Un estanque insalubre en la portada del casco histórico


La fuente que se encuentra junto al monumento a Séneca, en la puerta de Almodóvar, presenta un aspecto deplorable, con suciedad flotando en el agua estancada

casco
Estanque de la calle Kairouán./Foto: JdV

La Puerta de Almodóvar es una de las principales entradas al Casco Histórico de la ciudad. Miles de turistas y cordobeses disfrutan de su belleza, y las fotografías de los estanques junto a la muralla dan la vuelta al mundo a través de las redes sociales, como embajadoras de Córdoba. El mirador de la calle Kairouan se encuentra continuamente atestado de turistas, y una placa en el suelo recuerda el carácter monumental del entorno y su pertenencia a la red de juderías. Hasta tal punto el enclave es emblemático, que ha sido uno de los primeros de Córdoba en sufrir el plan de choque contra los veladores.
Y es que el Ayuntamiento estimaba, cargado de razón, que mesas, sillas y sombrillas publicitarias afeaban el bellísimo enclave. Apelando a la contaminación visual se han restringido las terrazas de los negocios de hostelería inmediatos. Sin embargo, no todos los elementos son cuidados con el mismo esmero.

Los estanques son unos de los elementos más característicos de extramuros de la Puerta. Por regla general, presentan un aspecto cuidado, rodeado de adelfas enanas, e incluso algunos patos y ánades de los cercanos Sotos de la Albolafia frecuentan la zona. Pero últimamente no es así. En concreto, el situado justo a la espalda de la estatua de Séneca, muestra hoy su agua de un profundo color verde, estancada y maloliente, mientras que bolsas de plástico, hojas, y suciedad de distinta procedencia flota en ella. La circunstancia contrasta con los situados al otro lado de la calzada, utilizados en estos días como improvisada piscina municipal por personas y mascotas.
¿Piscina municipal?

El pasado mes de junio, con alerta por altas temperaturas en nivel amarillo y en la antesala de alcanzar el naranja por temperaturas en la capital, turistas; La Voz de Córdoba se hacía eco de como oriundos, e incluso, animales de compañía utilizan los estanques de la calle Kairouán como una improvisada piscina. Una imagen que contrasta con una hermosa e histórica vía peatonal. No obstante, este no es el único espacio público predilecto de algunos cordobeses, ya que llegado el verano resulta usual ver a ciudadanos de todas las edades utilizar fuentes como improvisadas piscinas. Los chorros de agua que se hallan en el paseo peatonal de la Avenida de la Libertad son usados con bastante frecuencia, una vez suben las temperaturas.

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