Patrimonio cordobés en peligro


Las alcubillas de la red de abastecimiento de aguas están incluidas en la Lista Roja del Patrimonio que elabora la Asociación Hispania Nostra

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Alcubilla./Foto: LVC

(Joaquín de Velasco). La lista Roja del Patrimonio es una iniciativa de la Asociación Hispania Nostra con el fin dar a conocer y proteger aquella parte del patrimonio histórico español que se encuentra en abandono y en riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores. En ella se incluyen tres elementos patrimoniales cordobeses. Dos de ellos de titularidad privada, (el conde de Torres Cabrera) y el tercero, las alcubillas, presumiblemente propiedad del Ayuntamiento de la ciudad.
Las alcubillas son pequeñas edificaciones de piedra o ladrillo que redistribuyen las aguas de los veneros de la ciudad. En Córdoba existió una amplia red de estas arcas de agua, pero la mayoría han desaparecido. Las que se conservan pertenecen a los siglos XVIII y XIX. La más visible, aparte del Arca del Agua de la mezquita-Catedral,- que quizás sea la única bien conservada, y no es exactamente una alcubilla- es la que se encuentra en los jardines de Vallellano, que suministraba agua al barrio de San Basilio.
Las Aguas de San Basilio fueron la última empresa hidráulica acometida en el periodo moderno. La solución a los problemas de agua potable del barrio no vino del Concejo sino de la mano de una institución religiosa, el Colegio de San Basilio. En 1791 la Ciudad donó a los religiosos de San Basilio varios manantiales, y estos a cambio tenían la obligación de limpiar y aclarar estas aguas, que nacían en el Camino de Almodóvar, conducirlas mediante cañerías, y poner una fuente pública en el barrio del Alcázar viejo, con su pilón correspondiente para que en ella pudieran beber personas y caballerías. Como testimonio de esta empresa, se conserva, aunque de deteriorada, la citada construcción.
Alcubillas./Foto: LVC

La conducción de las aguas de Hoja-Maimón data del último cuarto del siglo XVI, aunque  existen vestigios romanos y árabes que hablan de la explotación del manantial mucho antes. La doctora Guadalupe Pizarro, experta en la historia del abastecimiento de agua a la ciudad, explica que supone un gran avance técnico respecto de las obras hidráulicas medievales, adelantándose en una década a las más destacadas de su tiempo, como la del Escorial o Valladolid. De ella se conserva, en su nacimiento, un arca en la Palomera, de gran tamaño aunque embutida en el cauce del arroyo, y muy deteriorada por el vandalismo, que se cimenta sobre una edificación previa de origen islámico. En la actualidad la asociación de vecinos «la Palomera» hace lo posible por evitar su desaparición.
Alcubilla./Foto: LVC

A esta misma conducción, Hoja-Maimón,  pertenece otro curioso elemento, hoy semienterrado en la Acera Fuente de la Salud. Una alcubilla de la que solo se conserva sobre rasante su cubierta. Al menos tres similares hubo en la ciudad, y todas recibían el nombre de «Sombrero del Rey» por su peculiar cubierta. Una de ellas, muy popular, en el arroyo Pedroche, fue enterrada por la ampliación de la carretera a Badajoz. De la que se encuentra junto al centro de gestión de residuos de Sadeco sólo se aprecia el vestigio de dicho “sombrero”.


Córdoba, la ciudad en la que el agua forma parte esencial de su historia, parece dar hoy la espalda a estos interesantes elementos patrimoniales. La deficiente conservación de los que aún existen motivó en su día su inclusión en el listado de patrimonio en peligro.

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