Inspector de hacienda dice que Gómez era "como Dios"

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Los peritos de la Abogacía del Estado alegan que Arenal 2000 se dedujo al Fisco "ventas forzosas" ante un balance millonario de beneficios en 2006 que rozaba los 100 millones de euros

En la quinta sesión del juicio donde se intenta aclarar si el empresario Rafael Gómez y sus cuatro hijos, en su gestión del conglomerado de empresas familiares, llegaron a estafar a Hacienda, hoy se han repasado operaciones que podrían alcanzar el impago de 25, 6 millones de euros, un treinta por ciento del total que supuestamente debería haber tributado al Fisco.
Concretamente, se ha debatido la inclusión en el balance contable de Arenal 2000 unas estatuas y columnas traídas de Italia “que no se llegaron ni a colocar” porque se proyectaron sobre una urbanización en La Palomera (Córdoba) donde “no había ni planeamiento urbanístico” según uno de los inspectores de Hacienda que está declarando, Miguel Ángel Molina quien ha explicado que era “difícil” saber cuándo el empresario “actuaba como persona física o como empresa”.
En este sentido, ha explicado que “la realidad es que se compraba a nombre de la sociedad que llevase el cheque ese día”, alegando una arbitrariedad en la contabilidad que recaía en beneficios en las obligaciones fiscales de las compras, ventas y dividendos de Arenal 2000. “En el año 2006 la empresa tuvo beneficios que rozaron los 100.000 euros” ha indicado otro de los peritos que también considera que “se ha aplicado de un modo incorrecto la deducción por inversiones”.
En este aspecto, peritos inspectores de Hacienda han entrado en un debate interpretativo con los expertos propuestos por la defensa de la familia Gómez sobre la legalidad, según la normativa tributaria.  Sobre todo el catedrático emérito, Fernando Pérez-Royo, considera que defraudar es no pagar, mientras que tributar algo que no estaba formalizado, es un error de forma, no de contenido. Una precisión debida a la situación generada en la empresa en 2006 a consecuencia de la investigación de Rafael Gómez en el marco de la ‘Operación Maya’ de especulación urbanística.
No obstante, en otra operación, la venta por parte de Arenal 2000 del 30 por ciento de su participación en otra empresa del grupo a la entidad Cajasur, que redujo el beneficio contable declarado según un dividendo acordado -pero pendiente de cobro- hasta la propia defensa de Gómez ha considerador que la solución fue “poco ortodoxa”.
“No son excusables este tipo de errores en una empresa de estas características”, ha manifestado el inspector que realizó el informe sobre el que se apoya Fiscalía para su acusación de la comisión de 10 delitos contra la Hacienda Pública por parte de Gómez, y un total de 7, para sus cuatro hijos socios consejeros de las empresas.
Asimismo, hoy se han debatido operaciones de Arenal 2001 S.L. del año 2003, relativas al impuesto sobre sociedades (que, según el fiscal ocultó en la contabilidad el pago de 809.610 euros) y la aplicación incorrecta de la normativa tributaria del ejercicio del año 2004 de la misma empresa.
En este último ejercicio, se produjo la donación de parcelas en Torremolinos (Málaga) por valor de 2,5 millones de euros durante el mes de julio y, dos meses después, las mismas parcelas de vendieron de una de las empresas del grupo a otra.
Mañana comenzará a analizar el impago a nivel individual, el Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas (IRPF) tanto de Gómez como de sus cuatro hijos durante cuatro de los ejercicios en los que trabajaban para el conglomerado de empresas.

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