“En la plaza hemos sufrido hasta una actuación de carnaval”


plaza
Veladores en la Plaza el Moreal./Foto: Jesús Caparrós

La conocida popularmente como “guerra de los veladores” sigue dejando capítulos en la Plaza el Moreal. El último tuvo lugar en la noche del pasado miércoles, cuando en uno de los numerosos bares que pueblan la zona, se colocó en el exterior na pantalla de televisión para seguir el partido de fútbol que enfrentó al Real Madrid con el Barcelona. “Lo peor de todo fue que comenzó a las 11 de la noche y estuvimos aguantando celebraciones hasta que el Madrid alzó la copa a las una de la madrugada”, explica una vecina.
Aquélla relata que se trata del penúltimo capítulo de una forma de proceder “que nos falta al respeto a diario y no parece que tenga fin”. María Dolores confiesa que “hemos vivido de todo”, como ejemplo revela que “hemos sufrido hasta una actuación de carnaval. Tuvimos que llamar a la Policía Local que, esa vez sí cortó la actuación”. Además, esta vecina insiste en que “usan la plaza como si fuera el patio de su casa y dejan las macetas en las jardineras de los árboles”.
Macetas en la Plaza el Moreal./Foto: Jesús Caparrós

Pero eso no es todo. La denuncia de esta vecina va más allá y muestra su sorpresa porque “se permita que un bar de la plaza celebre bautizos y comuniones en su terraza. Esos días son una auténtica pesadilla para nosotros porque la gente, como es normal, está de celebración y los gritos y la voces son continuos”, concluye.
El cuento de nunca acabar
La Plaza el Moreal no está en el centro, concretamente, no se halla en la calle de la Plata, donde los operarios municipales colocaron las cintas que marcaban el límite de colocación de los veladores. Este espacio público lo cruzan dos pasajes (Solidaridad y Fraternidad), que al igual que la explanada están poblados por, la nada desdeñable cantidad de 14 bares, alrededor de 210 mesas y 840 sillas, aproximadamente.
Veladores en la Plaza el Moreal./Foto: Jesús Caparrós

Con la llegada del buen tiempo (que en Córdoba se prolonga durante buena parte del año), los veladores del Moreal se pueblan de personas que quieren disfrutar de sus horas de asueto. Si bien, de las mismas no gozan todos puesto que los vecinos se vienen quejado, de forma repetida, tanto de la enorme cantidad de ruido como de la ingente invasión del espacio de la plaza. Ello sin contar el paso de las motocicletas de reparto de comida rápida, que circulan por una vía peatonal que, además, usan como improvisado aparcamiento.
A diferencia de las calles principales del centro de la ciudad, los servicios municipales con Pedro García al frente no han acotado la zona. Y eso, a pesar de que este emplazamiento es la ampliación del barrio de la Fuensanta, enclave donde se crió y creció el actual primer teniente de alcalde de la ciudad.
plaza
Veladores en la Plaza el Moreal./Foto: Jesús Caparrós

La plaza el Moreal es el ejemplo perfecto de un enclave saturado de lugares donde el ocio de unos se ha convertido en la pesadilla de otros. No obstante, a sus residentes les queda el consuelo de que, aunque el Ayuntamiento no acote la zona y ponga orden, la Feria ya pasó. Y es que esta es una de las celebraciones que más trastorno causan a los habitantes de la zona, cuando se colocan las barras de chapa en plena calle y se realiza una especie de parque cerrado para beber y comer. Difícilmente vivir.

1 Comentario

  1. Parece que no todos vivimos en la misma plaza!!! Soy vecina de la plaza y veo como todas las noches los bares recogen TODA la terraza antes de las 2, hora que fija el ayuntamiento. Incluso puedo decir más, entre semana suelen recoger sobre la 1. Muchos de estos bares cargan las mesas y sillas a peso o en carretillas para no hacer ruido al recoger. Estamos en un barrio donde conviven gente joven, niños y personas mayores. Todos tenemos que amoldarnos un poco y más cuando estos hosteleros respetan las normas, por eso el ayuntamiento aquí no actúa de ninguna manera, no hay reglas incumplidas ni castigos que poner. No podemos olvidar que están trabajando, que están llevando un negocio hacia delante, que dan trabajo a mucha gente y ofrecen un servicio a los demás. Me encanta mi plaza, con bares donde tomar cada día algo, con el parque donde bajar a mis niños, y con las visitas de todos mis amigos a los que también les encanta la plaza.
    ¡Vamos a dejar a la gente trabajar y disfrutar de un barrio lleno de vida!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here