Javier Nart: "La dignidad de Andalucía no reside en el ombligo de doña Susana"


Pide a los andaluces que "dejen de votar con las tripas y voten con los sesos, que dejen de votar con los sentimientos y voten con los pensamientos"

Javier narra. Ciudadanos Andalucía
Javier Nart. /Foto: JC

El eurodiputado de Ciudadanos Javier Nart ha pasado unas horas en Córdoba apoyando la candidatura de su formación que encabeza Fran Carrillo. La visión de Nart sobre la realidad no es la de sólo un político, sino también la de un abogado y un periodista que, además, lleva en el corazón el orgullo de conocer Andalucía, de haber pasado parte de su infancia en Córdoba, concretamente en Montilla, donde su padre ejerció de notario. Ahora, las vivencias acumuladas le hacen opinar sin recurrir a argumentamos y ofreciendo una visión propia de la política que llega a todos
-¿En qué se diferencia una campaña electoral en Andalucía del resto de las campañas en otras comunidades?
-Cada zona de España tiene su particularidad y, en consecuencia, es adecuar lo que estás expresando como idea general de España a lo que es, en este caso, la situación concreta de Andalucía. Por lo tanto, cuando hay unas elecciones europeas tienes que hablar de España en general, cuando las elecciones son generales tienes que volver a España en general y cuando hablas en unas municipales o regionales, en este caso de Andalucía, tienes que adecuarlo a cuáles son los intereses de lo que la Administración correspondiente significan los diputados que darán lugar a la Adminsitración es su ámbito de interés y de competencia. Es lo lógico. Te adecuas a lo que es en este momento el protagonismo, y el protagonismo hoy es Andalucía.
-Pero esa idea de España que ofrece Ciudadanos en Andalucía es pacífica respecto a lo que ocurre en otras comunidades.
-Es acogida de forma pacífica en todas partes excepto en aquellos lugares en los que los no pacíficos entienden que la idea de España es una idea hostil, de agresión, como ocurre en algunos lugares, como Alsasua, por parte del totalitarismo excluyente y fascistoide de los etarras o proetarras, o en el caso de Cataluña, donde los que niegan una cosa común que entiendo que hay que defender porque es noble y existe, y que se llama España, para ellos es inadmisible. Para mí los que son inadmisibles son los que entienden que las opiniones diferentes a las suyas son inadmisibles. Así que los no pacíficos son ellos y aquí en Andalucía estamos en nuestra patria. Yo soy conciudadano de mis conciudadanos desde la frontera de los Pirineos hasta la raya de Portugal. Por tanto, en Andalucía soy español porque los andaluces son españoles, como en Cataluña soy español porque los catalanes son españoles.
-Usted participó en la campaña electoral de Ciudadanos de 2015 y ahora vuelve a lo mismo. ¿Qué cambios ha notado en Andalucía?
-En 2015 éramos, digamos, unos aventureros románticos en territorio comanche y en este momento hemos afianzado nuestra presencia y tenemos una proyección extraordinaria y tan importante que algunos partidos que nos consideraban como anecdóticos o inexistentes están profundamente preocupados. De eso se trata, no de que estén preocupados, sino de que les preocupe que el marasmo de Andalucía, que consiste en una Administración colapsada que no da respuestas y una oposición que en tantos años de oposición ha conseguido exactamente nada, se encuentren con que existe la posibilidad de una contestación distinta, de una alternativa diferente y de un partido político que consigue cosas en la oposición que no ha conseguido el Partido Popular en tantos años. Nosotros hemos conseguido cosas muy importantes en algo que es muy poco habitual. Cuando se produce el apoyo a un Gobierno lo que generalmente quieres es lo que se llama ver ‘qué hay de lo mío’, una Vicepresidencia, alguna Consejería, algún coche oficial, un puesto en alguna administración pública; en fin, esas cosas que todo el mundo pide. Nosotros no hemos pedido absolutamente nada para apoyar a un Gobierno que había ganado las elecciones en Andalucía e hicimos exactamente lo mismo en Madrid con el Partido Popular, para su enorme sorpresa, porque pensaban unos y otros que íbamos a pedirles algún puesto, alguna Consejería, unos sueldos oficiales, un coche; es decir, esas cosas amenas e interesantes que los partidos tradicionales piden cuando  se reparten la túnica de Cristo mientras Cristo está crucificado. Nosotros entendemos que cuando hay que apoyar se apoya exigiendo resultados y pidiendo nada. No hemos pedido nada y hemos conseguido resultados. En Madrid, con el Partido Popular porque ganó las elecciones y en Andalucía con el Partido Socialista porque ganó las elecciones, y en Murcia con el Partido Popular y a todos ellos diciendoles: Sus corruptos, sus ilustres y exquisitos corruptos, a la calle. Aquí, en Andalucía, se puso en la calle de las instituciones públicas al señor Griñán y al bueno de Manolo. ¿Recuerda usted al bueno de Manolo? Pues eso fue cosa de Ciudadanos.
Javier Nart. Ciudadanos Andalucía
Javier Nart. /Foto: JC

