"La climatización del colegio nos tiene sin dormir"


José María Bellido afirma que los toldos instalados son un "parche", ya que bajo ellos se alcanzan temperaturas de 40 grados

La climatización del colegio de Infantil y Primaria Nuestra Señora de Linares es un asunto que preocupa a los padres. La presidenta del AMPA, Carmen López, afirma que “la climatización del colegio nos tiene sin dormir” y todo porque próximamente subirán considerablemente las temperaturas y bajo los toldos que se han instalado marcan los termómetros 40 grados.

José María Bellido, con los padres del colegio Nuestra Señora de Linares. colegio ampa
José María Bellido, con los padres del colegio Nuestra Señora de Linares. /Foto: LVC

El portavoz del PP, José María Bellido, se ha hecho eco de esta reivindicación y la plasmará en una moción que su grupo presentará al próximo Pleno junto a otras necesidades de este centro docente. “Los toldos son un parche porque se alcanzan los 40 grados en horario escolar”, ha indicado, cuando la temperatura máxima admitida en los centros de trabajo es de 27 grados, preguntándose que a qué temperatura trabajan en la Delegación de Educación. “La moción no es del PP sino de los padres y madres de Santa Rosa y de Valdeolleros, del colegio de Infantil y Primaria Nuestra Señora de Linares, porque vamos a llevar al Pleno lo que ellos no pueden llevar por sus medios y espero que se apruebe, no para callar bocas, sino para que se haga”, ha explicado.
Carmen López, por su parte, ha señalado que estos toldos, que se instalaron en septiembre del pasado año, aún no tiene protegida su estructura contra los golpes de los más pequeños, como sí lo están las canastas de baloncesto. Además, ha criticado la existencia de unos poyetes en el patio que “los niños de tres años los usan como juegos y es un peligro constante porque tienen el mismo color que el suelo”, lo que provoca accidentes. También ha criticado problemas de humedad en el centro escolar, así como la existencia de una escalera que no reúne las condiciones. Por esto, ha añadido, “una vez que entran los niños a las nueve contamos con el riesgo de no sabe cómo van a salir a las dos”.