Cuando ya no ves salida: Cirugía Bariátrica


Estar gordo hoy, es tener una enfermedad y un problema. Los consejos de “amigos” que sin pudor te dicen “tienes que comer menos” o “deberías adelgazar” merman tu autoestima hasta que ya no ves salida.

Un gordo hoy en día es casi un apestado. Sienten en sus carnes el rechazo social y sobre todo, se va dañando su autoestima cada día. Los cánones estéticos y sociales junto  a los commetarios de “amigos” que quieren “ayudar” y sin pudor dicen “tienes que comer menos” o “deberías intentar adelgazar” son demoledores. Cuando ya no ves salida, la luz al final del túnel se llama Cirugía Bariátrica.

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El espejo es la cara mas dura y real de un problema que limita y condiciona demasiadas vidas./Foto:LVC

¿Por qué aún en España y por extensión en Andalucía y en Córdoba no se trata a un obeso como a una persona enferma? ¿Por qué tiene que sentirse siempre juzgado y cualquiera con autoridad para hundirle más recordándole lo fácil que es “comer menos” y no “dejarse tanto”?
La obesidad es considerada una de las enfermedades más difíciles de afrontar y será casi una plaga en breve, pero aún sabiendo esto, es de las pocas en las que en el fondo se considera que la culpa es del enfermo. ¡Qué coma menos! Semejante crueldad sólo se practica con los gordos. Con nadie más. Y es que todo obeso que se precie y que se rebele contra su situación lo ha intentado todo: batidos, pastillas, contar puntos, disociación… e incluso, balones intragástricos que se plantean como solución definitiva cuando en la mayoría de los casos son pan para hoy y hambre para mañana (en sentido literal y figurado).
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Cuando nada funciona aún existe una salida./Foto:LVC

Pues bien, existe una luz al final del túnel que se llama Cirugía Bariátrica, aunque curiosamente casi nadie la plantea y su mala fama le precede: problemas digestivos, complicaciones en la cirugía, limitaciones para comer… hasta donde hemos podido saber, hoy por hoy nada es cierto. Quizá lo fuera antes, con cirugías abiertas y técnicas más antiguas.
Hoy en día, el éxito está casi asegurado. En la Clínica Ifem hemos encontrado un cirujano, Juan Francisco Ruiz Rabelo, cuya técnica de bypass BAGUA de una sola anastomosis asegura resultados extraordinarios, con recuperación total y rápida.
En resumen, aunque lo mejor es informarse, porque la información es poder, ya les adelantamos que un bypass gástrico con esta técnica BAGUA para acabar con la obesidad y sus problemas asociados, son entre 50 y 100 minutos en el quirófano, 24 horas de ingreso hospitalario sin sondas ni drenajes tomando lácteos y desnatados y dependiendo del tipo de actividad, incorporación en unos días al trabajo. Dieta de transición unas dos semanas y en no más de tres, tomando sólidos casi con normalidad, en menor cantidad pero, ¡sin hambre!
La obesidad es una enfermedad compleja y multifactorial, difícil de controlar y cuando ya no ves salida el bypass gástrico es la luz que necesitas al final del túnel. Es el camino a una nueva vida llena de salud y sin limitaciones.