Condenados dos trabajadores de una notaría cordobesa


Prisión y multa de más de 2 millones de euros a trabajadores de notaría cordobesa por falsificar facturas de clientes

 
El presidente de la Audiencia Provincial de Córdoba, Francisco de Paula Sánchez Zamorano ha condenado a dos trabajadores de una notaría de la capital a 5 años de prisión para cada uno y al pago de 2,3 millones de euros, cantidad de la que se habían apropiado por falsificar documentos de clientes.
Tal y como detalla el magistrado en su sentencia, que ha sido facilitada a este periódico, el entramado de los dos empleados, gestor y contable de la notaría, era de “proyección piramidal o encadenada” mediante la que se apropiaban de cantidades detraídas y no ingresadas a la administración tributaria, Hacienda, aprovechando “el ambiente de falsa prosperidad o de locura económica” que se había impuesto en España a consecuencia de la llamada “burbuja inmobiliaria”.
El gestor y el contable de la notaría, “actuando de común acuerdo y con ánimo de obtener enriquecimiento ilícito” llevaron a cabo, al menos, desde 2004 a 2007, toda una estructura de ingeniaría financiera para “aprovecharse del volumen de negocios que se tramitaba en la notaría”, donde se llegaban a facturar 30 millones de euros anuales.
Y esto porque, de entre sus clientes, tenía a importantes mercantiles “amén de otros clientes de gran capacidad económica”.
La estrategia era la siguiente: confeccionaban liquidaciones impositivas derivadas de operaciones de elevado valor en las que solamente se reflejaba el 10 por ciento del importe real del impuesto “lo que suponía correr una coma a la izquierda de la cifra verdadera”, detalla el juez, algo que manipulaban con la máquina de escribir del bufete.
Sin embargo, al cliente sí que entregaban el verdadero documento tributario sin alterar “confiados en que no se iba a percatar de que no tenía el sello de la administración tributaria”.
En alguna ocasión, incluso, ni se ingresaron conceptos de autoliquidación a pesar de realizar una provisión de más de 400.000 euros.
Considerando acreditados estos hechos, el magistrado ha condenado a los dos trabajadores a penas que suman 10 años y 4 meses y ambos deberán pagar 2,3 millones de euros a la notaría y aseguradora por las pérdidas ocasionadas la considerarlos culpables de un delito de continuado de falsedad documental en concurso con otro de apropiación indebida.