Sara Constenla: "Los pacientes, inconscientemente, le dan autoridad al hombre"


La médico de Urgencias asegura que "somos uno de los países más concienciados con la igualdad de género, mientras que aún existen lugares remotos donde las mujeres aún no tienen derecho a voto"

Sara Constenla Ramos, médico de Urgencias en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, ha ofrecido su perspectiva sobre la evolución de la situación de la mujer hasta nuestros días y asegura que “la desigualdad de género está aún vigente en nuestra sociedad”, ya que “los pacientes, incoscientemente, le dan autoridad al hombre en las consultas médicas”, a pesar de que “somos, supuestamente, uno de los países más concienciados con la causa, mientras que aún existen lugares remotos en el mundo donde las mujeres aún no tienen derecho al voto”.

Sara Constenla Ramos, médico de Urgencias en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba. autoridad
Sara Constenla Ramos, médico de Urgencias en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba. Foto: LVC.

¿Qué sentido tiene para usted el 8-M?

El Día de la Mujer sigue teniendo a día de hoy mucho sentido. Nació para homenajear a unas mujeres que murieron en una fábrica de Nueva York por reivindicar sus derechos laborales y la equiparación con los de sus compañeros. Fueron silenciadas, al incendiarse la fábrica donde trabajaban. A día de hoy las técnicas de silenciación son, afortunadamente, mucho más sutiles que por aquel entonces pero la reivindicación sigue siendo igual de necesaria. No hablo de mis derechos por ser mujer, sino de los derechos de todas las mujeres por el hecho de ser humanas y componer más del 50 por ciento de la población de este planeta y que soportan, con su trabajo visible e invisible, el Estado del Bienestar.

¿Cómo cree que trata la sociedad actual a la mujer?

Es necesario reconocer que se han hecho avances con respecto a la mujer en la sociedad actual y que cada vez hay más hombres concienciados con la causa porque han entendido que es una lucha común y de derechos humanos. Sin embargo, el mundo es amplio y hay mucho por hacer. Existen lugares donde todavía no tienen derecho al voto, se las obliga a vestir con burka, trabajan en condiciones casi de esclavitud, etcétera. Somos, supuestamente, uno de los países afortunados y las victimas por violencia de género alcanzan cifras escandalosas, siendo denominado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un problema de salud pública. Ésta es la situación actual de la mujer, ha mejorado pero no por inercia, sino porque muchas personas han luchado y seguimos luchando por equiparar derechos.

¿Es cierto todo lo que se afirma sobre la desigualdad entre hombres y mujeres?

Supongo que como de todas las noticias y situaciones podemos encontrar informaciones de todo tipo. Por desgracia, la cantidad de noticias y la temática de las mismas responden, en muchas ocasiones, a demandas más amarillistas que de conciencia, pero lo que es, sin lugar a duda, cierto es que la desigualdad social entre hombres y mujeres existe y no va a desaparecer sola, deberíamos reinvindicar la igualdad en masa y poner los medios al alcance para su consecución.

¿Diría que, en algún momento de su vida profesional, le ha afectado el hecho de ser mujer? ¿De qué manera? 

Yo soy médico y como tal ejerzo mi profesión. La desigualdad también se percibe de manera sutil en mi ámbito de trabajo. Hoy por hoy no es de extrañar entrar en una consulta médica y encontrar profesionales de ambos géneros y, aun así, es evidente cómo, en ocasiones, los pacientes dirigen su mirada y sus preguntas médicas a la persona del sexo masculino que se encuentra en la habitación, sin saber que puede ser personal en formación o de enfermería, pero el hecho de ser hombre les hace otorgarle más autoridad de manera, a veces, inconsciente.

¿Cree que es necesario el uso del lenguaje igualitario o vestir de una determinada manera en la Feria de Córdoba para lograr la igualdad de la mujer?

Hay una cosa clara, lo que no se nombra no existe y en el supuesto masculino genérico de nuestra lengua se invisibiliza a las mujeres ¿o cuando ves una puerta con un cartel de director, tras ella imaginas sentada a una mujer? Si no es así es que el supuesto genérico no funciona como tal. Con respecto al vestuario, que cada uno vista como quiera, pero es innegable que algunas formas perpetúan roles de género que deberían estar superados y que lo que conforma un sistema de creencias no es sólo lo más visible sino todas las conductas invisibles y a veces inconscientes que siguen posicionando a las mujeres en situación de desigualdad con respecto a los hombres.

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