Los padres denuncian el “peligro de la caldera” del colegio Juan Rufo


Los padres de los alumnos de la institución educativa cordobesa recogen más de 300 firmas que presentarán en el Ayuntamiento

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Caldera del colegio Juan Rufo./Foto: LVC

Los niños del colegio Juan Rufo están pasando frío, mucho frío. El mismo tiene como origen las condiciones en que se halla la caldera que riega el sistema de calefacción del centro educativo y que ha terminado por provocar una reacción de los responsables de los afectados ante las administraciones, en especial, Ayuntamiento y Junta de Andalucía.
Los padres están recogiendo firmas para que les cambien la caldera del colegio. La misma lleva puesta desde 1984 y, como han señalado algunos de los padres a La Voz, “llevamos algunos años con problemas y, en la última semana, se han agudizado y más con el frío que está haciendo”. Ello para relatar que, este año, los problemas han comenzado con una preocupante falta de previsión. Y es que no cargaron de combustible (gasoil) el aparato. Un hecho que, si bien no es el más preocupante, da la medida de la falta de previsión existente. “No lo calcularon bien y nos quedamos dos días sin gasoil”, señala una de las madres.

Pero el verdadero problema es que la caldera “un día se rompe de un lado, un día de otro. Está funcionando dos días y tres rotas”, señalan los padres. Y advierten del “peligro que conlleva tener una caldera en esas condiciones para un colegio”.
Otro de los aspectos que ponen de relieve es que el director del colegio se ha puesto en contacto con el delegado de la Junta. Y éste se ha remitido al plan de climatización que se está llevando a cabo (el mismo lleva dos años de retraso, como se ha denunciado reiteradamente). En concreto, para el Juan Rufo ha consistido en que el “año pasado nos cambiaron una parte de las ventanas y este año ha dejado firmado lo que faltaba de las ventanas”. Mientras que “ha venido el técnico del Ayuntamiento y nos dice que la caldera no está mal”. Solo hay que ver las imágenes de la máquina.

“Ellos nos dicen que solo está rota una pieza y que nos la cambian. Pero la pieza no es el problema, sino que estamos hablando de una caldera del año ’84 y estamos en el año 2019”, se lamentan los padres.
En ese contexto, estos presentarán este viernes en el Ayuntamiento las firmas que han recogido (a día de hoy suman 330) para que solucionen este problema. Rúbricas que también han estampado los responsables de la institución educativa y el profesorado.