Cierran el centro de la calle Motril para evitar una paliza a una ordenanza


El sindicato CTA denuncia las reiteradas agresiones que sufren las empleadas de Servicios Sociales y la "prepotencia" de la alcadesa

Centro de Servicios Sociales Arrabal del Sur. trabajadoras
Centro de Servicios Sociales Arrabal del Sur./Foto: LVC

Una vez más las trabajadoras de Servicios Sociales son agredidas por usuarias de los Servicios Sociales. Así lo ha denunciado el sindicato CTA, que ha destacado que “las trabajadoras y trabajadores de Servicios Sociales comprendemos la desesperación que muchos usuarios de los servicios sociales pueden tener debido a las necesidades que tienen, pero para nada ello justifica la agresión contra los y las trabajadores sociales. Ambas trabajadoras han denunciado los hechos.
“Desde estas líneas queremos también agradecer la actuación del trabajador de seguridad privada, evitando hoy la agresión a una ordenanza”, ha señalado CTA. A la denuncia ha añadido que hoy ha habido que cerrar el centro de Servicios Sociales de la calle Motril, tras el ataque e intento de agresión que ha sufrido,” permitiendo la entrada solo a aquellos usuarios que lo hacían de forma ordenada y pacífica”.
Oídos sordos
El sindicato ha puesto de relieve una lamentable situación. Y ésa no es otra que, “hasta ahora, el Ayuntamiento no se ha dignado a dar cobertura jurídica a las trabajadoras agraviadas, incumpliendo de esa forma el propio convenio colectivo de los trabajadores municipales”.
“Son muchas las agresiones que se han producido ya en este Centro de Servicios Sociales Comunitarios y las autoridades no abordan una solución que resuelva las agresiones y que disuada a algunos usuarios y usuarias de agredir a los empleados municipales y al trabajador de seguridad privada”, ha recalcado CTA.
El sindicato ha sido especialmente duro con la alcaldesa, Isabel Ambrosio, y no ha escatimado en ofrecer detalles sobre la actitud que mantiene la regidora. Así, CTA ha explicado que “le hemos pedido reuniones y solicitado que actúe, y le hemos propuesto actuaciones concretas, como educativas, de seguridad, etc. Desde una actitud de prepotencia, hemos obtenido no sólo la callada por respuesta, si no que se nos ha intentado evitar”. Y ha sentenciado que “lo que la alcaldesa ha hecho es ir a hablar directamente con las trabajadoras ante nuestras demandas, para intentar conformarlas, evitando a los representantes legales de los trabajadores que somos menos convencibles y más exigentes. Pero las agresiones no las ha solucionado”.