Camino de los 25 años del viejo/nuevo Arcángel


En otoño se celebran las bodas de plata de un estadio de vida efímera que dio paso a otro ampliado que está aún sin finalizar

Estadio El Arcángel. /Foto: Archivo Municipal
Estadio El Arcángel. /Foto: Archivo Municipal

El próximo otoño se cumplen 25 años de la inauguración del estadio El Arcángel en El Arenal, un recinto envuelto en la polémica desde antes de abrir sus puertas y del que en todo este tiempo ha sufrido determinadas reformas que han hecho que quede poco de la construcción original. La ciudad necesitaba un campo de fútbol que sustituyera al también ribereño inaugurado el 8 de septiembre de 1948 y que no cumplía las expectativas ni de la ciudad ni del equipo.
La gestación del nuevo estadio se vio envuelta con el que se denominó caso Finacom, el nombre de una promotora jerezana que firmó un convenio con el Ayuntamiento para la creación de un centro comercial en el terreno del viejo estadio y la construcción de otro nuevo en El Arenal. Una denuncia por posible prevaricación y cohecho llevó el caso a los tribunales, donde la falta de pruebas hizo que se tuviera que archivar por dos veces.
Mientras se litigaba en los tribunales, se alzaba un estadio al que pocos convencía su forma circular, por mucho que el alcalde en aquel momento, Herminio Trigo, dijese que iba a ser nuestro Maracaná. Pero no era así, el arquitecto del proyecto de El Arcángel, el jerezano Javier Ollero, se inspiró en el San Nicola de Bari. Contó con 15.300 localidades y una pista de atletismo que nunca fue del agrado de los aficionados del Córdoba CF, ya que el público más cercano estaba a nada menos que a 16 metros del césped. A esto había que sumar el foso de 3,5 metros de profundidad y 1,5 metros de anchura.
En aquel otoño de 1993 había prisa por inaugurar El Arcángel. Finacom no había terminado aún los trabajos por culpa de las lluvias caídas y, por lo tanto, el Ayuntamiento se vio presionado para dar un permiso especial que sólo tendría vigencia durante 24 horas para que el estadio pudiese abrir las puertas en la fecha prevista del 7 de noviembre. El presidente de la comisión gestora del equipo, Rafael Gómez, se comprometió a garantizar las medidas de seguridad exigidas por el Ayuntamiento y así no chafar la inauguración en un encuentro de Liga frente al Recreativo de Huelva, que había movilizado a la ciudad. En las taquillas se vieron largas colas de aficionados que fueron a por sus entradas de Tribuna (2.500 pesetas), Preferencia (1.500 pesetas) y Gol Norte y Sur (1.000 pesetas). La estrella del recinto era el Anfiteatro y su delantera, con localidades a 3.000 pesetas.
Estadio El Arcángel. /Foto: Archivo Municipal
Estadio El Arcángel. /Foto: Archivo Municipal

La zona conflictiva era el acceso a Preferencia y Gol Norte, donde hubo que acotar unos espacios y ponerlos bajo la custodia de vigilantes de seguridad para que los aficionados sólo circularan y estuvieran en las zonas seguras. Así se recogió en un informe que avaló el permiso provisional del Ayuntamiento, que fue firmado por el concejal José Rafael Navarro como alcalde accidental.
El partido colmó las expectativas de los cordobesistas cuando Valentín estrenó el marcador al encajar el balón en la portería del Recre a los cinco minutos del partido. El resultado, de 4 a 0, hizo que las más de 15.000 personas congregadas en el estadio regresaran a sus casas felices por el triunfal bautizo de El Arcángel. En aquel momento a nadie le molestaba la pista de atletismo, ni nadie imaginaba los problemas estructurales que iba a tener el edificio ni que se iba a comenzar una ampliación que quedaría sin concluir después de destinar decenas de millones de euros.