"Todo lo que huela a educación católica, la Junta quiere eliminarlo"


El Hermano Diego, Director de la Salle en Córdoba, considera que la Junta "quiere eliminar lo que huela a educación católica" y añade que hay "tirria, fobia, inquina, al mensaje de Jesús de Nazaret"

La Salle es una institución, dentro de la Iglesia Católica, dedicada a la educación desde hace ya más de 300 años. Su historia y labor están presentes en 82 países repartidos por todo el mundo. En Andalucía, La Salle está presente en 23 centros educativos repartidos en siete de las ocho provincias de la comunidad autónoma, más la ciudad autónoma de Melilla y en Córdoba, está presente desde los años 30 del siglo pasado.
En la actualidad el centro principal está situado en el Brillante. En él, estudian y se forman cada día 1200 alumnos y cuenta con una plantilla de casi 100 profesionales de la educación. El colegio es un complejo educativo de grandes dimensiones, en el que se alternan diversos espacios para las más variadas acciones educativas, tanto regladas, deportivas, culturales o de ocio. Sin embargo, quizá lo que se ve, a pesar de ser impresionante, es menos importante que lo que aporta y que a simple vista no se ve.
La Salle, tiene ya una amplísima oferta educativa que abarca desde los 3 años hasta los 17/18. Además, estudian en estos momentos ampliarla con un grado formativo de Formación Profesional probablemente para el curso 18/19 o incluso antes si fuera posible.
Hoy, nos acercamos a este emblemático y prestigioso centro y charlamos un rato con el Hermano Diego.

Fachada principal colegio La Salle. / Foto: LVC
Fachada principal colegio La Salle. / Foto: LVC

Han terminado el año con una gran alegría… un premio a la Excelencia Educativa
Efectivamente, aunque mas que un premio es una distinción, homologada por la CEE. Para nosotros ha sido como el punto que jalona toda una historia, todo un proceso, que no es obra de un mes, ni de un año. Este proceso comenzó hace unos años, porque la Salle siempre ha estado a la cabeza, ha sido la abanderada en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
 
El camino no ha debido ser fácil pero ha tenido su recompensa
Hemos ido avanzando y mejorando poco a poco. Hace unos años empezamos a ponernos más serios  con todo lo que se refiere a medir y certificar lo relacionado con una enseñanza de calidad y empezamos por introducir en el colegio la norma ISO, la norma que según Europa dice que es y que no es correcto y también, como debemos seguir o como no debemos seguir hacia delante.
Pero eso hace unos años se nos quedó un poco corto también, no solamente íbamos a la normativa,  queríamos la excelencia educativa y buscamos una institución que nos apoyara teniendo en cuenta la ISO 2001 que normaliza. Queríamos otra agencia que nos dijera, este es el sello, el distintivo que le damos al colegio La Salle diciendo que es un colegio que da una enseñanza de calidad excelente.
Los evaluadores nos han dicho que es muy raro que un centro la primera vez alcance los 450 puntos sobre 500, lo normal suele ser 300 o 350.
¿Considera que marca esto un antes y un después en la historia del centro?
Desde luego es un hecho que para mi y para la comunidad educativa Lasaliana es muy significativo  porque hemos luchado mucho y durante muchos años, mucha gente: profesores, padres, alumnos, antiguos alumnos, personal de servicio, todos a una para hacer realidad que este sello de calidad sea merecido y otorgado.
¿Qué es lo que se mide exactamente? ¿Qué se ha valorado más a la hora de conceder este distintivo?
Se valora todo, desde cómo se selecciona el personal a cómo se lleva la contabilidad. La implicación de los padres en la gestión del centro, programaciones didácticas, quienes son los proveedores. Es un vademécum de cosas que hacen que el centro pueda aspirar a la excelencia educativa.
El Hermano Diego recogiendo el Premio a la Excelencia Educativa. / Foto: LVC
El Hermano Diego recogiendo el Premio a la Excelencia Educativa. / Foto: LVC

Lleva usted muchos años en el centro, ¿cómo ha sido la evolución hasta llegar a este punto de excelencia?
Llevo ya 14 años en el centro y cada vez lo encuentro más ilusionado y, sobre todo, creo que la diferencia es  que cada vez hay más implicación del profesorado con la vida del centro y eso hace mucho.  Aquí los profesores dan más de lo que por convenio deben dar y eso es lo que caracteriza al Colegio La Salle de Córdoba y lo diferencia de otros muchos: la donación, la generosidad… Lo primero y lo más importante es su personal, un personal ejemplar, servicial, dedicado, atento… Somos muy afortunados con nuestra plantilla.
Cuando en Córdoba se dice la Salle, quizá se piensa en un centro algo elitista…
Nosotros hemos seguido trabajando en la mejora continua y en una educación excelente al margen de esos tópicos típicos que siempre se dicen a La Salle de que es para la élite. De hecho, hoy además de ser por supuesto un colegio para todo tipo de alumnos, apostamos por la multiculturalidad y también defendemos  indiscutiblemente,  que hay muchos niños que son diferentes y les damos todo nuestro apoyo para que alcancen una integración plena.
El entorno, las instalaciones del centro son un lujo, los propios evaluadores se han quedado estupefactos, nosotros tenemos en España un colegio que todo el mundo habla de él, el Maravillas de Madrid, pero cuando se ve esto todo el mundo dice que más quisiera el Maravillas tener esto que tenemos aquí en Córdoba.
Celebración
Celebración ‘Holywins’ en La Salle. /Foto:LVC

