La mafia de okupas, cada vez más cercana al centro


"He vivido situaciones complicadas en las que los okupas se han hecho pasar por falsos clientes y me han echado de la vivienda que he ido a mostrarles"

Los propietarios de casas deshabitadas y ubicadas en el centro de Córdoba están optando cada vez más por tapiar sus inmuebles vacíos. Los okupas están abandonando las zonas periféricas de la ciudad y acercándose al corazón de la misma.
En la calle Realejo, una casa del siglo XVI que tiene un gran valor tanto económico como patrimonial -en su interior guarda restos arqueológicos de la antigua muralla de Córdoba, columnas, capiteles…- ha sido recientemente habitada por okupas. Así, no es de extrañar, que otros inmuebles próximos a la calle Alfaros y en Teniente Albornoz aparezcan ahora con sus ventanas y puertas completamente tapiadas.

Jesús Saldaña de Gestiones JSA, confirma esta tendencia y ofrece a la Voz un dato muy relevante. En la actualidad, de las 39 viviendas que tiene en su cartera, “16 están libres y disponibles y 23 no pueden ser vendidas por estar habitadas ilegalmente por okupas”.
Este profesional afirma que, a veces, los okupas confunden inmuebles de particulares con viviendas procedentes de bancos, aunque “ellos prefieren estas últimas por una cuestión muy simple; la protección legal asociada a las mismas”. “Es mucho más fácil llegar a un acuerdo con entidades bancarias para que esos inmuebles pasen a convertirse en viviendas sociales que se puedan alquilar a una renta simbólica que puede ser de 50 euros al mes”, explica.
Para este gestor inmobiliario “la ley debe ser revisada totalmente porque esto es una mafia que ha perdido el miedo a la justicia y a las administraciones que en ocasiones llegar a extorsionar a otras personas a las que le prometen ayuda consiguiéndoles viviendas, para después pedirle un alquiler a cambio”.
“He vivido situaciones complicadas en las que los okupas se han hecho pasar por falsos clientes y me han echado de la vivienda que he ido a mostrarles”. “Una vez que están dentro, la policía puede hacer poco, y es que esta gente se conoce la ley al dedillo”, señala Jesús.

Por su parte, Paz Fernández-Martos, gerente de Inmobiliaria Capitán, manifiesta que en los 54 años que llevan funcionando “por suerte” no les ha tocado de cerca este problema. Según esta experta en gestiones inmobiliarias, los okupas van buscando, sobre todo, locales y oficinas de bancos que suelen requerir más tiempo para su venta porque necesitan más trámites y papeleo. “Aunque Córdoba no es una ciudad propensa a la invasión de okupas, sí es cierto que aumentan las personas que conocen sus derechos y se deciden a habitar casas de esta forma”, destaca Paz.
 
 
.
 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here