Tres monumentos maltratados en Córdoba


Retablo de Lineros, monumento a Antonio Gómez Aguilar y la Puerta del Puente.

Que Córdoba es una de las ciudades más privilegiadas del mundo es constatable en el rico patrimonio artístico y monumental que posee. El mismo ha sido reconocido de manera singular por la Unesco, ya que es la única ciudad que cuenta con cuatro declaraciones Patrimonio de la Humanidad. Así, mientras los Patios se mantienen -fundamentalmente- gracias a la impagable labor de sus cuidadores y la Mezquita Catedral al mismo con que la trata el Cabildo; Medina Azahara sigue dando pasos firmes, pero quizá demasiado tardíos, por parte de la Administración Pública.
Puerta del Puente
Puerta del Puente./Foto: LVC

Sin embargo, uno de los debes más llamativos que hay se encuentra en el casco histórico. Este cuenta también con la declaración de la Unesco, si bien, algunos de sus espacios no están cuidados como merecieran. El mejor ejemplo -o el más sangrante- es el de la Puerta del Puente, que presenta un estado manifiestamente mejorable de conservación. Los desconchones y la malla azul de la última intervención a la vista, que lleva así varios meses, dan cuenta de una desidia alarmante, por parte de las administraciones que deberían velar por su perfecto estado de conservación.
El caso Lineros
Detalle del altar ubicado en la esquina de la calle Lineros y Candelaria./Foto: LVC

El retablo ubicado entre las calles Candelaria y Lineros se erige como el gran olvidado del gobierno local. Y es que, pese a las reiteradas denuncias acerca del estado en el que se halla, hasta la fecha no se ha cometido la restauración que el valor artístico del monumento requiere. Máxime cuando en el pasado dicho enclave obtuvo los cuidados de la institución capitular municipal, que ahora lo ignora.
La diana de los vándalos
Córdoba
Pintadas en el monumento a Antonio Gómez Aguilar./Foto: JdV

El tercero de los monumentos maltratados de Córdoba es, con diferencia, el más reciente. Si bien, en la gestión de los ataques que ha recibido se denota la poca preocupación que le produce al Consistorio. Y es que la estatua dedicada al que fuera fundador de la Obra Pía de la Trinidad, Antonio Gómez Aguilar, es objeto casi mensual del ataque de los vándalos. El busto ha sido adecentado las últimas ocasiones por una empresa de gestión del patrimonio, cuyos emolumentos han sido costeados por la parroquia de la Trinidad. Un agravio, si se tiene en cuenta la gestión -cuando la hay- de otras agresiones a monumentos, que se ha realizado por parte del Ayuntamiento.

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