Desarticulada una organización criminal que actuaba en toda Andalucía


Las pesquisas de la Guardia Civil apuntan a que este grupo criminal estaba asentado en España desde 2006, cuando comenzó a cometer robos principalmente en Sevilla, Córdoba y Málaga.

Una investigación de la Guardia Civil iniciada el año pasado y que ha finalizado esta semana, ha arrojado como resultado la desarticulación de una red criminal integrada por trabajadores de empresas agrícolas dedicada al robo con fuerza en varias provincias andaluzas  -Sevilla, Málaga y Córdoba principalmente- . Esta actuación ha arrojado el dato de diecisiete personas detenidas  y se ha actuado contra otras veintitrés en calidad de investigadas. Según ha informado hoy el instituto armado en un comunicado, en la operación se han esclarecido 81 delitos cometidos por la red, que actuaba en viviendas, clubes náuticos, explotaciones agrarias, comercios y bares, cifra que se espera que se eleve debido a la gran cantidad de efectos recuperados. Todos los integrantes del grupo criminal trabajaban legalmente para distintas empresas dedicadas a cultivar productos agrícolas, de manera que ocultaban sus actividades ilícitas, en las que actuaban en los periodos de tiempo en los que no realizaban peonadas en el campo.
La red se desplazaba por Andalucía para buscar objetivos para cometer los delitos, ya que además realizaba robos por encargo, y una vez localizados sustraían una furgoneta o un camión en localidades próximas. Las pesquisas de la Guardia Civil apuntan a que este grupo criminal estaba asentado en España desde 2006, cuando comenzó a cometer robos principalmente en Sevilla, Córdoba y Málaga.
Se han recuperado diecisiete motores fueraborda, alguno de ellos valorado en 37.000 euros, así como ocho vehículos, numeroso material informático y productos fitosanitarios, entre otros objetos, todos ellos cuantificados en más de 900.000 euros.  También se ha abierto una investigación contra el líder de la red por un supuesto delito contra la seguridad de los trabajadores, ya que al reclutar a personas para realizar labores en el campo se quedaba con un elevado porcentaje del dinero que la empresa le pagaba para el jornal de cada uno de los trabajadores