Cuchará y paso atrás con "saquito" y chubasquero


El día por excelencia de los cordobeses, la onomástica de San Rafael, los tradicionales peroles siguen adelante a pesar de que el día ha amanecido gris y lluvioso

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha rebajado la probabilidad de lluvias desde las 13.00 horas de hoy por lo que quienes anoche dudaban ya cargan sus coches rumbo a un trocito de campo que no esté demasiado embarrado. “Cuchará y paso atrás”, la regla principal del “perolista” cordobés por excelencia; nada de platos de plástico, se come del perol del tirón donde las cucharas se “pelean” por el mejor trozo de carne.

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Familia Moreno Gómez. Fuente: LVC.

Este año, entre los “avíos” tradicionales, ha habido que añadir un paraguas  y un “saquito” para aliviar el mal tiempo aunque, muchos amigos decían que “nada como una copita de vino de la tierra para entrar en calor”.
Los Villares este año no ha estado tan lleno como cuando hace buen tiempo, aunque gente ha acudido y  se han resguardado de la lluvia en el restaurante. Han sido miles los cordobeses que no se han dejado intimidar  por la lluvia y han desembarcado en algún que otro campo de familiares  con su arroz y las chuletas que no pueden faltar ni hoy ni ayer.
La zona del Patriarca y La Palomera y las afueras de la ciudad solo cuentan con algunos grupos valientes de amigos y familias que no van a dejar que se les agüe la fiesta por excelencia de todo “cordobés y hombre de bien” que se precie.
 
Familia Moreno Gómez en el perol en la parcela de un familiar. Fuente: LVC.
Familia Moreno Gómez en el perol en la parcela de un familiar. Fuente: LVC.

Dice Juan Latino en Teoría y práctica del Perol Cordobés que un “perol” es una palabra “cordobesísima” y que hay que interpretarla como comida hecha, sazonada y engullida en plena intemperie campestre. Que no es lo mismo que una barbacoa o un día de campo. El perol es la tradición genuina del cordobés.
Pero dadas las inclemencias meteorológicas, este año han sido muchas las familias que han preferido “subirse a la parcela” de algún Rafael o Rafaela. Es el caso de la familia Moreno Gómez en la que para celebrar la onomástica de todos los que hay con ese mismo nombre, se fueron a la parcela de uno de ellos para comer chuletas y un buen perol.
Allí ya se disponen a echar un buen día acompañados de la familia, disfrutando de la buena gastronomía de la tierra, con vino Montilla-Moriles y refrescos para los más pequeños que se entretienen jugando mientras el perol llega a su punto.