"En Córdoba hay alimentos de sobra para que nadie pase hambre"


El presidente del Banco de Alimentos, Carlos Eslava, indica que la entrega de alimentos se lleva a cabo mediante un procedimiento formal para evitar la picaresca

El Banco de Alimentos Medina Azahara ha superado las expectativas previstas de 300.000 kilos de alimentos, la cantidad recogida el año pasado gracias a la generosidad de los cordobese que se han volcado con esta campaña. Las poblaciones más solidarias, entre otras, han sido Castro del Río y Lucena y algunas grandes superficies de la ciudad.
Precisamente en uno de los centros comerciales de la capital, se ha producido una anécdota que bien da para un anuncio de la lotería, por lo menos. Una familia que llevó su hucha “fruto de pequeñas renuncias de todos los días”. Doscientos cincuenta euros entregados a los voluntarios para comprar comida. Hay quienes ponen el cerdito para las vacaciones y esta familia cordobesa anónima, va ahorrando para la solidaridad.
A pesar de la vorágine de cosas que hacer, Carlos Eslava, el presidente del Banco de Alimentos de Medina Azahara, nos atiende con la amabilidad propia de quien habla de lo que le gusta, se dedica a lo que le gusta y encuentra en el altruismo su modo de vida. Está jubilado y de voluntario, pasó hace tres años a presidir la oenegé que alimenta a los cordobeses a los que no les llega el dinero para ir al súper. Perfil actual del beneficiario de los lotes de comida: trabajadores con salarios ridículos con los que apenas pagan las facturas y que se ven obligados a acudir a comedores sociales o a entidades para alimentar los estómagos de sus hijos.

Carlos Eslava, en un momento de la entrevista en e Banco de Alimentos. Fuente: LVC.
Carlos Eslava, en un momento de la entrevista en e Banco de Alimentos. Fuente: LVC.

– Este fin de semana se ha celebrado la “Gran recogida” de los bancos de alimentos de toda Europa. ¿Colaboran las entidades y los vecinos en Córdoba?
– Claro que sí, tenemos una lista 169 establecimientos donde los voluntarios han recogido alimentos no perecederos. Además, de las 2.000 personas que harían falta, tenemos 3.000 más los amigos y familiares que les acompañan a echar una mano.
– ¿Qué alimentos son los prioritarios?
– Nosotros recogemos alimentos no perecederos y que tengan margen de caducidad porque después de la recogida tenemos que clasificarlos, ordenarlos y distribuirlos.
– ¿Cuál es el perfil del beneficiario?
– Realmente, salvo casos excepcionales, repartimos los alimentos a las entidades que, a su vez, los distribuyen entre sus usuarios: Cáritas parroquiales, asociaciones civiles, centros de acogida de inmigrantes, centros de atención a infancia y juventud, centros de reinserción social, conventos, comedores sociales, residencias de ancianos y centros de discapacitados.
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– Cubren a toda la sociedad cordobesa.
– En Córdoba hay alimentos para que nadie pase hambre, ahora bien, el acceso a los alimentos está gestionado por imperativo europeo. Para ser beneficiario, la persona debe ser evaluada por los trabajadores sociales de su zona, lo que implica que debe estar empadronada. Este requisito ha motivado que de los 40.000 destinatarios hayamos pasado a los 30.000 durante el último año. Un tercio, en Córdoba capital y dos tercios en la provincia más o menos.
– Lo de que no se pasa hambre en Córdoba es llamativo, a juzgar por la cantidad de mendicidad que hay en la ciudad: en el centro, en la puerta de las iglesias.
– Si, no hablo de mendicidad, me refiero a que alimentos hay lo que pasa es que quien pide quizá busque dinero por otras razones que no sean adquirir comida. Además, desde que la situación está regulada, más que nada para evitar la picaresca, tienen que acudir a entidades sociales para tramitar su petición, lo que implica una evaluación con los trabajadores sociales. Pero además, hay comedores sociales donde no piden tantos requisitos.
– Vemos que el matadero se ha ampliado, han mejorado las instalaciones.
– Si, ya contamos con otra nave con capacidad para 500.000 kilos de alimentos para traernos el almacén que tenemos en Agrónomos y poder prestar más ayuda.
– En su código de buenas prácticas se lee que contarán con el mínimo personal contratado. ¿Cómo se autogestionan?
– En Córdoba solo tenemos a 3 personas contratadas, los demás, somos voluntarios. Los terrenos son cedidos por el Ayuntamiento y sobrevivimos a base de donaciones, que justificamos hasta el último céntimo con facturas, y subvenciones, aunque esa partida flojea ahora mismo. Hay entidades como Cajasur que no nos falla nunca, pero las instituciones públicas no nos ayudan demasiado.
– ¿Pero cómo hacen todo esto sin fondos?
– Bueno, la solidaridad es importante. Las cajas donde empaquetamos los lotes nos las cede una fábrica de sus excedentes, supermercados y grandes superficies también colaboran con nosotros y los cordobeses son muy solidarios.
– Hagamos un llamamiento, ¿cómo pueden aportar los cordobeses su ayuda además de donando alimentos?
– Se pueden hacer donaciones desde nuestra página web, pueden ser voluntarios, y pueden seguir una de nuestras máximas fomentar la solidaridad y el consumo responsable.