-¿Cómo acabó la relación entre el PSOE y Ciudadanos en Andalucía?
-Al PSOE le dijimos que hasta aquí habíamos llegado, porque cuando tenían que cumplir lo que habían firmado con nosotros en puntos esenciales, como es, por ejemplo, el tema del aforamiento, del blindaje de los exquisitos políticos involucrados en indecencias impresentables, en las que se incluyen bares con lucecitas de colores y amables señoritas de compañía, o algo tan repulsivo -y no sé cómo se pueden llamar de izquierdas- cuando el dinero de los parados lo emplean en apoyar a sus amigos y compañeros; en fin, en todas esas cosas que me parecen la indecencia máxima, cuando Andalucía tiene el índice per cápita de corruptos procesados más alto de España, junto con Cataluña. Cuando uno se encuentra con que los 600 imputados aproximadamente que existen ninguno fue denunciado por la Junta tienes dos lecturas: lectura A, no me enteré y lectura B, me enteré. La primera significa que usted es un incompetente y la segunda que es un golfo. Usted me dirá cuál escoge de las dos. 
-¿Cómo valora la figura de Susana Díaz?
-Hay una cosa que me repugna y es cuando los intereses se envuelven en los sentimientos y cuando la cartera, que son los intereses, se envuelven en la bandera, que en Cataluña es la cuatribarrada y aquí es la bandera de Andalucía. La dignidad de Andalucía no reside en el ombligo de doña Susana, reside en dar una respuesta eficaz a los andaluces, una educación de calidad, un paro que no sea el ‘Non plus ultra’ del paro español, un fracaso escolar mínimo, una capacidad de investigación y desarrollo. Mire, soy miembro del Parlamento Europeo y allí existe un estudio que hace periódicamente la Comisión Europea, que es el Gobierno de Europa, sobre las diferentes regiones. En Europa hay 263 regiones, desde la frontera rumana hasta la frontera portuguesa. ¿Sabe en qué lugar está Andalucía en competitividad, que es algo esencial? De 263 está en el 220, e incluyo Rumanía, Bulgaria, Hungría y Eslovaquia. No hablo de las regiones de la Europa más desarrollada. 220 de 263. La renta per cápita andaluza tenía una aproximación a la renta europea del 70 por ciento en 2007, que es muy triste. Hoy está en el 61 por ciento. En diez año ha descendido diez puntos en la convergencia. Europa ha entregado en fondos Feder de solidaridad a Andalucía, que es correcto por su situación de renta inferior, 100.000 millones de euros desde 1986, que es cuando comienzan los fondos a distribuirse. ¿Dónde están? ¿Dónde está la convergencia, el desarrollo de Andalucía?
-Dicen que esa cantidad es superior a la que se destinó a Alemania tras la Segunda Guerra Mundial
-Pues muy bien. ¿Y dónde está Alemania hoy? ¿Y Andalucía? Cuando un político viene y dice “Y yo haré, y yo haré, y yo haré” yo le pregunto que qué hizo. Resulta que el régimen aquí -y digo régimen porque tiene 37 años de neocalifato viciado- ha tenido tiempo de hacer algo y, sobre todo, de acercarse a los mínimos europeos y no estar en el puesto 220 en competitividad, en el 187 de 263 en corrupción; o sea, está entre las 80 regiones más corruptas de Europa, que incluye lugares de acrisolado acervo histórico como Sicilia, por ejemplo. Pues estamos por