Las hermandades son las primeras perjudicadas


Las cofradías que montan cruz en la zona de más afluencia de jóvenes sufren las consecuencias de los actos vandálicos

El botellón masivo se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para la ciudad. Y no sólo durante la celebración de las Cruces de Mayo, puesto que esta forma de entender el tiempo de ocio comenzó, hace décadas, fuera de las grandes celebraciones de la capital. Quienes pasaron por su juventud en la década de los 90 recuerdan las noches de cualquier fin de semana en Gran Vía Parque o en los jardines, popularmente conocidos como de la Habichuela.


El consumo de alcohol en la calle se fue naturalizando y llegó a acontecimientos como la Feria. Las explanada del Arenal parecían invitar a ello y, la falta de medidas, convirtió lo extraordinario en costumbre. Y, además de celebrarse en Cruces, no se pueden pasar por alto los cercanos incidentes acontecidos este pasado carnaval en la zona de los barrios de San Agustín y San Lorenzo, con la Plaza Poeta Juan Bernier como epicentro de los efectos del consumo excesivo de alcohol, con sus cortes de tráfico y las quejas vecinales.
Jóvenes de botellón en los jardines de Colón./Foto: LVC

En Cruces el problema no es nuevo. Si bien, las hermandades -y demás colectivos que las montan- han sido y son las principales perjudicadas. Además del conocido perjuicio económico a sus ventas, se suma una historia interminable de quejas de los vecinos del entorno, cuando los responsables de las cofradías poco o nada pueden hacer con quienes se emborrachan, más allá de no servirles alcohol. Mientras que, a lo largo de los últimos años, corporaciones como la Sentencia, Paz , Resucitado y Soledad -entre otras- han puesto todos los medios a su alcance y han cumplido escrupulosamente con las indicaciones recibidas, por parte de las autoridades competentes.
Sin embargo, el problema trasciende ámbitos y localizaciones. Y es que, mientras las zonas de Cardenal Toledo, Bailío, San Nicolás o Santa Marina tenían una gran afluencia de personas, en los Jardines de la Merced no eran pocos los jóvenes que realizaban botellón. El problema está sobre la mesa y, de momento, no se le aventura un final que no pase por medidas, pactadas, y de amplio espectro.

2 Comentarios

  1. Los vecinos de la zona estamos hasta las narices de llamar a la Policia ante el desmadre auténtico que se produce estos dias sobre todo en los que comentáis , El Bailío , Santa Marina , la Fuenseca y todas las calles adyacentes …jóvenes tirados por los suelos borrachos perdidos , orines , defecaciones , peleas , gritos , etc…sin tener en cuenta a que alli vivimos vecinos con ancianos , enfermos , niños pequeños ….El OBISPADO tiene que tomar cartas en el asunto . la Fiesta de raiz religiosa , se trata de la EXALTACION DE LA SANTA CRUZ y con la mayoria de ellas montadas por COFRADIAS ha derivado en una incitación al consumo de alcohol de menores , a alteraciones de la convivencia de todo tipo , como se ha demostrado con lo de este comentario y llevamos muchos años de ésta manera Y LA IGLESIA CALLADA …Y NO ES PERMISIBLE ESTE SILENCIO ……Soy cofrade y católico , ojo ….!! no del otro bando …
    Y si que el Ayuntamiento tiene responsabilidad , faltaría mas ….con mas presencia policial , etc….lamentable además el que no se negocie la retribución solicitada por la Policia , única garante de la seguridad cuándo están las calles abarrotadas y el turismo en peligro ….hay datos de que este año han venido menos …..normal ….quién va a venir a UN BOTELLON CON PELIGRO …que es realmente en lo que se ha convertido la Fiesta de las Cruces …..
    Pero , repito , EL OBISPADO debe y tiene que hablar ….y si hay que prohibir que las Cofradias monten barras para hincharse de vender alcohol …., las cofradias son entes pertenecientes a la propia Iglesia ….pués se prohibe …….

  2. Las hermandades son.perjudicadas, de acuerdo, pero si pueden hacer cosas….. que cambien el tipo de cruz q pongan mesas y sillas para q se llenen de familias y no de botellones, que la música sean sevillanas y no música de marchita, ….. si esto lo hicieran en Santa Marina recuperaría lo que siempre fue, una cruz del barrio, donde tantas personas que vivimos en este barrio la sentiriamos como algo nuestro y no como un calvario, como una fiesta de la que huimos.

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