cuando se les habla del programa electoral, qué aspectos le llaman más la atención al elector cordobés: Cataluña, la situación económica, la exhumación de Franco, la política autonómica?

-Casi todos esos puntos que ha mencionado le interesan a la gente y normalmente depende también de la edad. El aspecto que más crédito posiblemente nos haya dado ante el electorado es nuestra postura en el asunto de Cataluña. Pensamos que el hecho de que nuestro voto haya sido útil también para terminar con el régimen socialista es un punto muy fuerte a nuestro favor y, luego, depende, pues hay gente que le atrae más nuestra defensa del fin de las autonomías, que para muchos es visto no como un motivo de crisis económica y de gasto político excesivo, sino como un motivo de la crisis institucional que vive ahora mismo nuestro país. El hecho de que se cree un sistema para contentar a unas minorías nacionalistas y que en lugar de contentarlas nos lleve poco menos que al borde del abismo en España, con problemas de independentismos rupturistas, evidentemente, ese sistema ha fracasado. El hecho de que hoy día en gran parte de España no se pueda estudiar en español, o que un chico en Córdoba, para su formación, tenga menos dinero atribuido por los presupuestos del Estado que un chico en el País Vasco, en Cataluña o en Madrid, todos esos motivos de desigualdad demuestran que las razones por las que los andaluces apostamos en su día por el sistema de las autonomías pues no se han cumplido. Hoy día, cualquier parámetro económico que miremos de recursos que dedica el Estado  a un andaluz está muy por debajo de un habitante de otra parte de España. Este tipo de desigualdades son muy sangrantes. Es normal que a los andaluces el hecho de llevar a su abuelo a una residencia le resulte mucho más caro, más difícil, que a un habitante del País Vasco o de Navarra. Es normal que eso produzca un rechazo. Es simplemente supervivencia. Entonces, los puntos sobre los que cada persona incide más dependen de muchas circunstancias. Por ejemplo, nuestro apoyo a Policía y Guardia Civil en las reclamaciones de Jusapol han hecho que estos colectivos estén muchas veces interesados en nuestro programa. Los puntos sobre los que la gente nos preguntan dependen también mucho de uno sitio o de otro. Si vas ahora, por ejemplo, a Palma del Río, la gente te pregunta mucho acerca de nuestra defensa de la producción nacional de fruta. Es que Asaja sacó un informe de que habían encontrado creo que eran 25 sustancias prohibidas en la producción que se estaba permitiendo vender en España y no había ningún tipo de reacción por parte de las autoridades españolas a eso. Entonces, el defender la producción española frente a un tipo de competencia desleal es algo que te piden en muchos sitios. Si van a lugar de la Sierra norte, personas que viven, o que sacan parte de sus ingresos, de la caza te dicen que las normas que se están sacando acerca de la custodia de armas y todo eso les va a poner las cosas muy difíciles para poder mantener su ritmo de vida, para seguir recibiendo esos igresos de la caza. Para mucha gente es su forma de vida, es su actividad favorita. En Córdoba hay grupos de muy distinto signo, personas a las que este tipo de cosas les dicen mucho, y que no se ven representadas en la misma medida por otros partidos. Sobre la ley de violencia de género me he encontrado con muchas personas que han sido, incluso, concejales por Izquierda Unida, y que nos van a votar a nosotros. La razón, en muchos casos, es que han tenido unas experiencias personales muy duras por unas denuncias falsas que han podido comprobar que lo que decimos en ese asunto es cierto. Entonces, claro, las ideas que Vox está defendiendo son ideas de las que no tengo que convencer a nadie. Muchas personas han tenido una experiencia personal que les demuestra que son ciertas y eso es lo que está atrayendo a grupos muy diferentes y lo que nos está haciendo crecer muchísimo.

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