El Consejo del Movimiento Ciudadano denuncia el caos de la política deportiva del Gobierno Municipal

16

Considera una medida cosmética e insuficiente cesar el gerente del IMDECO

Imdeco
Instalaciones deportivas del Guadalquivir. / Foto: LVC
Instalaciones deportivas del Guadalquivir / Foto: IMDECO
Instalaciones deportivas del Guadalquivir / Foto: IMDECO

El Consejo del Movimiento Ciudadano quiere trasladar a la ciudad su honda preocupación por el caos de la
política deportiva municipal que no puede arreglarse ni ocultarse con el cese del gerente del IMDECO, que se
ha producido en un momento al menos inoportuno, y solicita al Gobierno Municipal que, entre tanto aborda
los problemas estructurales que tiene el IMDECO, no abandone la gestión ordinaria, lo que iría en detrimento
del mantenimiento de las instalaciones y considera que, para reflotar este Instituto Municipal, es preciso
emprender un plan de choque que dé respuesta a los grandes retos del deporte en la ciudad.

Para el Consejo del Movimiento Ciudadano el presente y futuro del Instituto de Deportes pasa por asegurar la
rentabilidad social de la práctica deportiva y con ello recuperar la relación social y ciudadana de sus
instalaciones deportivas, incluyendo una política de precios con mayor sensibilización social, extendiendo a
las instalaciones la obligación de dinamizar los espacios deportivos existentes en la ciudad. Por eso, más allá
de entrar en el motivo, más o menos oportuno, que parece ha motivado el cese de su gerente, al IMDECO se
le acumulan las tareas, no habiendo aprovechado los últimos cuatro años para haber emprendido una
gestión eficiente en políticas deportivas para la ciudad, con una hoja de ruta que no ha existido.

La Comisión de Deportes del CMC, muestra la creciente preocupación en proyectos enquistados como es la
demolición del Pabellón de la Juventud, la implantación de césped en el campo de fútbol de la c/ Marbella;
los proyectos pendientes en las barriadas de la periferia como la reapertura de la Sala de Alcolea, la
redacción de los proyectos de Sala de Barrio de Villarrubia, la instalación deportiva de Santa Cruz, el
mantenimiento y potenciación de los circuitos deportivos de Cruz conde, Tablero o Asomadilla, o el abono de
las facturas pendientes que estrangulan la economía de las entidades sociales y ciudadanas que prestan
servicios a la ciudad, como es el caso de las Carreras Populares.

La última muestra de una política deportiva sin rumbo es la lamentable gestión de la IMD de Parque Azahara
que ha acabado costando 70.000 € entre canon no cobrados, pluses no ejecutados y salarios, a los que ha
sido condenado el IMDECO a pagar por sentencia judicial. Y todo, en el marco de la reformulación que está
pendiente sobre la gestión de las salas de barrio y los campos de fútbol de la ciudad. Una treintena de
instalaciones que vertebran la práctica deportiva de Córdoba y que ven como se aproxima junio de 2019,
fecha tope para conocer cómo será su gestión en el futuro. Para ello, el CMC se ofrece como un espacio
facilitador para el encuentro constructivo que busque fórmulas adecuadas para la gestión eficiente de las
instalaciones, el desarrollo de la practica deportiva ya asentada y además, contribuir para hacer del deporte
el hábito saludable que se convierta en uno de los instrumentos vertebradores de la sociedad cordobesa.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here