¿Quién será el líder de la izquierda cordobesa?


La asamblea que este sábado celebra Ganemos debe ser el primer paso hacia una confluencia que busca una cara visible

¿Quién será el líder de la izquierda cordobesa? O, mejor dicho, ¿quién será la cara visible de la unión entre Podemos, Ganemos e Izquierda Unida, si la confluencia se materializa? La respuesta tiene muchas aristas, pero es claro que el primer paso hacia la misma se dará este sábado. Y es que Ganemos Córdoba ha convocado para este sábado día 7 de abril su 31 Asamblea Ciudadana, con el objetivo de “definir cuáles son las líneas básicas”, por medio de las que la formación “siente las bases para trabajar un proceso de confluencia, de cara a concurrir a las próximas elecciones municipales” de 2019.
El Centro Cívico Arrabal de Sur es el escenario escogido y, pese a que ya ha habido contactos con otras formaciones políticas, “de cara a futuras negociaciones”, la asamblea de la franquicia de Podemos tendrá bastante peso en la decisión final. En caso de producirse, fuentes cercanas a las corrientes ideológicas implicadas en este ejercicio de arquitectura política, indican que el líder no sería el actual primer teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Córdoba, Pedro García. Un hecho, en apariencia sorprendente, a tenor de la fortaleza mediática que ostenta el edil. Como también señalan que Rafael Blázquez, a la sazón portavoz de Ganemos en el Consistorio, se plantea repetir.
Y es que, entre otros aspectos, la asamblea de Ganemos busca hoy “definir las prioridades políticas, irrenunciables” de la formación. Un aspecto relevante, si se tiene en cuenta que desde la agrupación de electores se ha afeado, en no pocas ocasiones al gobierno municipal (del que forma parte IU), reiterados incumplimientos de los acuerdos previos. Si bien, tampoco deja de ser cierto que, con más o menos ganas, al final siempre han prestado su apoyo al cogobierno.
De esas condiciones básicas y su posterior aceptación saldrá, o no, una confluencia de izquierdas que necesitará un líder. Y, lo más importante, los votos. Puesto que en política las sumas previas nunca son ciencias exactas.