Condenan a un trabajador del Imdeco por hacer "negociaciones prohibidas"


La sentencia fija una pena de doce meses así como la inhabilitación especial para el empleo público desempeñado y otros análogos

Instalaciones deportivas del Imdeco.
Instalaciones deportivas del Imdeco. /Foto. LVC

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial ha condenado a R.B.S. a doce meses y a inhabilitación especial para empleo público por realizar “negociaciones prohibidas a funcionarios” en el desempleo de la Jefatura de la Sección de Mantenimiento y Obras Menores del Instituto Municipal de Deportes (Imdeco). A este trabajador municipal se le inició en el Ayuntamiento un expediente disciplinario que quedó en suspenso una vez arrancó la vía judicial y que ahora, tal y como ha acordado la Junta de Gobierno Local en su reunión de hoy, se reanudará y que acabará, previsiblemente, en una sanción, ya que los hechos probados en la sentencia son vinculantes. El condenado, que deberá abonar las costas procesales, no podrá desempeñar durante año y medio su empleo ni ninguno otro que tenga que ver con el desempeño del cargo en el que cometió el delito.
Los hechos se remontan a 2009, cuando a raíz de la construcción de unas instalaciones deportivas se detecta un trato de favor por su parte hacia la empresa adjudicataria, de la que finalmente recibe una cantidad de dinero tras firmar un certificado en el que afirma que el trabajo se ha hecho correctamente. Poco después surgen las deficiencias en dichas instalaciones y la reparación de las mismas supera los 100.000 euros. El gobierno municipal pone los hechos en conocimiento de la Fiscalía que ahora han sido condenados.
Este trabajador del Imdeco ya había sido juzgado con anterioridad y absuelto por el Juzgado de los Social número 2, cuyo titular entendió que el fondo del asunto era una disputa entre el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía, y en el fallo afirmó que en este caso “se cumple el proverbio que dice que cuando se pelean los burros…, y eso es lo que da la impresión a este juzgador, que lo burros se han peleado y paga el arriero, que en este caso no es otro que el empleado público”. Ahora, a la vista de la sentencia de la Audiencia Provincial, se demuestra que no hubo pelea entre burros.