También se muestran orgullosos del papel de los padres, ¿tan importantes son?
Son fundamentales. Tanto en la educación de los hijos, como en el desarrollo diario del colegio. Yo estoy muy contento con la puesta de los padres por el colegio aunque siempre digo que me gustaría un poco más porque yo soy insaciable. Pero lo que esta claro es que la Salle no sería lo que es si no fuera por la implicación y la colaboración e los padres en todo lo que hacemos.
Hoy parece que la educación concertada religiosa esta siendo cuestionada por una parte de la sociedad o mas bien de la clase política, ¿que opina usted de este tema?
Esto es la crónica de una muerte anunciada, lo estamos viendo venir porque muchas voces del entorno de la Junta de Andalucía están dejando caer algunas afirmaciones en el sentido de no dar nuevos conciertos y no garantizar tampoco la renovación de los existentes. Por eso estamos como si dijéramos en continua alerta aunque para nosotros  si se consumaran las intenciones de la Junta, supondría un ataque directo y frontal contra la Constitución y entendemos que aunque quisieran, no podrían hacerlo.
Además, parece que no tiene mucho sentido que la falta de demanda en algunos centros públicos quieran arreglarla eliminando unidades de los concertados y llevando los niños allí, arrebatando a los padres el derecho a decidir y a elegir. Si algunos públicos no tienen demanda deberían buscar el problema allí en lugar de querer solucionarlo por las bravas, quitando el derecho a los padres a elegir la educación que consideran mejor en un colegio que sí tiene demanda.
Nosotros no tenemos absolutamente nada en contra de los centros públicos, es más, pensamos que no deben eliminar recursos de ninguno. Hoy por hoy como consecuencia de años de políticas restrictivas en educación, faltan recursos para dar respuesta a las necesidades de cada niño. Lo razonable o más bien lo necesario es no tocar los recursos y en todo caso hacer una mejor redistribución en función de la demanda y de las necesidades de cada uno. Tenemos que ver esta situación como una oportunidad para mejorar la enseñanza en general. Y que no utilicen por favor el tema económico para eliminar unidades en nuestros centros, todo el mundo sabe hoy que el coste para la administración de la educación pública es el doble que la concertada.
Los Hermanos de las Escuelas Cristianas que somos los que llevamos junto a un grupo nutrido de seglares comprometidos la educación en La Salle, no queremos ni debemos hacer dejación de nuestro carácter propio. Esto es un centro cristiano y  el eje que vertebra nuestra educación  es el de Jesus de Nazaret, el  Evangelio de Jesús.
Nosotros admitimos encantados la multiculturalidad y la multireligiosidad, si llaman a nuestra puerta nosotros no le decimos que no a nadie, pero tienen que saber que esto es una escuela católica. Si eres musulmán y quieres estar aquí, encantados, pero no te voy a poner un profesor de islamismo entre otras cosas porque la Junta de Andalucía no me lo paga.
¿Consideran que en La Salle, los niños reciben una educación diferente?
El tema del colegio la Salle en Córdoba está cambiando, de ser un colegio que siempre se ha dicho ahí van los pijos, ya se han dado cuenta de que no es asi, esta muy metido en la sociedad cordobesa y tenemos gente muy diversa y de todas las clases sociales.
Nuestro proyecto educativo se sustenta en la educación humana y cristiana de los niños y jóvenes, especialmente de los más desfavorecidos. Sus preguntas y necesidades favorecen y exigen una respuesta dinámica y compartida desde la escuela, la familia y el entorno. Esta misión educativa supone un reto compartido entre los Hermanos de La Salle y los seglares comprometidos. Juntos, desde diversas realidades pero con una común identidad, afrontamos un proyecto de futuro plenamente vivo y vigente para los niños y jóvenes de hoy.
 

3 Comentarios

  1. Yo he estudiado en la Salle y estoy orgullosa de ello. También he estudiado en el Calasancio y ahora, soy profesora de la escuela pública de la que estoy también muy orgullosa. Es evidente que los problemas de la pública no se arreglan con el cierre de la concertada, pero en una sociedad avanzada la escuela pública debe tener el apoyo de la administración que es pública también. La concertada no le cierra las puertas a nadie, sin embargo es cierto que ofrece menos recursos para alumnos con ciertas necesidades. Yo creo que en muchas escuelas católicas falta más variedad en su alumnado, alumnado inmigrante, alumnado con muy pocos recursos que no pueden pagar el recibo voluntario. Por cierto, cuando hablo de muy pocos recursos me gustaría que se entendiese al pie de la letra. Alumnado, en definitiva, que tendría cabida, sin ninguna duda, en la vida de Jesús de Nazaret y que sin embargo sobra en las escuelas católicas. Simplemente quería dejar esto por escrito porque es algo que me he preguntado muchas veces. En algún momento la doctrina católica debería llevarse a la práctica en todos los ámbitos. Estoy segura de que todos esos alumnos que ahora no tienen cabida en la concertada estarían encantados también de poder aprovechar los recursos que un centro como La Salle les puede ofrecer.

  2. La admisión a los centros concertados es idéntica a los públicos. Hay un sistema de puntuación en función de cercanía, hermanos en el colegio… Los centros concertados no controlan quien es admitido ni quien no. No se le puede achacar a la escuela concertada lo que ud. comenta.

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