debajo de Sicilia, lo cual debe llenar a la señora Susana de gozo y de satisfacción. Cuando la señora Susana habla de que no está satisfecha y no acepta los estándares de educación, yo le digo: Mire usted, a quien no aceptamos es a usted, porque en 37 años ustedes tienen el resultado de abandono escolar y de calidad de educación que tienen. Yo no les digo lo bien que están, yo les digo cómo están. ¿Qué están ustedes contentos? Voten por Susana. ¿Piensan que Andalucía merece ser el furgón de cola de Europa? Voten por Susana y por el Partido Socialista. Lo que les pido a los andaluces es que dejen de votar con las tripas y voten con los sesos, que dejen de votar con los sentimientos y voten con los pensamientos. Lo peor que se puede hacer es cuando la bandera oculta la cartera y la cartera se llama corrupción e ineficacia. Envolverse en la bandera es lo que hace el separatismo en Cataluña para decir que la culpa la tienen otros y que la corrupción no existe. Y tenemos los mismos problemas: un paro importante, pero una educación muy mala, una sanidad pésima. 
-Las encuestas que han salido en los últimos días coinciden en dar a Ciudadanos un resultado bastante positivo…
-No me creo nunca las encuestas, ni las que dicen que vamos bien. Cuando estás trabajando en algo hay que trabajar con toda la fuerza y, en consecuencia, exponer lo que significa tu programa o tus alternativas mirando muy poco lo que dicen las encuestas. Cuando hace meses decían que éramos el 26 por ciento en España yo decía que qué más me da. Lo que quiero saber es lo que somos el día siguiente de las elecciones. Ésas son las encuestas que me interesan. Lo demás son opiniones y no me interesan aunque sean buenas. Me da igual.
-Por último, ¿qué ha aprendido Ciudadanos de estos últimos casi cuatro años en Andalucía?
-Hombre, no hemos necesitado aprender porque ya estamos aprendidos. He vivido en Andalucía, he vivido en Montilla en mi infancia, pero no vengo a dar lecciones a nadie, porque quienes las tienen que dar son los propios andaluces. Todos nuestros candidatos vienen de la vida, no han sido paridos en un partido, en las juventudes, pasando por una concejalía, por un puesto político, por una Diputación para acabar en el Parlamento de Andalucía, no. Cada uno de nuestros candidatos viene de la vida, viven de su nómina personal durante muchísimos años, durante toda su vida profesional. Así como hay políticos en Andalucía que son vírgenes de nómina, porque en su vida han visto otra nómina que no sea la del partido, y son devotos cofrades de la cofradía de santa nómina bendita, nosotros somos cofrades de la vida. Así que, en la vida aprendes, porque sabes de la sanidad porque vas a ella y no hemos vivido en el microclima o el biotopo del Hospital de las Cinco Llagas. Al Parlamento andaluz llegamos desde la calle, porque aprendes en la calle, y en el Hospital de las Cinco Llagas también, pero donde no aprendes nada es el útero materno de un partido que institucionaliza sus cargos, que terminan vírgenes de toda virginidad de toda nómina que no sea la nómina del partido. Y hay vida inteligente fuera de los partidos. Se lo aseguro.

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